El lunes por la noche, el Canal 33 nos da la oportunidad de viajar por todo el mundo acompañando a Tom Waes, una de las figuras televisivas más populares de Bélgica. Podéis recuperar algunos de sus Viajes insólitos en la plataforma 3Cat. La temporada 7 está completa, con los capítulos dedicados a Dubái, São Paulo, Bombay, Nairobi, Londres o Los Ángeles, entre otros. Y de la temporada 5 todavía podéis pescar los tres magníficos episodios de un largo viaje que atraviesa Japón de sur a norte durante tres semanas. Vale la pena. Si no tenéis que coger ningún avión este verano, es una excusa para descubrir mundo. Y si coincidís con alguno de sus destinos, encontraréis opciones que no constan en las guías habituales.
Tom Waes se hizo famoso hace veinte años gracias al típico programa de retos donde se deben superar proezas increíbles y arriesgar la vida. Tomtesterom es un juego de palabras que une su nombre, el concepto de ponerse a prueba y la fonética del término testosterona, que ya insinúa qué tipo de masculinidad encontraremos en el presentador. También es uno de los protagonistas de la serie Undercover de Netflix.
En sus Viajes insólitos, pero, rebaja un poco la intensidad y adopta un papel de viajero curioso. Con todo, hay algunos momentos en que no puede evitar que salga la bestia que lleva dentro y participar en tradiciones y rituales pasados de rosca. En Japón, Waes acaba vestido con el fundoshi, el taparrabos blanco para cubrir los genitales, para participar en el Hadaka Matsuri, una competición de hombres desnudos que han de atrapar dos pequeñas piezas de madera que se lanzan sobre la masa humana sudorosa y violenta. Quien consiga una en medio de la locura de machos adotzenats, tendrá fortuna todo el año. La cámara nos lleva hasta el epicentro de esta barbaridad asfixiante y el espectador valora la tranquilidad de su sala de estar y la frescura del ventilador. La televisión puede ser una ventana magnífica para ver mundo sin sufrir las inclemencias e incomodidades. Waes no quiere ser el guía turístico clásico. Escoge personajes locales de un talante similar al suyo para que le muestren lugares poco visitados, personajes singulares y restaurantes a donde no llegan los turistas. En Japón duerme en un hotel donde estás obligado a compartir tu intimidad a través de YouTube. En Dubái, asistimos a una carrera de dromedarios desde el coche que corre al lado de la bestia para accionar el mando que lleva enganchado a la joroba, un robot con un látigo que maltrata al animal para que corra más que los otros. Una carrera atroz que nos descubre qué tipo de personajes hay detrás de este negocio. Con Waes, todo lo que vemos no es siempre idílico. Encontraremos grandes paisajes, obras monumentales, curiosidades ridículas o llenas de sentido del humor y gente entrañable, pero también procura que los valores de las dictaduras y las consecuencias de las guerras emerjan discretamente del relato. El presentador lo menciona por responsabilidad, pero sin ponerse piedras en el hígado, con la indulgencia de quien no tiene ganas de que le estropeen la aventura ni poner a los guías en ningún compromiso. Juzgarlo, en todo caso, lo deja para la audiencia.