Inmigración

Sánchez evita el choque con Marruecos por la crisis en Ceuta y señala a las "mafias"

El gobierno español denuncia una "violación de la integridad territorial" del Estado y el PP sale en tromba contra su gestión

El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, este viernes en Ceuta.
31/07/2026 - 19:29 h.
4 min

MadridLa entrada masiva de migrantes a Ceuta y que ya se ha saldado con la vida de decenas de personas, supera con creces la que se vivió en el año 2021. "Es una violación de la integridad territorial de España", ha sentenciado el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, este viernes en una comparecencia desde la ciudad autónoma, a donde se ha trasladado de urgencia con el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. "Ceuta es una ciudad española y los hechos de ayer merecen todo el rechazo y condena", ha añadido el presidente español. Una de las preguntas que sobrevuela desde este jueves es qué hay detrás de esta crisis sin precedentes. Y aquí el gobierno español ha evitado que se derive una crisis diplomática con Marruecos, país desde donde han salido nadando los miles de migrantes que han entrado en Ceuta. Sánchez lo ha atribuido únicamente a "mafias que trafican con jóvenes" y no ha dado pie a nada que se pudiera interpretar como un reproche hacia el régimen marroquí. Al contrario, ha elogiado la "cooperación" con las autoridades del país alauí en el retorno de las personas.

A preguntas de la prensa sobre una posible "pasividad" de Marruecos en el control fronterizo, Pedro Sánchez ha insistido en la colaboración. De hecho, el jefe del ejecutivo español ha dicho que si en los últimos años se ha reducido la llegada de personas migrantes de forma irregular al Estado –entre el 2024 y el 2025 cayeron un 40%, según datos de Interior–, es porque se ha "colaborado de forma razonable" con países como Marruecos. "Necesitamos cooperar con los países de origen y tránsito si realmente queremos contener los flujos irregulares de migrantes", ha defendido Sánchez.

Pero hay quien sí que hace una lectura abiertamente geopolítica de la entrada masiva de migrantes en Ceuta –hay que recordar que en 2021 fue el enfrentamiento diplomático entre Rabat y Madrid el que precisamente desencadenó la crisis migratoria en Ceuta–. La izquierda en el PSOE lo ha hecho desde el primer minuto: "Marruecos ha convertido a su población civil en un instrumento de presión frente a España", ha señalado Sumar, el socio minoritario del gobierno de coalición, en un comunicado. También ERC lo ha leído como "chantaje" del régimen marroquí. E incluso el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha apuntado a la dimensión geopolítica: "Todo empieza a aclararse", ha escrito Puente a través de las redes sociales en respuesta a un tuit del embajador de Israel en Naciones Unidas en el que critica a España por "dar lecciones" cuando tiene "enclaves coloniales" en el norte de África, en referencia a Ceuta y Melilla.

Reforma de la ley de extranjería

Sánchez ha señalado que muchos de los jóvenes que han entrado en Ceuta lo han hecho atraídos por mensajes infundados de organizaciones criminales sobre una apertura sin trabas de la frontera con España. En concreto, se ha referido a mensajes sobre la reciente sentencia del Tribunal Supremo en la que se confirmaba que son ilegales las devoluciones en caliente de los migrantes que intentan llegar a España nadando, y las distinguía expresamente de la normativa específica en torno a la valla de Melilla. "Las mafias hacen una lectura interesada de la sentencia. [...] Y parece que ha corrido como la pólvora por las redes sociales y ha producido la avalancha [de personas]", ha afirmado. El presidente español ha dicho que ya se registró un incremento de las llegadas justo después de hacerse pública la resolución. Con todo, expertos consultados por el ARA este jueves apuntaban que el Tribunal Supremo no ha convertido ahora estas devoluciones en ilegales, sino que esta práctica ya no era conforme a la ley.

Después de reunirse con las autoridades locales y autonómicas, Sánchez ha anunciado una "repatriación inmediata" de las personas migrantes que han entrado desde Marruecos a Ceuta de forma irregular para recuperar la "normalidad" y "no poner en riesgo la convivencia". También se ha abierto a una posible reforma de la ley de extranjería para garantizar "repatriaciones en frontera de forma eficiente".

Choque con el PP

Pero la derecha y la izquierda chocan con la lectura del trasfondo de la crisis. El PP de Alberto Núñez Feijóo, pero también Vox, no han dudado en señalar el proceso de regularización extraordinaria que puso en marcha el ejecutivo central. "[La crisis en Ceuta] Es resultado de regalar papeles a todo el mundo y regularizar de golpe a más de un millón de migrantes", ha denunciado el secretario general del PP, Miguel Tellado, en rueda de prensa este viernes desde Asturias. A este marco se ha sumado el PP europeo, pero también gobiernos como el italiano de Giorgia Meloni. La tesis ha sido rápidamente censurada desde el gobierno español: "Es evidente que quien pretenda relacionar la situación actual [en Ceuta y Melilla] con el procedimiento [de regularización] simplemente miente o quiere alimentar un falso rumor con algún interés particular", indican fuentes del ministerio de la Seguridad Social y Migraciones.

La derecha y la extrema derecha han continuado a lo largo de este viernes saliendo en tromba contra la gestión del gobierno español en Ceuta. El PP, además de criticar la regularización y pedir una reforma de la actual ley de extranjería, ha insistido en decretar la emergencia nacional. Al mismo tiempo, los populares han registrado en el Congreso la solicitud de comparecencia urgente de Pedro Sánchez y la celebración de un pleno extraordinario. En cuanto a Marruecos, se ha limitado a defender que no puede ser un nuevo frente diplomático: "Es prioridad diplomática", han afirmado en un comunicado.

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