Sociedad 05/08/2021

El riesgo de hospitalizar se dispara en las embarazadas no vacunadas

Solo una de cada diez gestantes está completamente inmunizada y más de medio millar han ingresado graves desde enero

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Una médico hace una ecografía a una mujer embarazada

BarcelonaUnas 16.000 embarazadas en Catalunya no se han vacunado contra el covid a pesar de ser un colectivo prioritario en la campaña de inmunización. De momento, una de cada cinco gestantes ha recibido la primera dosis y solo un 12% tiene la pauta completa. En cambio, en lo que llevamos de año 3.259 se han infectado y una cifra nada despreciable de estas lo ha hecho de forma grave: 549 han tenido que ser hospitalizadas y una cincuentena ha entrado en una área de críticos. Varios estudios internacionales, como el del Centro de Control de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos con 400.000 mujeres, advertían que las gestantes son un grupo susceptible de acabar en una unidad de cuidados intensivos (UCI) y necesitar ventilación mecánica en caso de contagiarse de coronavirus, y los datos publicados este miércoles por el departamento de Salud lo constatan también en el ámbito catalán. Las embarazadas no vacunadas no solo tienen 4,2 veces más probabilidades de infectarse que las que sí se han vacunado, sino que su riesgo de acabar ingresadas en el hospital se multiplica por 23.

"La recomendación es clarísima: la vacunación en embarazadas es una prioridad", ha afirmado la secretaria de Salud Pública, Carmen Cabezas, que ha hecho un llamamiento a las gestantes a vacunarse, independientemente de la semana de gestación en la que se encuentren o de si ya están en la fase de lactancia. "En una oleada e incidencias como la actual [con más de 325 casos por cada 100.000 habitantes en la última semana], es muy importante vacunarse para evitar sufrir la enfermedad grave y la hospitalización", ha añadido, después de recordar que la variante delta es más contagiosa y ha afectado mucho a la población joven.

La cobertura vacunal de las embarazadas es aún baja. Las de 45 años o más, el grupo más propenso a sufrir embarazos de riesgo, son las más inmunizadas, mientras que las más jóvenes apenas lo están. La adjunta del servicio de obstetricia y ginecología del Hospital de la Vall d'Hebrón de Barcelona Itziar Garcia recuerda que hace poco que las mujeres en edad fértil pueden pedir hora para vacunarse, si bien también hay algunas que están al final del embarazo y optan por esperar a después del parto y otras que, sencillamente, no quieren vacunarse de momento.

Aunque el Govern insiste en que el posicionamiento de las autoridades sanitarias siempre ha sido favorable a la vacunación de las embarazadas, lo cierto es que ha habido mucha confusión también entre los profesionales sanitarios. Desde que las mujeres en edad fértil comenzaron a vacunarse, hace dos meses, las consultas de matronas, obstetras y ginecólogos se han llenado de preguntas sobre los potenciales riesgos y beneficios que puede suponer la inyección en la salud de las embarazadas o de las que intentan quedarse. "¿Es segura?" o "¿Puede afectar al bebé?" son algunas de las dudas que más se han repetido entre las embarazadas.

Decisión informada y conjunta

La disparidad de opiniones entre los profesionales, algunos más escépticos con la vacuna que otros por la falta de estudios y de protocolos o guías compartidas -se ha enviado una a los sanitarios esta semana-, ha provocado un desbarajuste de recomendaciones. En muchos casos, el hecho de no tener una respuesta firme o que el mismo referente del embarazo la contraindicara no solo ha desconcertado aún más a las pacientes, que no han sabido si tomaban la decisión correcta tanto si se vacunan o no, sino que ha frenado la inmunización de este colectivo prioritario en la campaña.

Garcia reconoce que la situación epidemiológica actual invita a recomendar la vacuna: "Recibimos muchos más casos y más graves en comparación con olas anteriores". Vall d'Hebron, centro de referencia para embarazadas con covid, ha atendido a una cincuentena de gestantes con covid en la UCI, pero más de la mitad se han concentrado en el último mes. Ninguna de ellas estaba vacunada. La experta destaca que el covid "es más grave en embarazadas" que en la población general, ya que la gestación las hace más vulnerables a las infecciones -les cambia el sistema inmunitario- y los cambios físicos que experimentan durante el embarazo, como el crecimiento del abdomen, les comprometen el sistema respiratorio.

Con todo, García también recuerda que, si bien la vacuna no está contraindicada, los estudios que han de generar la evidencia aún están en marcha. "Hay que ser prudentes, porque la prioridad es proteger a la mujer y también al feto. Se debe garantizar que la decisión que toma la mujer es informada y que lo ha hecho de forma conjunta con el ginecólogo o la comadrona ", señala. Los profesionales sanitarios deben poder determinar la probabilidad de exposición al virus y el riesgo de enfermar en caso de contagio de cada paciente y explicarlo a las pacientes.

Esta prudencia es aún más importante durante el primer trimestre del embarazo, cuando el desarrollo del feto es aún incipiente y, por tanto, es un momento delicado para la gestación. Salud remarca que "no hay evidencias sobre alteraciones congénitas" que puedan atribuirse al fármaco. A pesar de que las gestantes quedaron excluidas de los ensayos clínicos, como ya ocurre con otros fármacos, y en un primer momento no se estudiaron los efectos que podían tener sobre ellas, los estudios observacionales que se han hecho en el mundo con más de 100.000 embarazadas vacunadas con Pfizer y Moderna (las únicas que se les pueden administrar) permiten afirmar que la mayoría de los efectos secundarios que se detectan son idénticos a los de la población general, como fiebres o malestar general.

Colas rápidas en los puntos de vacunación

También la responsable de los servicios de salud sexual y reproductiva del Institut Català de la Salut (ICS), Cristina Martínez, reconoció que para hacer llegar este mensaje de seguridad hay que hacer una tarea comunicativa más individualizada y sensibilizada, especialmente entre las que tienen factores de riesgo como diabetes, obesidad o enfermedades crónicas del corazón, el riñón o el hígado.

Salud urge a las embarazadas a vacunarse y, para ello, ha puesto en marcha una estrategia más proactiva: si hasta ahora eran las embarazadas las que tenían que pedir hora, como el resto de la población general, para vacunarse, ahora será el sistema sanitario el que se pondrá en contacto con ellas con mensajes o llamadas por "ponérselo más fácil" y resolverles las dudas que puedan tener. Además, no será necesario que hagan cola para vacunarse, sino que tendrán preferencia en el acceso. "Sabemos que la vacunación es una decisión personal, pero también que la enfermedad en embarazadas tiene menos consecuencias gracias a ella. Los beneficios quedan sobradamente demostrados", insistió Martínez.

La enfermera apuntó que la vacuna es inmunogénica, es decir, que hay transmisión de anticuerpos de la madre al feto, y explicó que este es un elemento de protección "muy importante" para la criatura. "Cuando paren, se recomienda a las mujeres que no se hayan vacunado que lo hagan, no solo para ellas mismas, también por el beneficio indirecto que generan a sus hijos", puntualiza García. De hecho, a partir del posparto y el periodo de lactancia la vacunación tiene más éxito: de las 14.822 mujeres en puerperio, la mitad han iniciado la vacunación y un tercio ya están completamente vacunadas.

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