Tres personas sin hogar mueren en las calles de Badalona en dos meses
Este miércoles han localizado el cuerpo sin vida de Jordi, un conocido carnicero de la ciudad
BarcelonaUn sintecho ha muerto este martes por la mañana en una plaza de Badalona. Se llamaba Jordi y tenía 52 años. Era conocido en la ciudad, ya que unos años atrás había regentado una carnicería. Pero el negocio quebró y desde hacía unos meses dormía en la calle. Unos testigos le han encontrado sin vida en un banco de la plaza de Elisa Reverter, situada en una parte de Badalona que prácticamente hace frontera con Montgat. Los Mossos d'Esquadra confirman que el cuerpo no presentaba signos de violencia y todo apunta a una muerte natural.
En los últimos dos meses, en la ciudad de Badalona han perdido la vida tres personas sin hogar. La primera murió el día de Reyes, en plena ola de frío, y la segunda hace apenas unas semanas, el 21 de febrero. En una publicación en las redes sociales, el Ayuntamiento de Xavier García Albiol ha afirmado que Jordi "había rechazado en varias ocasiones el servicio de alojamiento que los servicios sociales le habían ofrecido". Concretamente, según el consistorio, le ofrecieron los servicios de alojamiento temporal que los servicios sociales tienen para momentos de emergencia.
Desde la entidad Badalona Acoll critican que el consistorio siempre haga el mismo comentario, que "en cada muerte la razón sea la misma, que no quiso ser ayudado". Afirman que es una "excusa clásica". "Hay que hacer algo más", añaden, e insisten en que "cuesta mucho salir" de una situación de sinhogarismo y debe apoyarse a la persona que se encuentra. De hecho, Badalona Acull conocía a Jordi y le traía comida. Desde la entidad también le ofrecieron otros tipos de ayuda.
Badalona Acull añade que ahora mismo en Badalona no hay recursos asistenciales para poder acoger a las personas sin hogar, aunque desde el ayuntamiento lo ofrezcan. "No hay ni albergue ni centro de emergencia, cosas fundamentales en una ciudad de 200.000 habitantes", lamentan. El albergue de Can Bofí Vell, que fue clausurado por el gobierno Albiol en 2024, fue el epicentro de una serie de altercados a finales de diciembre, atizados por el propio alcalde, ya que varios expulsados del antiguo instituto B9 se querían refugiar allí porque no tenían alternativa residencial.