José Manuel Villarejo llega a la Audiencia Nacional rodeado de periodistas
09/04/2026
Jefe de Media
2 min

Ni el Como si fuera ayer de TV3, ni la mejor de las telenovelas turcas: el culebrón de la semana ha sido el tira y afloja entre José Manuel Villarejo y Javier Ruiz. “Javierito, con lo buenos amigos que hemos sido en el pasado... ¡Parece mentira!”, le espetaba el excomisario en directo. El otro saltaba como un resorte y aseguraba que aquello era mentira y que ni se conocían. Pero Villarejito lo tiene todo guardado y, al cabo de pocas horas, su amigo Eduardo Inda publicaba en OK Diario un fragmento brevísimo de una conversación telefónica en la que el periodista, cuando su interlocutor le decía que le dejaba de dar la tabarra, le espetaba: “No me das el coñazo. Hablamos y, si hay alguna novedad que vayamos a sacar, te aviso”. El presentador de Mañaneros 360 a La1 tuvo que admitir que había olvidado esta conversación.

Del minuto y medio filtrado con toda la intención –que listo es, poniendo trampas, Villarejo–, es imposible deducir si hay mera cortesía o camaradería, pero sí que se explicita la voluntad de seguir el contacto con el tóxico personaje que ahora se burla de él a base de diminutivos. Para quienes seguro que recordaríamos haber hablado con Villarejo, la lección es clara: los pobladores de las cloacas del Estado tejían su red de influencias a banda y banda del espectro periodístico y político (que en España vienen a ser lo mismo). Pero lo más grave es que ni siquiera trafican con buena información –por espurios que fueran los intereses, al menos tendría utilidad pública– sino que su mercancía es mandanga sumamente adulterada, cortada con la tiza de la invención. “

Voy con ello, pero esto es demasiado burdo”, decía Ferreras en el audio que recogía una conversación también con Villarejo donde comentaba una supuesta (y falsa) donación de 272.000 euros de Nicolás Maduro a Pablo Iglesias. Normal que, con estos juegos de sotamanga, haya descrédito del periodismo.

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