Dígitos y Andróminas

Tres móviles protagonistas del MWC 2026

Samsung y Honor presentan en el congreso de telecomunicaciones de Barcelona teléfonos con funciones inéditas

La familia de teléfonos Samsung Galaxy S26
01/03/2026
5 min

El Mobile World Congress (MWC) nunca ha sido una feria de teléfonos. Es de telecomunicaciones: los congresistas que llenan los pabellones de la Fira de Gran Via vienen a hablar de redes, de espectro radioeléctrico, de fusiones e infraestructuras, no de móviles. Estos son solo la parte fotografiable de un congreso donde la industria de la conectividad global intenta ponerse de acuerdo sobre quién paga, quién gana y quién manda. Este año, en el 20º aniversario del MWC en Barcelona, los grandes temas se repiten: conectividad vía satélite, inteligencia artificial (IA) aplicada a las redes, despliegue del 5G Advanced y consolidación entre operadores europeas: Orange, Deutsche Telekom, Telefónica y Vodafone presentarán conjuntamente la primera infraestructura federada paneuropea de computación en la periferia (edge) de la nube de internet. Iré hablando de ello en mis crónicas diarias del MWC en L'ARA.

Sin embargo, los teléfonos volverán a captar la atención mediática. Y este año, por primera vez en mucho tiempo, hay motivos para prestarles atención.

La pantalla antiespía de SamsungSamsung ha presentado la serie Galaxy S26 en vísperas del congreso, en un acto celebrado el pasado miércoles en San Francisco. El modelo central es, como siempre, el Ultra: el gordo, el caro (desde 1.499 €), el que lleva lápiz táctil integrado. Meses de filtraciones habían desvelado prácticamente todo lo que habría –el procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5, el conjunto de cámaras con sensor principal de 200 megapíxeles, la integración intensiva de funciones de IA– y el resultado final confirma lo previsto: una evolución sólida y coherente, sin ningún salto conceptual que obligue a replantearse nada fundamental.

Pero hay una novedad que sí llama la atención: la pantalla Privacy Display, con función antiespía integrada. Ya existen filtros de privacidad para móviles, pero hasta ahora son soluciones pasivas: láminas adhesivas que bloquean la visión lateral de la pantalla y que, como efecto secundario, reducen la luminosidad y la calidad de la imagen en todos los ángulos, también el frontal. Ahora Samsung ha hecho algo diferente. La Privacy Display del S26 Ultra es una tecnología activa, integrada en el panel AMOLED, que controla cómo cada píxel emite la luz y la restringe a los ángulos laterales sin degradar la experiencia frontal cuando no se activa.

La gracia es que el usuario puede configurar el teléfono para que la pantalla sea opaca desde los lados solo en las situaciones que lo requieran: al introducir el PIN o la contraseña, al abrir la aplicación del banco, al leer un mensaje en un vagón de tren lleno. Fuera de estos contextos, la pantalla funciona exactamente igual que cualquier otra. Y cuando se activa, puede hacerlo gradualmente: hay un modo parcial, que limita la visibilidad de las notificaciones, y otro de protección máxima, que oscurece completamente las vistas laterales.

En materia de IA, el Galaxy S26 avanza por el camino iniciado con los S25: Galaxy AI suma ahora Perplexity como tercer agente, junto al ya existente Google Gemini y al Bixby propio de Samsung. La integración permite delegar tareas de múltiples pasos –reservar un taxi, gestionar recordatorios, buscar información en contexto– sin dejar el hilo de la conversación. Sería una buena noticia si no fuera por una condición que se repite año tras año: las funciones más avanzadas de Galaxy AI, como el filtrado de llamadas recibidas y la traducción simultánea de conversaciones, continúan sin tener el catalán entre los idiomas disponibles. La empresa me asegura que trabajan en ello, pero hoy por hoy la IA no es un argumento de compra de ninguno de los S26 para los consumidores catalanohablantes.

La nueva gama no se limita al Ultra. También está el modelo de entrada Galaxy S26 (6,3 pulgadas, desde 999 €) y el Galaxy S26+ (6,7 pulgadas, a partir de 1.249 €). Estos dos cuestan 90 € más que sus predecesores de 2025, un encarecimiento que Samsung atribuye a la escasez de chips de memoria generada por la demanda creciente de IA.

El teléfono robot de HonorSi el Galaxy S26 Ultra es un refinamiento del formato que conocemos, el Honor Robot Phone es toda otra cosa. Honor –que era la submarca joven y asequible de Huawei hasta que las sanciones de EE. UU. forzaron su separación en noviembre de 2020, y que desde entonces ha ido creciendo hasta entrar, según Counterpoint Research, en el selecto club de las ocho marcas con más de 200 millones de dispositivos activos en el mundo– lleva al MWC 2026 el móvil más curioso que hemos visto últimamente.

La cámara principal del Robot Phone está montada en el extremo de un brazo robótico que se despliega desde la parte trasera del teléfono. Este brazo se estira, se orienta en tres ejes, puede apuntar en direcciones que una cámara convencional no puede, se mueve de forma autónoma gracias al modelo de IA integrado en el dispositivo y se vuelve a replegar cuando no se utiliza. En octubre de 2025 lo vimos en un vídeo sintético; en el CES de enero se pudo tocar el aparato físicamente pero el mecanismo aún no funcionaba; ahora Honor ha publicado los primeros vídeos del brazo robótico en funcionamiento real: rotación de 360 grados, seguimiento autónomo de un sujeto en movimiento, cambio de ángulo de inclinación en tiempo real... y parece que funciona. Se presenta este domingo en Barcelona.

Honor asegura que el Robot Phone es un producto comercial que saldrá a la venta en verano, con un precio aún por determinar. Fang Fei, director de productos, dice que no es "un teléfono conceptual hecho por diversión", sino una exploración de los límites del formato del teléfono inteligente. Pero esto lo dicen todos los fabricantes cuando presentan un prototipo que no saben muy bien si se venderá.

Honor destaca las posibilidades en fotografía y vídeo: selfies desde ángulos imposibles, estabilización activa sin necesidad de gimbal externo, seguimiento automático de un sujeto. Ahora bien, salta a la vista otro uso que la marca no menciona: vigilar el entorno. Una cámara que se mueve y te informa de lo que pasa a tu alrededor mientras no tienes el teléfono en la mano es, a todos los efectos, una cámara de vigilancia personal de bolsillo. Tan práctico como inquietante.

Apple contraprograma el MWCEl tercer teléfono protagonista de esta semana del móvil no estará en Barcelona, donde Apple siempre está pero nunca expone. La marca ha convocado el miércoles 4, en pleno MWC, presentaciones simultáneas en Nueva York, Londres y Shanghái. No es ninguna coincidencia: Apple programa deliberadamente sus anuncios para captar titulares sin tener que pagar stand ni compartir espacio con la competencia, mientras tenemos la prensa tecnológica mundial concentrada en Barcelona. Entre otras novedades se espera que presente el iPhone 17e, la renovación del modelo básico que le aporta una proporción significativa de las ventas: un teléfono de 6,1 pulgadas con cámara de 48 megapíxeles, procesador A19, carga inalámbrica magnética y un precio de salida similar al del modelo actual (709 €). Una renovación sin sorpresas. Eso sí, la nueva Siri, potenciada con la IA Gemini de Google, aún no estará ahí.

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