Política Internacional

Pedro Sánchez y Xi Jinping se unen en defensa de un mundo multipolar

El presidente chino emplaza a Sánchez a sumar esfuerzos contra la "ley de la selva" y a favor de la paz y el multilateralismo

Pedro Sánchez y Xi Jinping saludándose antes de su encuentro
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PekínXi Jinping y Pedro Sánchez han exhibido sintonía en Pekín hasta el punto de considerar que están "en el lado correcto de la historia". En Pekín, en un viaje oficial del presidente español que ha acabado con una cena de gala, los dos mandatarios han defendido las virtudes del multilateralismo y han firmado 19 acuerdos de cooperación, con la geopolítica y la economía como principales ítemes.

El presidente chino ha recibido Sánchez en el Gran Salón del Pueblo, el centro neurálgico del poder en China, en la plaza de Tiananmen. En el lenguaje habitual que se utiliza en China, Xi ha situado obsequiosamente a España "en el lado correcto de la historia" y ha pedido colaboración para "rechazar el retorno del mundo a la ley de la selva". Es una opinión que comparte Sánchez, que, en rueda de prensa, ha dado apoyo a la necesidad de crear un orden mundial "más inclusivo, más representativo y más democrático". El presidente español ha asegurado que sería un orden que beneficiaría a una potencia mediana como España y la Unión Europea.

A diferencia de lo que ocurre con los Estados Unidos, las relaciones entre China y España viven el mejor momento de los últimos 53 años, según el mandatario español. De hecho, el gobierno chino ha elevado al rango "oficial" el viaje y se ha establecido un "diálogo estratégico", que es el mecanismo que el gigante asiático aplica a los países con los que mantiene una relación más estrecha y estable como Francia o Alemania.

Prueba del acercamiento es que Xi Jinping ha obsequiado a Pedro Sánchez y a su mujer, invitada oficialmente por el gobierno chino, con un banquete, del que no ha trascendido información. Ante la prensa, Sánchez ha insistido en el mensaje del discurso pronunciado el lunes en la Universidad de Tsinghua, en el que apostaba por una reforma de la arquitectura de las Naciones Unidas: "Lo que queremos es poder contribuir de manera activa a la creación de un nuevo orden global que traiga la paz definitivamente al mundo".

También ha confirmado que había pedido a Xi Jinping más implicación para resolver los conflictos bélicos, en referencia a la crisis del golfo Pérsico. Ante la insistencia de los medios por el posible papel que puede jugar China, se ha limitado a explicar que "seguro que es muy difícil encontrar otros interlocutores que puedan deshacer esta situación provocada en Irán y en el estrecho de Ormuz, más allá de China". ¿Y qué pasa con Ucrania, donde China no ha condenado la invasión por parte de Rusia y ni siquiera ha presionado a Moscú, su aliado, para que ponga fin al conflicto? Sánchez ha recordado al mandatario chino que no solo se pone en juego la integridad territorial de un país, sino que es "un intento de debilitar, socavar, confrontar y fragmentar el proyecto europeo".

Sin nombrar a Donald Trump directamente ni las amenazas que ha lanzado contra España, Sánchez ha defendido que el gobierno "tiene una posición coherente en materia de política exterior". "No se debe ofender a nadie", ha añadido. En cambio, no ha dudado en señalar al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, por violar la legalidad internacional con el genocidio perpetrado en Gaza y la operación en Líbano.

El déficit comercial

A pesar de la buena sintonía con Xi Jinping, Pedro Sánchez también ha exigido que las relaciones económicas sean más equilibradas. El déficit comercial con la Unión Europea y también con España continúa creciendo cada año. En 2025, el déficit comercial de España con el gigante asiático subió a 42.278 millones de euros, a pesar de que las exportaciones crecieron un 6,8%. La razón es que se exportan productos, como el cerdo, de poco valor añadido, frente a las compras en China de coches eléctricos o tierras raras. España quiere que China piense en ella como un lugar para invertir y donde poner en marcha proyectos industriales y no solo como un mercado para vender productos.

La agenda de Pedro Sánchez también ha incluido un encuentro con Zhao Leji, tercera autoridad del país y presidente del Comité Permanente de la Asamblea Nacional Popular. El día ha concluido con una reunión con el primer ministro Li Qiang y la firma de 19 acuerdos de colaboración entre los que hay protocolos para la exportación de fertilizantes o de productos agrícolas como las higos y los pistachos. También se han firmado memorandos en el ámbito del transporte, la ciencia y la cultura. Sánchez ha mantenido, además, un encuentro con empresarios chinos de sectores de la automoción, las energías renovables, la minería y la inteligencia artificial para atraer inversiones a España.

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