Educación
Sociedad  /  Educación 13/03/2022

La escuela llama a una huelga masiva por el malestar con Cambray

Muchos docentes secundarán una parada que aseguran que no solo es por el adelanto del curso

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Una aula de la escuela Rafael Alberti de Badalona

BarcelonaAntoni ha dirigido durante diez años un instituto en el Maresme y esta semana, por primera vez, los profesores han hecho una asamblea para preparar una huelga. En la misma comarca, una escuela ha comunicado a las familias que el martes secundarán la parada, un hecho insólito porque se trata de un centro habitualmente muy poco movilizado. En Terrassa, Helena Gallart hace dieciséis años que es docente en el Institut Torre del Palau y dice que se nota "un ambiente masivo" de huelga, como no se había visto nunca. Mamen Gargallo, jefa de estudios de una escuela concertada, avisa que muchos docentes de la escuela harán huelga para reclamar que la conselleria se ponga "al lado" de los centros, pero no solo agradeciéndoles su trabajo, sino "ofreciendo más recursos humanos, más profesionales de la psicología, más expertos en diversidad". En Barcelona, en un gesto inédito, todos los centros públicos han acordado movilizarse: han trasladado al departamento de Educación su "malestar" por la gestión de Josep Gonzàlez-Cambray y han comunicado a las familias que el día 15 el servicio se puede ver alterado porque se prevé un seguimiento masivo de la huelga. Se han añadido las direcciones de comarcas de Girona, Tarragona, el Penedès, el Maresme y el Vallès Occidental, entre otros, en una contestación que no se había visto ni en los peores momentos de los recortes.

El descontento del sector educativo hace tiempo que se acumula, pero ha entrado en ebullición máxima los dos últimos meses. La caótica arrancada del segundo trimestre por la gestión de la pandemia, con cambios constantes en el protocolo, ha creado un caldo de cultivo de nerviosismo que ha estallado con una serie de anuncios que ha hecho la conselleria sin consenso: el C2 de catalán a los docentes, la aplicación de los nuevos currículums y, finalmente, "la gota que ha colmado el vaso", el adelanto del curso escolar. La medida, que está bien vista por las familias y también por muchos docentes, encendió a buena parte de la comunidad educativa por las formas en las que se anunció: con una convocatoria en los medios de comunicación sin ser previamente consultada por el Consell Escolar de Catalunya, el órgano de debate del sector. Los sindicatos respondieron con una convocatoria de huelga de cinco días (15, 16, 17, 29 y 30 de marzo) y a los motivos añadieron viejas reivindicaciones: la inversión del 6% del PIB en educación (así lo marca la ley), mejoras laborales (eliminar los tercios de jornada o estabilizar las plantillas), más personal para reducir las ratios y cobertura legal para no tener que aplicar la sentencia del 25%, un tema por el que se ha convocado otra huelga, el 23 de marzo. 

A pesar de que en general las direcciones de los centros discrepan del tono de los sindicatos (han dicho que no están completamente de acuerdo "con el discurso y las reclamaciones" de las organizaciones), el malestar con el departamento ha llegado a tal punto que quieren hacer "escuchar su voz", así que también se sumarán a la huelga, al menos el primer día. Todo indica que tendrá un seguimiento enorme, tanto en las aulas como en las calles (hay prevista una manifestación que acabará en la conselleria). De hecho, que la huelga haya sobrepasado la movilización habitual de los sindicatos es lo que la hace especialmente significativa: incluso se sumarán docentes de la concertada; las asociaciones de familias, como la Affac y la Fapaes, están de acuerdo con la parada; y también harán huelga los monitores de ocio educativo. 

Faltará por ver, sin embargo, si más allá del martes la huelga también tendrá un seguimiento masivo, hasta qué punto aguantará la presión el conseller y qué consecuencias sociales y educativas tendrá la parada. 

¿Por qué habrá huelga en las escuelas?
  • Calendario escolar Es "la gota que ha colmado el vaso" para ir a la huelga. Los docentes dicen que no se quejan por tener cinco días menos de vacaciones, sino por cómo Cambray ha anunciado los cambios (sin consultar) y porque no tendrán tiempo para preparar el curso con garantías si no se nombran todas las plantillas el mes de junio
  • Nuevos currículums Con muchos matices, sindicatos y direcciones están de acuerdo en que unos cambios tan profundos de organización no se pueden anunciar con tan poco margen de tiempo
  • Más inversión Los sindicatos piden un 6% del PIB, tal como marca la ley, para reducir ratios; y los directores añaden desplegar ya el decreto de escuela inclusiva para atender a la diversidad con garantías
  • Condiciones laborales Las direcciones reclaman "recuperar y mejorar" las plantillas de antes de los recortes y los sindicatos quieren volver a hacer el horario lectivo de antes de los recortes (una hora menos que ahora), entre otras reivindicaciones
  • Inmersión lingüística Tanto los sindicatos como las direcciones piden al departamento que "asuma la responsabilidad legal" de la sentencia del 25% para que no caiga sobre los centros
  • Más diálogo Los sindicatos han acusado al departamento de tener una posición "autoritaria e impositiva" y las direcciones, que no usan palabras tan gruesas, sí que critican que los cambios anunciados "generen ahogo y cansancio a los equipos directivos y docentes". Todos piden más diálogo y consenso a la 'conselleria'
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