Más de 200 muertos en Cataluña por calor extremo y temperaturas récord del mar
La combinación del calentamiento global y el inicio del fenómeno de El Niño llevan Cataluña a una situación inédita
BarcelonaCataluña ha cerrado el mes de junio con más de 200 muertes atribuibles al calor, según las estimaciones de la mortalidad atribuible al calor del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III. Es la cifra más alta en un mes de junio desde que hay registros. El MoMo es la única herramienta que permite radiografiar casi en tiempo real las defunciones que tienen lugar diariamente en el Estado, que se calculan mediante el indicador de exceso de mortalidad; es decir, cuántas muertes que se producen [observadas] superan las que se esperaban [estimadas] en un territorio y período determinados.
El mes de junio también ha sido el segundo junio más cálido de la serie histórica en España, con temperaturas muy por encima de la media y una proliferación de noches tropicales en todo el territorio. Este episodio de calor extremo coincide con otro indicador preocupante a escala global: las temperaturas de la superficie del mar han vuelto a batir un récord este junio, según datos de los servicios de Cambio Climático y de Vigilancia Marina Copernicus. El 21 de junio se registró una media de 20,86 °C, el valor más alto medido hasta ahora para esta época del año. Una situación que los científicos atribuyen a la combinación del calentamiento global y el inicio del fenómeno de El Niño.
Los expertos alertan que un océano más cálido no es solo un indicador del cambio climático, sino también un motor de fenómenos meteorológicos más extremos. El aumento de la temperatura del mar incrementa la evaporación, aporta más energía a las tormentas y eleva el riesgo de precipitaciones torrenciales e inundaciones.
En declaraciones a 3Cat, el jefe de climatología del Servei Meteorològic de Catalunya, Marc Prohom, recuerda que "la superficie del mar está dos grados por encima de la media en Catalunya" y advierte que "el Mediterráneo está muy cálido y hace crecer las nubes de tormenta". También subraya que "el calentamiento global provoca aguaceros más intensos y localizados" y que, si no se reducen las emisiones, "los picos de calor serán más frecuentes, más largos y llegarán antes".
Los científicos coinciden en que estos episodios dejan de ser excepcionales y se inscriben en una nueva normalidad climática. "Estamos normalizando temperaturas que no eran normales hace treinta años", resume Prohom.