La nueva presión de Trump a los aliados europeos: premios y castigos según el gasto militar
El presidente de los EUA cargará contra el "proteccionismo" de la UE en la cumbre de la OTAN en Turquía de la semana que viene
BruselasLa presión de los Estados Unidos a los aliados europeos de la OTAN para que gasten más en defensa y lo hagan comprando armas estadounidenses no se detiene. El embajador de Washington ante la Alianza Atlántica, Matthew Whitaker, ha avisado de que la administración de Donald Trump llevará a cabo una nueva estrategia para hacer creer a sus socios transatlánticos: "Dará beneficios" a los gobiernos que gasten más en defensa y castigará a los que destinen menos recursos.
El diplomático norteamericano no ha querido entrar en muchos detalles de la nueva amenaza, pero ha apuntado que alguno de los beneficios podría ser que los aliados que destinan más dinero en defensa "tengan un acceso más fácil a los líderes estadounidenses". O que tengan "prioridad" a la hora de adquirir y contratar material militar de los EE. UU. "Hay muchas formas de materializarlo. [...] Ya hemos hablado en el Pentágono sobre cuáles pueden ser estos incentivos", ha indicado Whitaker este miércoles en rueda de prensa antes de la reunión de la OTAN de la semana que viene en Ankara. No ha aclarado, en cambio, en qué consistirán los castigos, si bien ha asegurado que ya están trabajando en ello.
El embajador estadounidense también ha reclamado a los aliados europeos que considera que están más comprometidos con la defensa de la OTAN, como Alemania, Polonia o Finlandia, que presionen a los países que están en un grado más bajo, como España. "Un poco de presión entre aliados sería útil. No puede ser que solo los Estados Unidos intentemos empujar en este sentido", ha añadido Whitaker, que ha admitido que algunos gobiernos tendrán que "tomar decisiones difíciles" para cumplir con el objetivo fijado por Washington de destinar al menos el 5% del producto interior bruto (PIB) a defensa. Una referencia a los recortes sociales que han hecho algunos estados europeos para cumplir con la exigencia de la administración Trump.
En cuanto a España, el embajador estadounidense ha apuntado que "no hay ninguna duda" de que Trump "está decepcionado", tanto por los "problemas relacionados con el acceso a las bases" militares a raíz de la guerra en Oriente Próximo como por "la falta de voluntad" del gobierno de Pedro Sánchez de destinar el 5% del PIB en gasto militar. A pesar de ello, Whitaker ha querido quitarle hierro y ha asegurado que no cree que la cumbre de la OTAN acabe "girando alrededor" de la relación de los Estados Unidos y España.
Críticas al "proteccionismo" europeo
La administración Trump insiste en que quiere aliados europeos autónomos en materia militar y de industria bélica. A la hora de la verdad, sin embargo, siempre presiona para que, en lugar de potenciar su industria, continúen comprando armas fabricadas en Estados Unidos. Así, Whitaker ha avanzado que el presidente de los Estados Unidos cargará contra algunas de las medidas "proteccionistas" de la Unión Europea, que priorizan la adquisición de armamento a compañías europeas.
A pesar de estas críticas, el embajador estadounidense se ha congratulado de que "casi la mitad de los 120.000 millones de dólares" que los aliados europeos se han gastado en el gran rearme durante el último año se ha destinado a empresas norteamericanas. Además, a pesar de que EE.UU. ha cortado de raíz la ayuda a Ucrania, Whitaker ha celebrado el buen funcionamiento de la iniciativa PURL, impulsada por el Pentágono para hacer que los aliados europeos paguen armamento a EE.UU. para enviarlo al ejército de Kiev. A estas alturas, según el mismo embajador, ya han movilizado alrededor de 6.000 millones de dólares. Un negocio redondo para los Estados Unidos.