La llegada de Arcadi España da una "oportunidad" a la negociación con ERC
Los republicanos ven con buenos ojos el nombramiento del nuevo ministro de Hacienda y los socialistas destacan su talante dialogante
BarcelonaCarlos Cuerpo y Arcadi España han subido un escalón al gobierno español tras el adiós de María Jesús Montero. La hasta ahora número dos del ejecutivo español, sin embargo, no solo le traspasa la vicepresidencia primera y el ministerio de Hacienda, sino también el poder negociador con la llamada carpeta catalana. En concreto, Arcadi España es quien tendrá sobre la mesa la patata caliente de materializar la nueva financiación y reabrir las conversaciones con Esquerra después de que descarrilara el traspaso del IRPF. España fue uno de los hombres fuertes del gobierno valenciano de Ximo Puig y las personas que le conocen le definen como un federalista y valencianista convencido, además de ser un firme defensor de una nueva financiación autonómica. De hecho, avala la reforma que pactó Montero con ERC. ¿Y qué piensan PSC y ERC del nuevo ministro? Los republicanos le ven con buenos ojos para dar una nueva "oportunidad" a la negociación.En Palau también miran esperanzados al nuevo ministro, a quien una voz de los socialistas catalanes describe como "receptivo" a las demandas de Cataluña, muchas de ellas coincidentes con las del País Valenciano."Arcadi es la socialdemocracia hecha político, el diálogo hecho gobernante, la sensatez hecha persona", escribía en un mensaje a X el expresidente valenciano Ximo Puig después de hacerse público su nombramiento. En declaraciones a el ARA, se reafirma: "Es una persona con un talante abierto, sin dogmatismos cerrados, con capacidad de escuchar y empatía". España fue jefe de gabinete de Puig durante su etapa en Madrid, también cuando fue secretario general del PSPV y cuando presidió la Generalitat Valenciana, y posteriormente fue consejero de Política Territorial y también de Hacienda. "El federalismo forma parte de su cultura política", defiende Puig, que recuerda que es una de las personas que más ha defendido una nueva financiación autonómica dentro del PSOE. De hecho, esta es una de las cuestiones que valoran desde Esquerra.
Más allá de sus convicciones federalistas, dos de las personas que le conocen de cerca, porque trabajaron con él durante su etapa en el gobierno valenciano, también le describen como "muy buen negociador". "Tiene un talante muy abierto, es dialogante y paciente", apunta una de estas personas, que recuerda que España fue uno de los interlocutores con Compromís y Podemos durante la etapa del gobierno del Botànic. "Es un negociador nato, un valor y un activo enorme", se reafirma otra voz que le conoce de cerca. "Es el mejor heredero que podía tener María Jesús Montero", añade.
Los precedentes de la relación con el PSC son buenos: "Trabajamos la financiación en el último congreso del PSOE y allí ya comprobamos que es un político y gestor muy solvente, que cuida mucho las formas y que apuesta siempre por el diálogo", explica a el ARA la consejera de Economía, Alicia Romero. Para Montero también tiene buenas palabras, a pesar del pulso con los republicanos que acabó condicionando la negociación de presupuestos. La describe como una política "audaz, inteligente y una trabajadora incansable", y afable en el trato de tú a tú. "Negociar con ella es todo un aprendizaje, en el sentido de que defiende muy bien sus posiciones", reconoce la consejera, que, sin embargo, subraya que Montero se convirtió en "aliada" de Cataluña en la negociación de la financiación, consciente del déficit de recursos que arrastra.
El factor Montero
Precisamente, España tiene sobre la mesa el reto de reabrir la negociación con ERC después de que descarrilase en el traspaso de la recaudación del IRPF a raíz del no de María Jesús Montero. Los republicanos consideran que su perfil "puede ayudar" a la negociación, pero también admiten que el momento político "es el que es", apuntan fuentes de la cúpula. Esquerra había puesto a Montero en la diana en la negociación porque la veían como el obstáculo para el traspaso de la recaudación del IRPF, después del primer encontronazo que tuvieron en la negociación para la condonación del FLA. Los republicanos, sin embargo, ya hace semanas que asumieron que el problema no era estrictamente la ministra de Hacienda, sino que su posición era del conjunto del ala socialista del gobierno español, precisamente, por el peso político que tenía Montero, ahora candidata del PSOE a las andaluzas. "Manda mucho", apunta una persona que ha negociado con ella.
Quienes se han sentado a la mesa de negociación con ella –tanto del PSC como de ERC– coinciden en que es "dura" a la hora de defender sus posiciones, pero también en que va de cara. El ejemplo más claro ha sido con el IRPF: Montero era reticente desde el inicio y, mientras ella ha tenido la batuta de este traspaso, ha sido inflexible. Esquerra intentó abrir la carpeta del IRPF ya el verano pasado, pero la tuvo que guardar en un cajón porque constató que al otro lado había un muro, que aún no han conseguido saltar.
De hecho, mientras negociaban el nuevo modelo de financiación, intentaron abrir esta carpeta varias veces sin éxito. Durante meses, el ministerio de Hacienda ni siquiera incorporó este punto al orden del día. "Ella fijaba las líneas rojas de carácter político", explica una voz negociadora, que admite que también era "franca" a la hora de marcar hasta dónde podía llegar. "La complejidad no la crea Montero, sino que es la definición del estado español. Ella ha expresado los límites de las costuras del Estado: llegan hasta aquí", apunta la misma voz.
"Las carpetas económicas venían rebajadas o con contrapropuestas", apunta una fuente conocedora de las negociaciones de la anterior dirección de ERC. De hecho, Montero ya cerró la puerta al IRPF cuando Esquerra lo puso sobre la mesa como una condición para negociar la investidura de Pedro Sánchez en 2023. El acuerdo que se alcanzó pasó, entre otros, por la condonación de parte de la deuda del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA). En aquel momento Esquerra también puso sobre la mesa la reforma del modelo de financiación, pero los socialistas no quisieron ni entrar en ello. Ahora bien, a diferencia de la interlocución que la actual dirección mantenía con Montero, la cúpula que pilotaba Marta Rovira la derivaba a los mismos socialistas porque consideraban que era trabajo suyo hablar con ellos.
¿Cambiará la negociación entre los socialistas y los republicanos ahora que Montero no está? "Veremos si realmente [la ya exministra] era una razón de peso en el hecho de que no se moviera absolutamente nada en relación a más soberanía para Cataluña, o era la excusa fácil para cargarle el muerto a alguien más", decía esta semana la portavoz de ERC en el Parlament, Ester Capella.