La portavoz del PP en el Congreso de los Diputados, Esther Muñoz, en el programa de Nacho Abad.
Periodista y crítica de televisión
2 min

A media mañana, los medios de comunicación se hacían eco de la sentencia del TJUE que avalaba la ley de amnistía. En las televisiones privadas españolas, la noticia les provocaba un cierto desconcierto. La resolución les rompía el relato condenatorio de los últimos nueve años y no sabían cómo gestionar este nuevo rumbo informativo. La contrariedad se hizo evidente en el tiempo que dedicaron a la noticia. Puigdemont ha sido uno de los protagonistas contra el cual han invertido más horas y, esta vez, no se recrearon mucho en el análisis. En Espejo público, con Griso de vacaciones, optaron por preguntarse: “¿Vuelve Puigdemont?” y “¿Está más cerca el regreso de Carles Puigdemont a España?” Más allá de especular con la respuesta, la presentadora Lorena García giró página con bastante rapidez del tema para abordar nuevas cuestiones. Ana Terradillos hizo lo mismo en La mirada crítica de Telecinco. Tan pronto como la redactora, situada delante de la Audiencia Nacional, comunicó la sentencia, la presentadora fue directa a la hora de dar paso a nuevos asuntos matinales: “Bueno, pues este es el titular. Y ahora les dejamos con otras imágenes de la mañana”. En Vamos a ver, el programa de después, no dijeron ni mú sobre la noticia. En Cuatro también se preguntaban por el regreso de Puigdemont con rótulos en la pantalla. En En boca de todos, el sensacionalista Nacho Abad pidió la valoración en directo de la portavoz del PP, Esther Muñoz, que relativizó el interés de su partido sobre las decisiones de los jueces. Mientras tanto, Pilar Rahola lo escuchaba riendo desde otro recuadro de la pantalla. Rahola hizo notar las evasivas de la portavoz y, después de plantear el nuevo paisaje judicial que se vislumbraba a partir de ahora, lanzó una pregunta desafiante al presentador: “¿A quién le interesa más que venga ahora Puigdemont? ¡Te aseguro que al PSOE no es!” Nacho Abad, en lugar de responder, dio el tema por acabado de manera abrupta: “¡Lo dejamos ahí! ¡Lo dejamos ahí! ¡Perdonad!”, y cortó la conexión para tratar otra cuestión de la actualidad sobre Vox. 

Uno de los instantes televisivos más golosos de la jornada era ver cómo Sandra Golpe, presentadora de Antena 3 noticias, había encajado la resolución del TJUE. La sentencia abrió el informativo y la periodista dio la bienvenida a los espectadores con un saludo forzadamente entusiasta, como si tuviera que disimular el revés. “No ha habido sorpresas”, anunció Golpe, como si ella ya supiera lo que decidirían los tribunales de Luxemburgo. Pero, fiel a su estilo, la presentadora insistió en varias ocasiones en que el regreso de Puigdemont a España no sería inmediato y que, en caso de que volviera ahora, sería detenido. “La orden de detención sigue vigente. Si volviera ahora a España, sería detenido”, repetía.

Ante el aval de la ley de amnistía, los programas han reconfigurado el enfoque periodístico. La nueva obsesión es el regreso de Puigdemont, y se espera un nuevo episodio de persecuciones y fiscalización de sus movimientos y hábitos como cuando se instaló en Bélgica. En el fondo, tienen ganas de que llegue el día.

stats