Universidad Catalana d'Estiu
Política 23/08/2022

Borràs acusa a ERC, Junts y la CUP de frenar la independencia

Los insta a "convertir en realidad los anhelos de la gente" y no asumir "pequeñas cuotas de poder autonómico"

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La presidenta de Juntos, Laura Borràs, este lunes en la Universidad  Catalana de Verano, en Prades

PradesEn un mes de agosto sin descalabros políticos, el papel de la presidenta del Parlament, Laura Borràs, ha ocupado buena parte de la cuota de pantalla. Fue suspendida a finales de julio y desde entonces colea la polémica sobre si también tiene que dimitir como presidenta; fue la diana de las críticas en el homenaje a las víctimas del 17-A ; y este martes ha señalado a los que cree responsables de haber frenado en el camino hacia la independencia: los partidos. ERC, la CUP y también JxCat, la formación que preside desde el pasado mes de junio. De hecho, durante agosto también se ha evidenciado que dentro de Junts hay quienes no comulgan con ella, incluso entre los dirigentes y consellers del partido. Consciente de esto, y en un momento clave en que Junts tendrá que decidir en pocos meses si se queda o no en el Govern, este martes Borràs ha querido dar un golpe sobre la mesa. Desde la Universitat Catalana d'Estiu, ha acusado a los tres partidos independentistas de no cumplir con lo que habían prometido, queriendo asumir "pequeñas cuotas de poder autonómico". Es una manera de criticar el rumbo del Govern que lidera Esquerra, pero las palabras de Borràs también son un dardo a sus propias filas y contra los siete consellers de Junts.

El argumento de Borràs es que los partidos y el Govern tienen que ser un "instrumento" para "convertir en realidad los anhelos de la gente". Y estos no son otros que la independencia. Para la presidenta suspendida del Parlament, que Catalunyña sea un estado es un reto "necesario, imprescindible e inaplazable" y que la revolución democrática tiene que ser la primera de las otras tres que promulga Pere Aragonès: la verde, la feminista y la social. "Hay gente que dice: quiero tener una Catalunya independiente solo si es de izquierdas, feminista, ecologista o si la gobierna mi partido. Y esta actitud es la mejor receta para el fracaso", ha concluido Borràs desde la Universitat Catalana d'Estiu.

Estas palabras toman especial importancia después de que en los últimos días varios consellers de Junts hayan destacado en abierto y en privado la importancia de la gestión del mientras tanto. Gemma Geis mismo, consellera de Universidades y muy cercana a Carles Puigdemont, afirmó el viernes desde la UCE que no "entiende" la independencia "sin estar comprometida con el día a día". Este posicionamiento choca frontalmente con lo que ha verbalizado este martes Borràs, que ve en la independencia una finalidad en ella misma.

Borràs ha abogado por hacer autocrítica y no quedarse con la mayoría independentista del 14-F, sino preguntarse por qué hay "700.000 personas que han dejado de confiar" en ERC, Junts y la CUP, el número de votos que perdieron estos partidos en las últimas elecciones -los comicios con la participación más baja de la historia-. ¿El motivo del chasco? Borràs ha apuntado a dos elementos: que las formaciones son "un nido de problemas" y que no hay un rumbo claro. "¿Hasta dónde estamos dispuestos a llegar? No lo sabemos, no hay una posición unitaria ni una estrategia compartida. Pero no hacer nada puede ser una opción", ha avisado la líder de Junts.

Aun así, ha dejado claro que el diálogo no tiene que ser esta estrategia compartida que el independentismo busca y no encuentra. Para la presidenta de Junts, la mesa de negociación con el gobierno español "ha pasado de ser estéril a ser contraproducente para el independentismo". A pesar de esto, Borràs no ha concretado la vía que para Junts sería fructífera y tampoco ha hablado de confrontación. De hecho, ha explicado que con "su situación personal" -hace pocas semanas fue suspendida por ERC, CUP y PSC como presidenta del Parlament-, "podría estar justificado" que se centrara en hacer reproches a los otros, pero ha decidido centrarse "en las soluciones". Sobre su suspensión, solo ha criticado que la han "juzgado por adelantado, con demasiada frivolidad y con interés partidista".

Laura Borràs ha llegado a Prades acompañada del diputado de Junts Jaume Alonso-Cuevillas

Los límites del parlamentarismo

Si Borràs cree que lo que está demorando la independencia es la inacción de los partidos, también señala a las estructuras partidistas como una de las causas de que el Parlament no sea "una cámara libre y soberana". "Cuando se quiere que pasen cosas, los partidos hacen que pasen", ha afirmado. Lo ha ejemplificado refiriéndose a enero del 2018, cuando Carles Puigdemont no pudo ser investido de forma telemática y ha criticado que todavía ahora y después de una pandemia continúe siendo imposible. Para Borràs, han pesado "más las reticencias y los miedos" de unos partidos que han "secuestrado" el parlamentarismo. Aun así, según la presidenta suspendida, no es esta la principal causa que explique la falta de soberanía de la cámara. Lo son los tribunales españoles y una "casta de jueces" que representan "los guardianes de la estabilidad del Estado y de la garantía de su unidad". Ahora estos mismos tribunales tendrán que analizar el recurso que sus abogados preparan en el Tribunal Constitucional en caso de que la mesa del Parlament no revoque la suspensión, tal como Junts ya ha anunciado. También ha hecho autocrítica en algún momento, sobre todo en cuanto al caso Juvillà, en el cual ha admitido que no consiguió defender los intereses de los diputados.

El relevo en la Cámara

A pesar de ser suspendida como presidenta del Parlament, el entorno a Borràs deja claro que ella continuará sentándose en su despacho de la cámara. De momento, su relevo es un conflicto que continúa abierto: Esquerra apuesta por que dimita, pero no quiere perjudicar con su relevo y este lunes rechazó la propuesta del PSC de forzar la sustitución. Fuentes de los comuns apuntan hacia el artículo 180, que prevé la revocación de los cargos elegidos o designados por el Parlament. No está claro, sin embargo, que se pueda aplicar a la presidencia y ERC ya lo ha descartado. Todo esto Borràs lo encuentra "sorprendente" porque los que ahora "se quejan" de la mala imagen que puede dar el Parlament son los mismos que "provocaron esta situación de interinidad".

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