Barcelona

Cuatro residencias nuevas de gente mayor en Barcelona para una lista de espera de más de 15.000 personas

El acuerdo entre el Ayuntamiento y la Generalitat prevé tener los cuatro nuevos centros terminados antes del 2031

Residencia de gente mayor Nuestra Señora de Meritxell a un paso del desahucio, en la fotografía la directora Francesca Naranjo con una residente del centro, Gran Via de les Corts Catalanes 602, Barcelona 1.03.2021 Foto PERE VIRGILI Diari Ara
Lola Medina Cirera
27/08/2026 - 07:00 h.
3 min

BarcelonaHay más de 15.000 personas mayores en situación de dependencia en lista de espera para obtener una plaza en una residencia pública en Barcelona, con plazos que oscilan entre los dos y los tres años. A pesar de esta saturación, hace casi quince años que no se levanta una nueva residencia pública en Cataluña. Este miércoles, en un intento de empezar a revertir esta situación, el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, y el consejero de Derechos Sociales e Inclusión, Raúl Moreno, han anunciado un acuerdo para construir cuatro nuevas residencias públicas en la ciudad, que permitirán habilitar cerca de 500 nuevas plazas. Además, cada uno de los centros contará con una treintena de plazas de centro de día.

Este es un paso clave para llegar al objetivo del Gobierno de habilitar 6.000 nuevas plazas residenciales para personas mayores en 2028. A pesar de ser un objetivo ambicioso, sin embargo, la Asociación Catalana de Recursos Asistenciales (ACRA) afirma que está por debajo de las necesidades reales. La patronal estima que en Cataluña harán falta 80.000 plazas de residencia más en 2035. Además, en Barcelona, las cerca de 500 nuevas plazas anunciadas tendrán un impacto limitado sobre la lista de espera actual: equivalen aproximadamente a una plaza por cada 30 personas que esperan acceder a una residencia pública. La presidenta de la ACRA, Cinta Pascual, ha celebrado el acuerdo como "una buena noticia", pero ha advertido que no es un proyecto suficiente para hacer frente a la demanda real que requiere tanto el envejecimiento actual de la población como la que se prevé en un futuro.

Según ha explicado Collboni, las autoridades han priorizado barrios en crecimiento, donde ya consta una demanda alta para acceder a residencias, para elegir las zonas donde se erigirán estos geriátricos. En concreto, se construirán en Casernes, en el distrito de Sant Andreu; en la calle Viladomat en la Esquerra de l'Eixample; en el cruce de las calles Sovelles y Ulldecona en la Marina del Prat Vermell, y en Glòries, al lado del nuevo espacio ONA. Según ha explicado Collboni, las cuatro residencias nuevas se suman a la que está en construcción desde el año pasado en la calle Benavent, en Les Corts, que ofrecerá 80 plazas residenciales y 30 de centro de día. Collboni prevé que todos estos geriátricos nuevos queden terminados antes de 2031.

El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, y el consejero de Derechos Sociales e Inclusión, Raúl Moreno, acompañados de la teniente de alcaldía Raquel Gil y la secretaria de Asuntos Sociales e Inclusión de la Generalitat, Carolina Homar.

"Queremos que el envejecimiento no implique desarraigo", ha subrayado el alcalde, que ha enfatizado que, a día de hoy, en Barcelona no es fácil que las personas mayores puedan envejecer cerca de su casa. “El derecho a quedarse no es solo para los jóvenes, también es el derecho a envejecer en tu ciudad", ha subrayado Collboni. El proyecto es parte del acuerdo para reforzar la red pública de residencias para personas mayores en Barcelona entre la Generalitat y el Ayuntamiento. "Sufrimos un cambio demográfico que nos obliga a repensar las políticas de cohesión social”, ha explicado Moreno. De hecho, en la capital catalana, más del 21% de la población tiene más de 65 años –un porcentaje que, según el modelo demográfico actual, continuará aumentando en las próximas décadas–. "Tenemos que pisar el acelerador y recuperar el tiempo perdido", ha reclamado Moreno.

Una colaboración para agilizar los trámites

Todo ello forma parte de un acuerdo entre la Generalitat y el Ayuntamiento que, según Collboni y Moreno, servirá para agilizar los trámites y reducir el proceso burocrático para que el servicio se ponga en marcha "lo más rápido posible". El Ayuntamiento gestionará la licitación y la construcción de las obras a través de Barcelona de Infraestructuras Municipales (BIMSA), la empresa municipal de coordinación de obras. El proyecto, sin embargo, estará supervisado por una comisión de seguimiento y financiado por la Generalitat. Una vez puestos en marcha, la gestión de los centros pasará a ser responsabilidad de la Generalitat.

En cuanto al calendario, el proyecto de Casernes es el que se encuentra más avanzado: el año que viene se iniciará la redacción del proyecto y la licitación de las obras. El resto de residencias se encuentran en fases previas, y aún se han de iniciar los primeros trámites de estudio del entorno urbanístico. Respecto al presupuesto, Moreno estima que cada centro requerirá una inversión de entre unos 12 y 13 millones de euros, a pesar de que las cifras exactas no se anunciarán hasta que se elaboren los proyectos técnicos.

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