La censura de TV3 que hace arrugar la nariz

Àngels Gonyalons en 'Mujeres de radio'.
19/09/2026 - 18:23 h.
Periodista y crítica de televisión
2 min

Esta semana Jordi Basté ha denunciado, en su editorial deEl món a RAC1, la manipulación del texto de la obra de teatro Dones de ràdio que se emitió el lunes por la noche por TV3. Al inicio de la función, el personaje de Rosa, que interpreta la actriz Àngels Gonyalons, menciona que trabaja en RAC1. El equipo de Basté, conociendo las reticencias históricas de la televisión pública con la emisora de la competencia, comprobó si aquella referencia a RAC1 se había respetado. Y dio en el blanco. La intervención de Gonyalons estaba mutilada. A la hora de escribir este artículo, la versión censurada todavía se puede encontrar en la plataforma 3Cat. Si la recuperáis, podréis observar cómo, al inicio de la obra, justo después de que el personaje de Gonyalons explique que presenta un programa de radio en una de las principales emisoras del país, hay un contraplano de recurso de la actriz Sara Diego escuchando a su compañera que sirve para que el tijeretazo pase desapercibido.

La chapuza ha comportado un efecto Streisand de manual. Si no hubieran manipulado la grabación, la audiencia ni recordaría la cita de RAC1. La noticia, en cambio, les deja una mancha muy grave en el expediente. Puede parecer una anécdota intranscendente, porque solo se trata de eliminar el nombre de una emisora. Pero el gesto tiene muchas implicaciones. El atrevimiento de mutilar el texto de una obra y el trabajo de una actriz ya demuestra una impunidad preocupante. Si una televisión pública no respeta la creación artística y la autoría, delata una falta absoluta de sensibilidad por la cultura. Y esto no es ninguna anécdota y hace emerger un determinado talante profesional.

La presidenta de la CCMA, Rosa Romà, se comprometió a abrir una investigación y aseguró que no sabían nada del recorte de la frase. El trabajo interno de averiguarlo no debería comportar más de media hora, pero de este asunto no se ha sabido nada más. Otra vez, la Corpo ha hecho gala de la falta de transparencia esperando que la noticia se olvide y su ridículo también. Un clásico a la hora de gestionar las crisis. TV3 censura un texto teatral y disimula.

Lo más preocupante es que, si para evitar la fugaz mención de RAC1 en una obra de teatro se toman esta licencia, es inevitable pensar qué hacen en casos más delicados o con informaciones más relevantes. La gestión de un medio público tiene muchas implicaciones económicas y políticas. Hay presiones y se deben pasar mecanismos de control. Sorprende también el silencio de los profesionales de la televisión. Esta filigrana chapucera pone al ente bajo sospecha y en una situación de debilidad. Comporta una pérdida lógica de confianza y credibilidad. Evidencia qué estrategias están dispuestos a utilizar ante las circunstancias que les resulten incómodas. Si la palabra "RAC1" hace temblar las piernas a las altas esferas del ente, ¿qué pasa con toda la información y las presiones políticas? ¿Cómo afrontan las líneas editoriales y el contenido de las noticias?

stats