Internacional 13/05/2022

La sequía hace aflorar cadáveres en un lago de Las Vegas

La crisis climática hace bajar el nivel de agua y reaviva las intrigas de los crímenes de las mafias

4 min
El lago Mead se enfrenta a una severa sequía al sur de Nevada.

WashingtonLa premisa inicial podría ser el hilo conductor de cualquier podcast de true crime o, si el lugar fuera Catalunya, sería candidata más que probable para ser la trama de un capítulo de Crims: a principios de mayo, una pareja va con su barca por el lago Mead, muy cerca de Las Vegas, cuando oyen unos gritos de una mujer. Se acercan y encuentran, encallado en una costa enfangada, un bidón de metal, enmohecido, deshecho, y con un cadáver dentro: huesos en descomposición y los restos de una camisa y un cinturón. Una semana después, una pareja de hermanas que hacía paddle board en un área de recreo del lago, a pocos kilómetros del primer hallazgo, avisa de otro cadáver. Y la policía da por hecho que no serán los últimos avisos de cuerpos en descomposición que recibirán de ahora en adelante.

Además del misterio y la sorpresa, una cosa está clara: ninguno de estos hechos habría sido posible sin tener en cuenta el efecto del cambio climático en el oeste de Estados Unidos, que vive en una sequía permanente en una región ya de por sí desértica, y que ha visto cómo las autoridades ya empiezan a hablar de megasequía para hacer referencia a la escasez de recursos hídricos. "Es un caso muy extraño en el sentido que, si el lago no hubiera retrocedido, nunca habríamos descubierto los cuerpos", ha confesado Ray Spencer, teniente de la policía de Las Vegas.

La presa Hoover, construida junto al lago Mead en la década de los años 1930, dejó bajo el agua el pueblo de St. Thomas. Ahora mismo, las reservas del lago están en el mínimo histórico: solo tiene el 30% del nivel considerado máximo, y en el último año la altura del lago ha bajado más de siete metros. Científicos de la Universidad de California presentaron en febrero un estudio que confirmaba que la acción del hombre en el calentamiento global es el culpable principal de las sequías extremas en la región, más provocadas por el aumento de temperaturas que por la falta de lluvias.

"Esperemos que aparezcan artefactos que sean de hace cien o mil años", ha dicho Dave Alberg, responsable del mantenimiento del área de recreo del lago Mead. "En los noventa años de historia del lago ha habido algunos accidentes de avión; además, es un área que durante miles de años ha estado habitada por indígenas que han llamado esta zona su hogar", ha recordado. Sin embargo, lo que más pasión despierta es la posibilidad de descubrir más cuerpos. "Muchas víctimas serán personas que se ahogaron", ha explicado Geoff Schumacher, vicepresidente del Museo de la Mafia en Las Vegas, "pero un bidón (como el del primer hallazgo) es distintivo de la mafia. Metían un cuerpo en un bidón, y muchas veces lo lanzaban al agua", ha añadido.

Muerte por disparo de bala

En el segundo cuerpo descubierto este mayo los investigadores no han encontrado pruebas de actividad criminal, pero no se puede decir lo mismo del primero. Según las primeras pistas, se trata de una persona muerta por un disparo de bala en los 1970 o 1980 –estimación que han hecho por la ropa y el calzado, que incluso han insinuado que fueron comprados en una cadena de supermercados famosa en todo el país–, cuando aquella zona que ahora es una playa estaba muchos metros bajo el agua. "Creemos que se trata de un homicidio", ha confesado el teniente Spencer.

En la primera semana la policía ha recibido decenas de pistas para intentar identificar las víctimas. El podcast The Problem Solver, dirigido por dos expolicías, ha ofrecido recompensas de 5.000 dólares a aquellos submarinistas que descubran más bidones con cuerpos en el lago Mead, y ya hay candidatos de todo el país, aunque sea una práctica ilegal. Se calcula que puede haber centenares de bidones, algunos dejados allí desde la construcción de la presa Hoover.

Lo que más ha suscitado el interés de la población local es que, encajando las piezas, todo hace relacionar el primer cadáver, el muerto por un disparo de bala, con la mafia que dominaba Las Vegas durante aquella época. "No lo podemos descartar", dicen desde la policía de la ciudad. Esto ha alimenta las historias de capos de los casinos y asesinatos de aquella época. No ha ayudado a rebajar el nivel de excitación de los fanáticos de los crímenes del pasado que el exalcalde Oscar Goodman, una de las figuras más polémicas y a la vez revolucionarias y fundamentales para la conversión de Las Vegas en el fenómeno de luz, colores, juego y perdición que se vende y quiere ser actualmente, dijera a raíz de los hallazgos de cuerpos en el lago Mead que "no es un mal lugar para lanzar un cuerpo".

Y Goodman, en este sentido, sabe de lo que habla: lideró la ciudad después de hacerse famoso como abogado criminalista, defensor de personajes infames del mundo de la mafia de los 1970 y los 1980, tanto de Las Vegas como otras ciudades como Chicago. Sin añadir más detalles, ha explicado que sabe que muchos de sus antiguos clientes estaban muy interesados en el "control climático", argot mafioso para explicar que era preferible lanzar los cadáveres al lago con peso para que se hundieran que no enterrarlos en cualquier lugar.

stats