Al menos 40 muertos y 150 heridos en el choque de dos trenes de alta velocidad en Córdoba

El presidente de Andalucía explica que se han encontrado cadáveres a “cientos de metros del impacto” y el ministro de Transportes advierte que la cifra de víctimas no es definitiva

Bomberos y miembros de la Guardia Civil trabajan junto a uno de los trenes implicados en el accidente, en el lugar del descarrilamiento mortal de dos trenes de alta velocidad cerca de Adamuz, en Córdoba,
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MadridEl descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad –un Iryo y un Alvia de Renfe– en Adamuz (Córdoba) ha dejado, de momento, a 40 muertos y 152 heridos. El ministro de Transportes, Óscar Puente, debe avisado que la cifra "no es definitiva" y el presidente de Andalucía, Juanma Moreno, teme que se encontrarán más víctimas cuando la grúa levante los vagones accidentados. De hecho, ha explicado que la virulencia del choque fue tal que se han encontrado cadáveres a "cientos de metros del impacto". Además, hay once adultos y un niño en la UCI y otras 36 personas ingresadas en diferentes hospitales por las heridas que sufrieron a causa del siniestro. Hasta el momento, 74 afectados fueron dadas de alta. "El impacto ha sido muy fuerte", admitió Moreno, que agradeció las muestras de apoyo que está recibiendo Andalucía.

A estas alturas, se desconocen las causas concretas del accidente, que tuvo lugar el domingo por la noche en un tramo recto y plano. El ministro Puente explicó de madrugada que el siniestro es "tremendamente extraño" y pronostica que se tardará al menos un mes en saber qué ocurrió: "No estamos hablando de una vía vieja, estamos hablando de materiales nuevos y en buen estado". Este lunes por la mañana, después de estar más de tres horas sobre el terreno, ha lamentado que "nadie sabe" las causas del siniestro y ha pedido "prudencia con los análisis precipitados y basados ​​en meras especulaciones". Quien determinará las causas será la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios, organismo independiente adscrito al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.

El presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, ha coincidido en que el origen del accidente "no era un problema de exceso de velocidad" y ha advertido de que las conclusiones no serán "inmediatas" –se tardará "varios días" en tener una "respuesta concluyente"–. En una entrevista en la Cadena SER aseguró que el factor de error humano está prácticamente descartado. Por su parte, la operadora italiana Iryo ha explicado que el tren que descarriló, fabricado en 2022, había sido revisado hace tan sólo cuatro días, el pasado 15 de enero.

El de este domingo es uno de los siniestros ferroviarios más graves en Europa en los últimos años. El peor accidente en España fue el del 2013 en Santiago de Compostela (Galicia), que dejó 80 muertos y más de 130 heridos. En el 2006, el accidente del metro de Valencia causó 43 fallecidos. En el resto del continente, en 1998 hubo 98 muertos en Eschede (Alemania), en 2006 hubo 46 víctimas en Podgorica (Montenegro) y en 2010 murieron 43 personas en Dneproprtovsk (Ucrania).

"Disparados" por un talud

La tragedia ferroviaria en Córdoba tuvo lugar a las 19.45 horas del domingo cuando el tren de Iryo que realizaba el trayecto entre Málaga y Atocha (Madrid) descarriló, invadió la vía continua y provocó el descarrilamiento del tren de Alvia que viajaba de Madrid a Huelva. Sin embargo, ahora Renfe dice que "aún no se puede concluir" que Alvia chocara con los coches de Iryo o con algún otro elemento de la vía.

Un punto de especial preocupación es el tren Alvia. Los dos primeros vagones, donde viajaban 53 personas, fueron los más afectados tras salir "disparados" y caer por un talud de cuatro metros. Los coches del tren están "absolutamente desintegrados" y acceder a ellos es "muy complicado", según Álvaro Fernández Heredia. Sí se sabe que se desprendió una rueda del tren que "aún no se ha localizado", que ambos vagones viajaban por debajo del límite de velocidad de 250 km/hy que los hechos ocurrieron en cuestión de 20 segundos, lo que no permitió que se activaran los servicios de alarma ni de frenado de emergencia.

Efectivos de emergencias trabajando a primera hora de la mañana junto a uno de los trenes implicados en el accidente, en el lugar del descarrilamiento mortal de dos trenes de alta velocidad cerca de Adamuz, en Córdoba.

La desesperación de los testigos

Las redes sociales se han llenado de mensajes de desesperación de gente que no logra contactar con sus familiares. "Sigo sin noticias. Hemos llamado a todos los teléfonos y nada", decía un usuario. "Necesitamos información, tenemos un familiar incomunicado", publicaba otro. Mientras, el polideportivo municipal de Adamuz se ha convertido en un hospital de campaña improvisado para atender a los heridos leves y los familiares de los pasajeros han ido hasta allí buscando a sus parientes y pidiendo información. La Guardia Civil ha abierto una oficina en la Comandancia de Córdoba para que los familiares directos puedan aportar muestras de ADN para confrontarlas con las personas fallecidas para identificarlas y Renfe ha habilitado el teléfono 900 10 10 20 para atender a los familiares de las personas afectadas por el accidente.

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