Política 08/04/2022

Pablo Iglesias: “El PSOE no tiene un plan para la mesa de diálogo, no ha querido afrontar este debate”

5 min

BarcelonaPablo Iglesias (Madrid, 1978), ex vicepresidente español y ex líder de Podemos, publica ahora el libro Verdades a la cara. Recuerdos de los años salvajes (NAVONAED).

Su libro está pleno de sospechosos habituales en Catalunya: Jusapol, Inda, Pérez de los Cobos, el deep state... ¿A las órdenes de quién están?

— En el Estado hay un proceso reaccionario fruto del independentismo y de Podemos. Las principales figuras del poder provienen de una derecha reaccionaria judicial y los poderes mediáticos actuales son de una agresividad sin matices. El hecho de que los sindicatos mayoritarios de las fuerzas de seguridad sean elementos de la ultraderecha, además, revela que hay sectores muy poderosos que actúan con medios ilegítimos. Si la derecha pierde el poder electoral, continúa manteniendo una serie de poderes para señalar como enemigos de España a los que gobiernan, también en Catalunya, y criminalizarlos judicialmente.

¿El límite de la democracia en España es el PSOE, alternado con el PP?

— Una de las claves de la estabilidad del sistema político del 78 es la existencia no de dos partidos, sino de cuatro. El PP y el PSOE pero también CiU y el PNV. Consiguen asimetrías, como que haya policías de ámbito autonómico, pero mantienen un consenso en cuanto a la monarquía, la incorporación a la UE, a la OTAN... El mismo terrorismo de ETA es un aglutinante. CiU y Pujol son pactistas y esto se rompe con el Procés y el surgimiento de Podemos. El poder se da cuenta y entiende que el nacionalismo español anticomunista puede ser un vehículo ideológico para dar un giro reaccionario.

Entonces, ¿quién manda en España?

— Los propietarios de los medios de comunicación, que están en manos de banqueros, fondos de inversión y capital extranjero, tienen mucho más poder que cualquier presidente. ¿Quién manda más, Vicente Vallés o el presidente del PP? Ya vimos lo que le pasó a Pablo Casado. En 48 horas la derecha mediática lo tiró por la ventana de Génova. Y La Sexta es una genialidad, una televisión con propietarios de derechas para una audiencia progresista. En la tertulia de Ferreras puedes ser de izquierdas, pero hay dos condiciones: tienes que criticar a los independentistas y a Podemos. Si el poder económico controla el 80-90% de lo que la gente lee, ve y escucha, esto es un poder enorme.

Dice que Florentino Pérez manda más que el PSOE.

— Florentino Pérez manda mucho. Como los propietarios de los bancos, que tienen el poder de descolgar un teléfono y poner firme a cualquiera. Los poderes mediáticos tienen una capacidad de mediación sin par. Con Ucrania se ha generado un sentimiento muy noble de empatía hacia el pueblo ucraniano y su derecho a empuñar las armas contra el invasor. Este mismo sentimiento podría funcionar con Palestina, con los saharauis o con los yemeníes si se dedicara el mismo tiempo a explicar su situación.

Pero esta respuesta es compartida por la UE, EE.UU., Japón...

— Todos estamos de acuerdo en que la agresión rusa no tiene ninguna justificación. Pero hay que informar también de los crímenes de guerra que el New York Times publica de parte del ejército de Ucrania. Y ver a qué tertulianos ponemos a discutir de un tema determinado.

¿Usted habría aplaudido a Zelenski si hubiera estado en el Congreso?

— Es un gesto de respeto institucional, aunque también creo que los diputados que decidieron no aplaudirle tienen su derecho. Lo que hizo Zelenski ayer en el Parlamento de Grecia, dando la palabra a un neonazi del Batallón de Azov, o las ilegalizaciones de partidos en Ucrania o las violaciones de derechos humanos y presuntos crímenes de guerra, también se pueden criticar. De nuevo es cuestión de dónde ponemos el foco. Quien ha elogiado a Putin en España ha sido básicamente la derecha. Hasta hace nada, José María Aznar elogiaba su inteligencia geopolítica. El mismo Abascal tuiteaba frases de Putin. ¿Cómo es posible que estos señores, que ahora dicen que Putin es comunista, lamieran el suelo por donde pasaba? Por no hablar de los que hacen negocios con el Kremlin, de la financiación de Vox a través de Hazte Oír.

¿El plan de Pedro Sánchez con Mohammed VI es realpolitik?

— Es inmoral poner en tu programa que defiendas el derecho de autodeterminación del Sáhara y hacerle esto a los saharauis. Albares es un diplomático muy próximo a las posiciones de la diplomacia francesa, que es un aliado histórico de Marruecos. Entonces, entregamos la libertad de los saharauis a cambio de que Marruecos no continúe amenazando con la inmigración, actúe como nuestro antidisturbios, viole derechos humanos ante los migrantes y se calme con Ceuta y Melilla. Y lo que veremos es que Marruecos no cederá y utilizará el grifo de la inmigración cuando necesite presionar.

Y también está la foto de Sánchez y Feijóo en la Moncloa.

— Feijóo dijo ayer que quiere que salgan los ministros de Unidas Podemos del gobierno para poder hablar. Decir que Feijóo es centrista es una manera de blanquear una derecha delincuente y comprometida a gobernar con la ultraderecha. No es que Feijóo sea un facha, Feijóo es de lo que haga falta. A partir de aquí, lo que hace el PSOE de regalarles legitimidad acerca un escenario horrible, que es un gobierno de coalición del PP y Vox. Y si esto pasa usted y yo podemos acabar perfectamente en la cárcel o en el exilio simplemente para hacer lo que usted hace en el ARA.

¿Antena 3 y Telecinco congregarían 200.000 personas para recibir a Juan Carlos I?

— Yo creo que no. Son lo bastante inteligentes como para saber que la operación para salvar a Felipe VI consiste en acabar de pisar a Juan Carlos I, que es un cadáver político. Los monárquicos han entendido que la manera de apuntalar el reinado de Felipe VI es que todos los ataques vayan hacia Juan Carlos.

¿Qué dará de sí la mesa de diálogo?

— Creo que el PSOE no tiene un plan, porque no se atreven a tener una discusión interna. No ha querido afrontar un debate sobre la cuestión plurinacional en España y entiende que la mesa de diálogo es un espacio en el cual se pueden ir haciendo otro tipo de concesiones. Es bueno que exista esta mesa, pero tendrá que haber un momento en el cual las fuerzas de la investidura asuman que tienen tareas de estado y tareas de transición del mismo estado. Si continuamos funcionando en claves de coyuntura será más fácil que haya un gobierno de coalición del PP con Vox, que acabará con la ilegalización de partidos, procesos judiciales irregulares y una dinámica de involución democrática como Polonia. Pensar que en España no pasará es de una tremenda ingenuidad.

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