Manual televisivo para abuchear a Pedro Sánchez
El descalabro del PSOE en las elecciones de Aragón ha dado aún más impulso a los magazines matinales de Ana Rosa Quintana y Susanna Griso a la hora de cargar contra Pedro Sánchez. Ambas presentadoras estaban pendientes de la participación de Felipe González en una charla para subrayar sus ataques al gobierno socialista. En Espejo público, Griso también entrevistaba al exministro Jordi Sevilla, que representa al sector crítico del partido, para escarbar en la herida. Como anécdota curiosa, la periodista también destacaba el comentario que una mujer le había hecho a Pedro Sánchez: "¡Como un poquillo, que estás muy delgado!", le decía la señora al presidente. Y Griso insistía en el mal aspecto de Sánchez.
Pero, en Telecinco, Ana Rosa volvía a presumir de su sagacidad con una investigación que pasó toda la mañana anunciando: "Sánchez, cada vez más escuchado y... ¿con figurantes?", alertaba un recuadro de la pantalla. La presentadora estaba excitada por demostrar que Pedro Sánchez ya no podía aparecer ante los ciudadanos. "¿BUSCA DEL PUEBLO?", preguntaba un rótulo enorme en medio de la pantalla. Y una locución misteriosa alertaba: "Solo unas cuantas personas pudieron acercarse al presidente en su visita a Villanueva de la Reina. ¿Pero qué amago esta imagen? El resto del pueblo, en sus otras visitas, tuvo que verlo a muchos metros de distancia y tras un cordón de seguridad". El vídeo volvía a poner en letras gigantes"MUCHOS METROS" y "CORDÓN DE SEGURIDAD". Aseguraban que los abucheos de la gente y los silbidos habían llevado a Sánchez a evitar la proximidad de la gente. Ana Rosa sentenciaba: "Un presidente del gobierno que no puede salir al calle tiene un problema muy gordo. Luego pasa lo que ocurre cuando la gente deposita los votos". Un redactor, animado por la vehemencia de la presentadora, aseguraba: "Estos habitantes, cuanto más lejos, mejor, ha dicho el presidente del gobierno". Analizaban una imagen con muchas señoras mayores saludando con entusiasmo al presidente y, detrás de él, un chico que le alargaba la mano para tocarlo. Ana Rosa demostraba que aquel joven era un militante socialista de Villanueva de la Reina y que, por tanto, aquellas personas habían sido seleccionadas para fingir fervor."Tenemos un presidente que se ha bunquerizado del todo y ya no se puede mezclar con la gente si no está controlada", insistía la presentadora.
Pero lo más sintomático era el montaje que recogía todos los abucheos, silbidos e insultos que supuestamente recibía Sánchez desde la dana. No era un vídeo inocente ni puramente informativo. Era promocional. No pretendía explicar qué ocurre cuando el presidente sale a la calle sino prescribir lo que debe ocurrir. Repitiendo sucesivamente las escenas de hostilidad popular –algunas muy forzadas–, más que reflejar un malestar, le inducían. No describía una reacción ciudadana, sino que la sugería y popularizaba como patrón de conducta habitual. Los platós de Antena 3 y Telecinco son espacios de agitación que fabrican el clima político que más les interesa.