El día en que Pedro Sánchez saludó a Felipe González
MadridCarmen Calvo hablando con José María Aznar. Felipe González y Miquel Roca. O la reina saludando a Cayetana Álvarez de Toledo. Son imágenes que solo pueden verse en celebraciones como las de este martes en el Congreso de los Diputados, donde todas las instituciones del Estado se encuentran para conmemorar alguna efeméride. La de este martes era especial, ya que Senado y Congreso se han constituido conjuntamente para reivindicar que la Constitución de 1978 es la más longeva de la historia de España. No faltaron las palabras de alabanza por parte de la presidenta del Congreso, Francina Armengol, que hizo un llamamiento a "honrar" la carta magna y "no bajar la guardia" para hacerla efectiva, mientras que el rey Felipe VI aseguró que el camino fue "brillante" y que lo seguirá siendo "si lo seguimos escribiendo". Ahora bien, sólo las asistencias al acto apuntan ya que este camino "juntos" tiene muchos matices.
Como ya es habitual, no ha habido representación de los partidos independentistas catalanes ni nacionalistas vascos y gallegos; Sumar y Podemos han asistido de forma crítica –no han aplaudido el discurso del rey–, y Santiago Abascal se ha ausentado. De hecho, ya es habitual que el líder de Vox no asista en estos eventos, escudándose en la presencia de Sánchez, pero con un trasfondo de enfriamiento de las relaciones con la casa real, con quien ha discrepado en los últimos tiempos. "Viva el rey", se ha escuchado cuando Felipe VI ha terminado el discurso; "La república pan cuando", se podía leer en las camisetas de los diputados de Podemos.
Incluso los saludos han captado la tensión entre primeras espadas: la más evidente, el apretón de manos protocolario de Pedro Sánchez y Felipe González. Sólo han pasado unos segundos y apenas ha habido ni contacto visual. Es la primera vez que se han visto cara a cara después del choque de la semana pasada: cuando el expresidente español aseguró que votaría en blanco si hubiera elecciones y miembros del PSOE le invitaron a marcharse. Quizá alguna vez ese 17 de febrero sea recordado como el día que Pedro Sánchez saludó a Felipe González. De hecho, Patxi López ha dicho incluso que él ni iría a saludar al expresidente español. Sí lo ha hecho el diputado de PSC Pepe Zaragoza, que ha mantenido una conversación a tres bandas con González y el ex diputado de CiU en Madrid y padre de la Constitución Miquel Roca.
La hora del cóctel
Pero una vez terminado el acto, todo ha sido más relajado. Detrás del hemiciclo los camareros del Congreso han servido un cóctel generoso y los saludos han sido más distendidos, largos y han predominado los corrillos con los medios de comunicación, todo un género periodístico en Madrid. Las negociaciones en Extremadura han perseguido a Alberto Núñez Feijóo durante toda la jornada, desde primera hora con el desayuno en Nueva Economía Fórum hasta el acto de la Constitución más longeva. Desde el PP piden bajar los decibelios de la negociación y ponerse a trabajar para cerrar un acuerdo en Extremadura y después en Aragón. El mensaje está claro: asumen que deben pactar con Vox, pero que hay que hacerlo rápido para no entorpecer el "cambio" que consideran que acabará llegando a la Moncloa.
Los reyes han sido el centro de atención durante el aperitivo, en el que han saludado a todo el mundo que les alargaba la mano y han entablado también alguna conversación. El propio Feijóo ha mantenido una charla de pie con el monarca mientras la reina Letizia ha querido saludar expresamente a Cayetana Álvarez de Toledo. "La amiga de la reina", ironizaba ya fuera a uno de los asistentes.