Un bloque de pisos hecho de madera en el barrio que ha de transformar Girona
El bloque 6x6 del estudio Bosch Capdeferro, inaugurado en 2022 entre Can Gibert del Pla y Santa Eugènia, se ha convertido en un referente de la arquitectura sostenible por su sistema de ventilación natural, aerotermia y el uso de materiales orgánicos
GironaEn Girona, cerca de la frontera entre los barrios de Can Gibert del Pla y Santa Eugènia, sobresale un bloque de pisos muy singular rodeado de un parque arbolado. Es un edificio hecho íntegramente de madera, de formas cuadriculadas y simétricas, con una fachada de cuarenta metros orientada al sur y galerías abiertas en cada una de las seis plantas. El bloque, inaugurado en 2022, se llama 6x6 y es obra del estudio gerundense Bosch Capdeferro, que ha recibido numerosos premios por los valores de sostenibilidad y eficiencia energética del proyecto.
Está formado por 35 viviendas iguales, de 70 m² cada una, que se organizan a partir de un espacio rectangular y alargado, sin pasillo, con puertas correderas que permiten intercambiar los usos de cada sala. Todas tienen apertura a un lado y otro y la luz natural entra en todos los puntos del piso. Esta estructura en canal hace funcionar un sistema de ventilación cruzada, que en verano capta el aire más fresco de la fachada sur y lo distribuye hasta la norte. Luego en invierno, en el balcón del norte, más soleado, el vidrio crea una cámara de aire caliente que ayuda a calentar la vivienda. Todo esto reforzado por un sistema eléctrico de climatización por aerotermia: una tecnología eficiente que extrae energía del aire exterior para generar calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria.
Una de las vecinas del bloque es Gemma Estruch, ingeniera, propietaria de uno de los pisos de la planta baja desde hace cuatro años. Está encantada: "El concepto de que esté todo abierto a mí me va muy bien. Y la madera de las paredes de fuera y de dentro da una sensación muy cálida, entra mucha luz y, además, no se oye absolutamente nada, aísla muchísimo", explica.
"Gasta la mitad que en un piso normal"
Estruch está muy satisfecha con la eficiencia energética. Aunque cada vivienda tiene un comportamiento diferente según la altura y las horas de sol, asegura que tiene un impacto directo en la factura. "Ahora, en verano, la ventilación cruzada ayuda, aunque, lógicamente, no hace milagros con las temperaturas que tenemos y hay que poner el aire. Entonces, en invierno, el balcón de cristal calienta mucho los pisos y hay familias que casi no encienden la calefacción. Gastas la mitad que en un piso normal", asegura. Para generar la corriente natural de aire, cada piso tiene diferentes rejillas de ventilación, de manera que tampoco hace falta abrir las ventanas para ventilar o quitar malos olores.
En el bloque también hay muy buen ambiente entre los vecinos, sobre todo con los que llegaron tan pronto como la promoción salió al mercado: "Hay mucha comunidad. Al principio, cada uno cogía su cerveza y nos encontrábamos en la galería, como antes en los pueblos, o el otro día, por ejemplo, nos reunimos para celebrar Sant Joan", continúa Estruch.
La vecina llegó al bloque sin conocer a fondo la obra y los principios éticos del estudio de los arquitectos Ramon Bosch y Bet Capdeferro. Una vez tuvo las llaves, pero, como ingeniera, se fue interesando por el funcionamiento de la aerotermia y entró en contacto con los ideólogos del proyecto: "Al principio, como era todo nuevo, tuvimos que resolver algunos problemas con la instalación de las baterías de frío. Conocí a Bet y a Ramon y me informé mucho. A raíz de esto preparé un dossier para ayudar a los nuevos vecinos a ajustar los parámetros básicos del sistema según sus necesidades", acaba Gemma Estruch.
El hormigón genera CO₂ y la madera lo almacena
El 6x6 condensa toda la filosofía y el trabajo de los arquitectes Bosch i Capdeferro, preocupados siempre por conseguir una tríada armónica entre arquitectura, personas y medio ambiente. "Este edificio nos ha permitido culminar y llevar a la práctica nuestras convicciones. No se trata de intentar ir contra el clima, sino de trabajar conjuntamente con él. La arquitectura debe ser una segunda piel, un segundo traje, y como tal debe adaptarse a las necesidades cambiantes del verano y el invierno", argumenta Ramon Bosch.
Además, los dos integrantes del estudio gerundense no solo buscan minimizar el impacto ambiental de las viviendas una vez que comienza la vida en ellas, sino también desde el momento embrionario de levantarlas. "El sector de la construcción es responsable de aproximadamente el 40% de las emisiones de gases de efecto invernadero del planeta. Por lo tanto, como arquitectos tenemos la responsabilidad de dar respuesta desde el inicio del proceso", defiende Bosch. Y aquí la elección de la madera resulta fundamental: "Construir un metro cúbico con hormigón genera aproximadamente una tonelada de emisiones de CO₂, mientras que un metro cúbico de madera almacena una tonelada de CO₂ capturada por el árbol durante su crecimiento transformada en celulosa. La diferencia es enorme", asegura el arquitecte.
Con todo, desde la ignorancia, construir paredes y estructuras de un bloque de pisos con madera podría parecer inestable o poco resistente. Pero nada más lejos de la realidad: "Estamos acostumbrados a confiar en los edificios hechos de ladrillo sin que ningún ladrillo haya pasado una prueba. En cambio, cada panel de madera contralaminada ha sido ensayado y certificado. Es una tecnología muy fiable. Tenemos el estigma de los Tres Cerditos, pero esta madera es muy resistente. Y además, conserva esa cualidad casi atávica de la materia viva, que aporta mucho bienestar", argumenta Bet Capdeferro. Y esto, al fin y al cabo, según los arquitectos, es lo más importante: "Más allá de los cálculos de kilovatios por hora, queremos crear espacios memorables, confortables y trascendentes para las personas, sin perder nunca el contacto con el medio", finaliza Capdeferro.
Una nueva promoción de vivienda pública
El 6x6 es el resultado de una promoción privada impulsada por una empresa constructora que hizo la apuesta arriesgada por este modelo de arquitectura después de la crisis económica. De las 35 viviendas, cuatro son de protección oficial. Y el resultado ha sido tan satisfactorio que la administración pública ha querido darle continuidad. A pocos metros, el Ayuntamiento de Girona ha impulsado una nueva promoción de 50 viviendas públicas de protección oficial para jóvenes, que pronto estará acabada. La construcción ha sido adjudicada al estudio Bosch Capdeferro y el proyecto mantiene los mismos ejes de sostenibilidad, eficiencia y uso de la madera. Todo ello en un barrio del suroeste de la ciudad que los próximos años vivirá una gran transformación a partir de todo el desarrollo urbanístico previsto alrededor del futuro nuevo Campus de Salud Josep Trueta.