Feijóo cierra filas con los varones contra la nueva financiación: "Ningún español es más singular que otro"
El líder del PP dice que no está "contra Catalunya", pero acusa a Sánchez de haber concedido "privilegios" a los catalanes pactando con Junqueras
BarcelonaEl PP busca la unidad de los suyos varones contra la propuesta de nuevo modelo de financiación autonómica pactada a tres bandas entre ERC, el gobierno de Salvador Illa y el de Pedro Sánchez. El líder de los populares, Alberto Núñez Feijóo, quiso escenificar este domingo un frente común con ellos como respuesta al desafío lanzado por la Moncloa, que ha dejado en manos de cada comunidad decidir si se suman a un nuevo modelo que supone más recursos para la mayoría. Lo ha hecho desde Zaragoza, en precampaña electoral, con un discurso en el que ha asegurado que pese a que el PP no está "contra Catalunya", está en contra de un modelo que, a su juicio, introduce "privilegios" para los catalanes, ha sido negociado "en secreto" con el independentismo y rompe con "el principio de igualdad". "Ningún español es más singular que otro, por lo que no vale este sistema separatista", ha dicho, en referencia al modelo de financiación singular pactado entre ERC y el PSC para la investidura de Salvador Illa, todavía pendiente de concreción en una segunda fase de la negociación.
Uno por uno, los 17 varones del PP han pasado por el atril donde estaba Feijóo para firmar la Declaración de Zaragoza, un documento en el que el PP actualiza los principios que defiende para un nuevo modelo de financiación, y que incluye dar más peso a criterios como la despoblación —una variable que, por ejemplo, beneficiaría a Aragón—. El líder del PP sacó pecho por la unidad que consiguió con sus dirigentes autonómicos en defensa de la "igualdad y la solidaridad" de todos los españoles, mientras Sánchez debe encajar la oposición de los dos únicos bastiones donde los socialistas gobiernan, aparte de Catalunya: Castilla-La Mancha y Asturias. Ahora bien, pese al rechazo unitario del PP expresado ya en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, en un primer momento algún dirigente autonómico popular no fue tan contundente. Desde la Comunidad Valenciana, el conseller de Hacienda, José Antonio Rovira, dijo que las cifras "no pintaban mal" - recibirían otros 3.700 millones.
En todo caso, Feijóo ha querido marcar perfil y erigirse en alternativa de un gobierno al que ha acusado de gastarse el dinero en comisiones mientras menosprecia la sanidad pública. "En España no caben los privilegios", clamó, y acusó al presidente español de haber dado la llave de la caja del sistema autonómico al líder de ERC, Oriol Junqueras, y de haberle convertido en "ministro de Hacienda". Para el líder del PP, éstas no son las únicas funciones que está ejerciendo el líder de ERC, sino que también es "presidente de la Generalitat". "¿Por qué está, Isla? Que pongan a Junqueras de una vez", ha criticado, sobre la reunión en la Moncloa que sirvió para sellar el acuerdo, que incrementa en 4.700 millones los recursos anuales que recibiría Catalunya.
Sin embargo, varias veces a lo largo de su discurso Feijóo ha expresado su apoyo "al pueblo de Catalunya", que considera que tanto Sánchez como Junqueras están "utilizando" para conseguir sus propósitos. El primero, ha dicho, quiere continuar en la Moncloa y utiliza a los catalanes como "transacción económica" para asegurarse los apoyos —a pesar de que, con el voto de los republicanos, Sánchez no suma la mayoría suficiente: necesita también Junts, que ha roto relaciones con los socialistas—. Y, el segundo, continuó, quiere "debilitar" y "trocear" el Estado. Según Feijóo, por eso los republicanos quieren una Hacienda catalana.
La bandera autonomista
Una de las novedades del modelo anunciado es el efecto contra el dumping fiscal que supone el hecho de que los impuestos cedidos se tengan en cuenta a la hora de calcular los recursos de que dispone una autonomía, lo que perjudica a las que hayan decidido bajarlos. Y aquí es donde Feijóo se ha envuelto en la bandera del autonomismo y ha garantizado que, en ejercicio de sus competencias, ninguno de sus ejecutivos aceptará que el Estado les enmiende su política fiscal: "No volveremos a subir los impuestos que hemos bajado", ha dicho. Ni el de sucesiones, ni el de patrimonio ni el de transmisiones patrimoniales, bonificados en comunidades como Andalucía o Madrid.
Con esta defensa del autonomismo y de la España "plural y diversa", que es una suma "de culturas", Feijóo ha aprovechado para marcar distancias con Vox, partidario de abolir a los gobiernos regionales. "Ante cada paso adelante en el desguace del Estado que perpetra el gobierno, son las comunidades autónomas las que están practicando una política de estado que sostiene la nación [...]. ¿Qué pasaría si España no tuviera unos representantes del Estado que creen en España cuando el propio presidente del gobierno español no lo hace?", ha dicho.
Azcón sube el tono
En defensa del "proyecto común", por el que cree que deben trabajar todos los gobiernos autonómicos, Feijóo ha mantenido que es en el Consejo de Política Fiscal y Financiera donde debe discutirse el nuevo modelo, y no en una negociación bilateral con Catalunya. "No toleraremos que se expulse a Catalunya del lugar que le corresponde, que es una mesa donde nos sentamos todos", apuntó, y añadió que Catalunya debe ser "protagonista" dentro de España pero no de "más triquiñuelas", en alusión al Proceso.
Si llega a la Moncloa, Feijóo ha avanzado que "en el primer mes" convocará un Consejo de Política Fiscal y Financiera para reactivar a los grupos de trabajo multilaterales para presentar una nueva propuesta. Y, en caso de que se llegue a aprobar, derogar a la de Sánchez. En una entrevista este domingo a La Vanguardia, el presidente español se ha mostrado convencido de que todas las comunidades autónomas acabarán acogiéndose al nuevo modelo, porque "ninguno recibirá menos de lo que recibe ahora". Sólo Cantabria y Extremadura se quedan igual, pero tampoco pierden dinero.
Con la vista puesta en la campaña electoral, en el acto también ha intervenido el presidente aragonés y candidato del PP, Jorge Azcón, que ha entrado en el cuerpo a cuerpo con la candidata socialista y exministra, Pilar Alegría. Azcón ha recordado que en el congreso en el que se proclamó jefe de filas de los socialistas aragoneses, Alegría llevó a Isla a Zaragoza como "invitado estrella". Tras el pacto por la financiación, le desafió a volver a hacerlo para que "explique" lo bueno que es para los aragoneses", ironizó. "Y si Salvador Illa le parece poco, que se lleve a su socio Junqueras. Los queremos ver ambos por ahí", ha remachado. Azcón ha protagonizado algún choque con el presidente de la Generalitat a cuenta de los bienes de Sijena del MNAC. El candidato popular también ha acusado a María Jesús Montero de envolver con las cifras y de no despejar las implicaciones del principio de ordinalidad en el nuevo sistema -sólo ha concretado que se cumple para Cataluña-. "Cuando a un ministro no le entiendes, mala señal. Cuando la ministra es socialista y es la de Hacienda, es que te quiere joder", clamó.