De los 10.000 policías nacionales que el Estado envió a pegarnos el 1 de Octubre, solo se están juzgando a cuatro. El jefe de este grupo ha declarado que, con la cantidad de objetos que les lanzaba la gente, quedaba suficientemente justificado “poder usar los medios antidisturbios”, que “no son lesivos, son disuasorios”. Y lo dice a pocos metros de Roger Español, a quien vaciaron un ojo con las pelotas de goma que dispararon directamente al cuerpo.El acusado puede mentir, claro está, sobre todo si sigue el ejemplo de sus jefes. La vicepresidenta del gobierno español Soraya Sáenz de Santamaría afirmó aquel día: “El objeto de las actuaciones de los cuerpos de seguridad del Estado nunca han sido las personas, sino el material electoral. Han buscado siempre proteger los derechos y las libertades”.Una intérprete jura ante el juez que ejercerá el cargo de intérprete bien y fielmente, y a continuación es incapaz de traducir una pregunta del catalán al castellano que cualquiera de nosotros habría traducido sin ningún problema. Al final, los abogados mismos hacen la traducción hasta que alguno se cansa y se pasa al castellano. Al día siguiente, la prensa averigua que la intérprete es graduada en traducción e interpretación en la UPF, pero especializada en ucraniano y ruso.Vienen recuerdos del juez Marchena prometiendo que, en todo caso, los vídeos de las cargas policiales ya los verán al final del juicio, "con sumo gusto". Un abogado veterano de los presos políticos les dijo: “Ya veréis que cuando empiece el juicio no tendréis que ir y venir de la prisión cada día”. El servicio de streaming para seguir el juicio de los policías en Barcelona no funcionó el jueves por la tarde. La duda es, pues, si los acusados serán absueltos o si serán absueltos y les darán una medalla.