Elecciones generales

Feijóo abrazaba hasta hace poco la ley de nietos que ahora ve "ingeniería electoral" de Sánchez

Los populares alimentan la teoría de Vox sobre el objetivo real del PSOE con las nacionalizaciones en Sudamérica

Santiago Abascal y Alberto Núñez Feijóo durante la visita del papa León XIV al Congreso el 8 de junio.
ARA
03/07/2026
4 min

BarcelonaPedro Sánchez no prepara exactamente un "pucherazo", sino que diseña a través de "ingeniería electoral" un plan para poder ganar las próximas elecciones estatales gracias al voto exterior. Es la tesis que defiende el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, que este martes ha querido volver a situar a los populares un peldaño por debajo de Vox en las acusaciones de futuro fraude electoral que los dos partidos hace tiempo que alimentan. Feijóo, que ha sido entrevistado en el medio La7 Región de Murcia, ha precisado, pues, sus palabras el lunes en esRadio, donde criticó abiertamente que la bautizada como "ley de nietos" –una disposición que incluye la ley de memoria democrática– está diseñada para alterar el censo electoral en beneficio del PSOE.

La actitud del líder popular contrasta, sin embargo, con la que él mismo tenía hace pocos años. De hecho, la que sale reflejada en el programa electoral vigente del PP, que promovía blindar las nacionalizaciones de descendientes de ciudadanos españoles. "La comunidad de descendientes de españoles mantendrá el derecho de opción a la nacionalidad española, garantizado por una ley de acceso a la nacionalidad de los nietos reformada", expone el punto 344 del programa. Fuentes populares, de hecho, explican que en origen no estuvieron ni tan siquiera en contra de la disposición que se añadió a la ley de memoria, y de lo que se quejan ahora, apuntan sin ejemplos concretos, es de cómo se está gestionando el proceso de nacionalización de estas personas.

El lunes, Feijóo no habló de reformar esta ley –el PP plantea derogar la ley de memoria– sino otra, la de nacionalidad, para endurecer las condiciones a las personas que no hayan residido nunca en el Estado. "Tendremos que pedir una serie de requisitos adicionales para dar un pasaporte a una persona que nunca ha venido a España", decía en la entrevista a esRadio. Esta propuesta sí que es nueva, no forma parte del programa electoral, pero es más coherente con el momento actual del PP. Varios ministros del PSOE han recordado a través de X qué decía Feijóo hace unos años cuando visitaba la capital de Argentina.

En 2022, por ejemplo, defendía impulsar una ley de nacionalidad para los nietos de españoles en el exilio y, tirando más atrás, en noviembre de 2006, exclamaba que el gobierno español de entonces –el PSOE de Zapatero– debería dar explicaciones a los descendientes de españoles: "Que les expliquen por qué un nieto o un hijo que tiene derecho a la nacionalidad española no la puede tener, y sí que la pueden tener los africanos del norte, los europeos del este o cualquiera que no tenga sangre española".

Ahora, la propuesta del líder popular ha cambiado y reclama no solo comprobar que todos los requisitos para acceder a la nacionalidad se cumplan, sino que, además, se evalúe "el impacto que tendrá sobre el censo electoral". Feijóo ha dicho que según sus datos –no ha explicado de dónde los ha conseguido–, en Buenos Aires se han registrado más de 650.000 solicitudes de nacionalidad.

Otros miembros de la dirección popular también han desplegado este argumentario y han planteado dudas sobre el procedimiento para otorgar la nacionalidad española a través de la ley de nietos. El vicesecretario Juan Bravo ha denunciado que se trata de una "modificación del censo electoral como no se había conocido en la historia de España" y ha asegurado que se está haciendo de forma "dudosa". En una entrevista a Antena 3, Bravo ha apuntado a supuestas "anormalidades" que "pueden afectar a provincias concretas, manipuladas de manera concreta". De nuevo, sin ningún dato concreto que acredite las sospechas.

Hace tiempo que el PP se ha abonado a la teoría de que el voto exterior puede alterar las próximas elecciones españolas, con la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, abanderando esta batalla. Pero es Vox quien más desacomplejadamente habla de la "tupinada" que, dicen, prepara el PSOE. Tal como hizo Trump en las elecciones que perdió contra Joe Biden en 2020, desde la extrema derecha española consideran que Pedro Sánchez está preparando un "golpe de estado a cámara lenta" a través de la "ley de nietos". El portavoz de Vox en el Congreso, José María Figaredo, ha llegado a cifrar en 10 o 15 escaños los que el PSOE podría ganar gracias al incremento del censo en el exterior. Cálculos que no ha basado en ningún estudio de la situación. En las últimas elecciones estatales el voto exterior cambió un escaño: el que le ganó el PP al PSOE en Madrid.

El paradigma de Cuba

La portavoz popular en el Senado, Alicia García, ha dirigido parte de las sospechas a la supuesta "externalización" de la concesión de la nacionalidad "a través de empresas cubanas vinculadas al régimen". "¿No da que sospechar?", se ha preguntado, sin aportar pruebas de las presuntas irregularidades. También ha remarcado que en su partido están "preocupados" y que por eso "hay que analizarlo con rigor".

Se ha sumado Figaredo, que con el argumento de las presuntas irregularidades en Cuba ha anunciado que Vox ha enviado un escrito a la Junta Electoral Central (JEC) pidiendo la suspensión del voto por correo a los electores del exterior. Esto les obligaría a tener que ejercer el derecho a voto de forma presencial en las embajadas o consulados. Una situación que, de hecho, ya es la más habitual en Cuba, donde prácticamente no se contabilizan votos por correo para las elecciones generales, tal como explicaba en una información reciente el medio digital The Objective.

stats