Aragón se convierte en el nuevo ring de los partidos españoles
El CIS pronostica un escenario similar al de Extremadura, con victoria de un PP ligado aún más a Vox y un PSOE sin opciones de gobernar
MadridEmpieza la segunda batalla de los partidos españoles de este ciclo electoral. En este segundo asalto –el primero fue en Extremadura–, el ring de los principales líderes estatales se traslada a Aragón, comunidad llamada a las urnas el 8 de febrero. Aunque son de nuevo unos comicios autonómicos, la cita es una nueva prueba del algodón para Pedro Sánchez, Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal. La encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) publicada este jueves, el día antes del inicio de la campaña electoral, pronostica un escenario similar al extremeño. El PP ganaría las elecciones con un resultado prácticamente calcado al del 2023 –si ahora tiene 28 escaños, a seis de la mayoría absoluta, obtendría entre 25 y 29– y estaría aún más ligado a Vox, que confirmaría su ascenso volviendo a duplicar escaños –pasando de 7 a entre 10 y 13–. El PSOE no tendría opciones de gobernar.
Ahora bien, a diferencia de Extremadura –donde los socialistas sufrieron un batacazo histórico, perdieron diez diputados y partían del hándicap de un candidato procesado por presunto tráfico de influencias y prevaricación por la contratación del hermano del presidente español en la Diputación de Badajoz–, en Aragón el CIS pronostica. La candidata, la exministra Pilar Alegría, podría obtener los mismos escaños que hace dos años y medio –entre 17 y 23 cuando actualmente tiene los de lo alto del tenedor–. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la encuesta se realizó antes de la catástrofe ferroviaria de Adamuz (Córdoba), que ha trastornado el escenario político y supone un factor de desgaste suplementario para Sánchez y el PSOE. Justamente Alegría fue, hasta hace poco más de un mes, una de las caras más visibles del ejecutivo español, ya que además de ministra de Educación era también su portavoz.
La tragedia ha marcado el inicio de la campaña electoral –todos los partidos a excepción de Vox detuvieron la precampaña durante los tres días de luto oficial– y se retrasaron hasta este viernes por la mañana los actos de arranque que, habitualmente, se realizan la noche anterior. La crisis ferroviaria ha provocado también las ausencias de los líderes estatales en este pistoletazo de salida. Feijóo no tiene previsto acudir en los próximos días, mientras Sánchez hará una primera aparición este domingo. Abascal, en cambio, se ha volcado desde hace más de una semana, utiliza sin miramientos la catástrofe ferroviaria como arma y repite la estrategia que le funcionó en Extremadura y que es la de recorrer el máximo territorio posible y ser el protagonista en detrimento del candidato autonómico, Alejandro Nolasco.
La batalla a la derecha
En Aragón, Vox aspira a consolidar su crecimiento en este ciclo electoral y confirmar lo que pronostican las encuestas para replicarlo de nuevo en Castilla y León en los comicios del 15 de marzo y en los de Andalucía de antes del verano. El PP ve cómo las mayorías absolutas son cada vez más quiméricas y su candidato, el actual presidente de la autonomía, Jorge Azcón, tiene como perspectiva seguir los pasos de la extremeña María Guardiola. Azcón, como ella, se ha visto abocado a un adelanto electoral por la estrategia de Génova de tratar de desgastar a Sánchez ejemplificando que, ante una segunda prórroga presupuestaria –lo que iba a ocurrir también en Aragón–y, a diferencia de lo que hace el presidente español, hay que ir a elecciones. Sin embargo, el resultado en Extremadura es un nuevo bloqueo en la negociación con Vox para investir a la candidata popular.
Unas Cortes y una izquierda fragmentadas
En las Cortes de Aragón, a diferencia de otras autonomías, existe una mayor fragmentación parlamentaria, con ocho partidos con representación. Según el CIS, podrían quedar sólo seis. No está claro que el Partido Aragonés (PAR), con un diputado, pueda repetir. Podemos también está en la cuerda floja. Mientras que Extremadura fue un oasis de unidad de la izquierda, con una candidatura conjunta, en Aragón hay tres listas diferentes: IU y Sumar irán de la mano y, aparte, estarán las papeletas de la Chunta Aragonesista (CHA) y de Podemos. Han contribuido a ello los vetos cruzados entre los lilas y los de Yolanda Díaz y el hecho de que en las autonómicas la CHA (a diferencia de las españolas que fue con Sumar) siempre ha ido con sus siglas. La CHA podría mejorar resultados hasta los cinco escaños –tiene tres– e IU-Sumar mantener uno –con opción de llegar a los tres–. También entraría en las Corts Teruel Existe con uno o dos diputados –tiene tres.