Europa

Una operación policial europea identifica 158 casos de violaciones con sumisión química a través de foros online

La Europol alerta que no son casos aislados sino que forman parte "de un patrón general"

Gisèle Pelicot, fotografiada delante de la Casa Abacus.
03/07/2026
2 min

BarcelonaUna investigación liderada por las policías de Alemania y el Reino Unido ha identificado 158 casos de violaciones facilitadas con drogas, una práctica que se conoce como sumisión química. La llamada operación Medusa, coordinada por Europol, ha llevado hasta ahora a 57 detenciones y a dar protección a 158 víctimas, casi todas ellas mujeres, que en muchos casos no sabían que habían sido violadas debido al efecto de las drogas. La investigación ha abierto pistas en 274 casos más. Esta forma de agresión sexual saltó a la luz gracias a la denuncia de Gisèle Pelicot, que en 2024 quiso hacer público que su marido y otros 71 hombres la habían violado tras sedarla durante años.

"La investigación ha destapado redes online en las que los perpetradores cosifican y deshumanizan a las víctimas", dice Europol en un comunicado difundido este jueves. El funcionamiento de estas redes se basa en foros y sistemas de mensajería encriptados y en grupos de chat cerrados, donde los violadores "intercambian experiencias, normalizan su comportamiento abusador, facilitan el tráfico y prescripción de medicaciones y narcóticos y coordinan sus crímenes", apunta Europol. La existencia de estos chats ya había quedado acreditada en la investigación policial en Francia en el caso Pelicot.

Ahora la policía europea constata que en estos chats de la dark web los perpetradores comparten materiales y los usan para planificar y hacer más brutales sus crímenes: "Demuestran que no son casos aislados sino parte de un patrón más amplio de una conducta organizada e interconectada". En la operación han colaborado policías de España, Hungría, Holanda, Francia, los Estados Unidos, Canadá y Brasil.

Violaciones repetidas en el círculo íntimo

Estos crímenes siguen el mismo patrón del caso Pelicot, que fue sedada y violada por su marido, que la ofreció a 70 hombres más durante más de una década. La mayoría de víctimas ni siquiera sabían que habían sido violadas, los perpetradores forman parte de su círculo más íntimo y las violaciones se han repetido durante largos periodos de tiempo. Según la policía, las víctimas eran sedadas con mezclas "de aficionado" de analgésicos y otros medicamentos con alcohol. "Muchas víctimas ni siquiera sabían que habían sido asaltadas sexualmente –dice en un comunicado la policía alemana–. Esto es porque los sedantes y analgésicos que les administraron impiden que recuerden los hechos o que sientan inmediatamente los efectos físicos de la violación". En el caso Pelicot, su marido la acompañaba por un periplo de ginecólogos y psiquiatras para tratar los efectos mentales de las drogas que le administraba, y ninguno de los profesionales sanitarios que la atendieron detectó marcas del abuso, ni siquiera se le practicaron análisis específicos por las enfermedades venéreas que había contraído en las repetidas violaciones.

Por eso la policía anima a las mujeres que sospechen que pueden haber sido sometidas a este tipo de abuso a presentar denuncia y consultar a un médico. Algunos indicadores pueden ser dormir durante muchas horas, una desorientación o letargia al despertarse por la mañana, vacíos de memoria o problemas físicos sin una explicación clara, como lesiones o hematomas, náuseas y enfermedades de transmisión sexual.

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