Pedro Sánchez durante la entrevista que le han hecho este lunes en la Ser.
31/08/2026 - 12:49 h.
Escritor
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Ha vuelto también Pedro Sánchez al trabajo, y las cabeceras de la derecha mediática le pasan la factura de las vacaciones en forma de encuestas apocalípticas (para el PSOE), en las que los socialistas pierden bueyes y esquilas y la suma de PP y Vox —sus mismos propagandistas ya dan por hecha la suma, que hasta hace poco el PP aún intentaba disimular— supera los 200 diputados en el Congreso. Bien. Quizás sí. Estas mismas encuestas ya las hemos visto, en uno u otro medio, o en varios (pero siempre los mismos) en otros momentos. En las elecciones generales de 2023, en las que Sánchez acabó renovando el cargo como presidente de un gobierno de coalición. O en las catalanas de 2017, cuando ponían la foto de Inés Arrimadas con titulares que decían “Presidenta”.En fin, ya se verá. La derecha española sabe mucho de hacer aspavientos y montar jaleo, como se ha visto durante todo este mes de agosto con motivo de la crisis migratoria/humanitaria/política de Ceuta. El gobierno de España se lo ha puesto fácil, con una gestión lenta y engorrosa de la situación, y ofreciendo incluso el espectáculo de ministros que discrepaban en público el uno del otro, como ha sucedido con Robles y Marlaska. La táctica del gobierno parece haber sido mantener un tono de calma y normalidad para no hacer eco a las voces catastrofistas, y de paso proteger a Sánchez de quemarse con la crisis poniendo a los ministros sobre la parrilla, pero no ha ido bien. Con todo, seguramente lo peor para Sánchez y su gobierno es que se sienten atados de manos ante el gobierno de Marruecos y obligados a poner énfasis en la idea —que cualquier observador a simple vista se da cuenta de que es falsa— de que el régimen alauí no tiene nada que ver con el desbarajuste. Muy al contrario, es obvio que es el causante directo, si bien después haga gestos para que parezca que también forma parte de la solución. Pero la llamada a la entrada masiva la organizó alguien, y también alguien dio órdenes para que no hubiera apenas vigilancia por parte de la policía marroquí el día de la susodicha entrada masiva. Sin contar la evidencia de que un golpe como este se alinea a la perfección con el antieuropeísmo del trumpismo y de Israel, y también con el de Rusia. Qué saca (personalmente) Mohamed VI no lo sabemos, pero no es fuera de lugar sospechar que saca algo. Y lo mismo vale para su heredero, Mulai Hassan.En su entrevista de este lunes en la SER, Sánchez subrayó el “comportamiento cívico” y el “compromiso social y de convivencia” de los ciudadanos de Ceuta. Aquí acierta, porque la mayoría es efectivamente así. Los que van a quemar campamentos de inmigrantes y salen a la calle o infestan las redes con mensajes de odio son la minoría, por mucho que inflen encuestas. Son minoría y son unos perdedores, también los que se apuntan desde Cataluña, y desde Baleares. Cuando se habla de acoger, salen con una pregunta: “¿Cuántos tienes tú en casa, de inmigrantes?” Es una frase tan obtusa como “¿Qué pone en tu DNI?” o “Los niños tienen pene y las niñas tienen vulva”. Este es su nivel y no debemos permitir que nos arrastren ahí.

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