La plataforma RTVE Play ha estrenado una serie documental presentada por Iñaki Gabilondo sobre la historia de la lengua española. El programa era interesante para observar de qué manera una comunidad lingüística mayoritaria, consolidada y sin amenazas de subsistencia se aproxima a la divulgación de su historia desde la simple curiosidad cultural. El castellano no necesita defenderse ni reivindicar su existencia. Ocupa una posición de centralidad institucional y política que puede presentarse como un patrimonio compartido solo por su preeminencia demográfica. Desde la perspectiva de los catalanoparlantes, acostumbrados a que nuestra lengua sea un campo de batalla y que demasiado a menudo nos obliga a justificarnos para reivindicarla, era curioso ver cómo funcionaba el ejercicio televisivo y si podía servir como un modelo exportable a otros idiomas.
Pero el resultado de La gran aventura de la lengua españolala apasionante historia de la lengua españolaLa serie incluye las intervenciones de los sabios de la Real Academia Española, que van explicando la historia. Sobre todo señores mayores que televisivamente no comunican nada y que pontifican. Seguro que son eminencias, pero al programa no le harían falta los más eruditos de la academia sino simplemente buenos comunicadores. Hablan de “la apasionante historia de la lengua española” pero ellos mismos se encargan de que de apasionante no tenga nada. Es un programa que solo recita unos textos espesos y aburridos, pero no piensa en los espectadores. Inaudito. No hay ningún esfuerzo por hacerlo interesante, ni atractivo, ni tan solo necesario. Total, es obvio que no les hace falta.