Movilización masiva de docentes: "Educamos el futuro con recursos del pasado"
En todo el país más de 70.000 personas han salido a la calle según la policía, unos 100.000 según los sindicatos
BarcelonaLos maestros han dicho bastante saliendo a la calle de forma masiva en una jornada que los sindicatos han calificado de "histórica". Este miércoles cuatro de cada diez docentes han secundado la huelga convocada de forma unitaria por los sindicatos, según el recuento de la Generalitat. En cambio, las fuerzas sindicales han subido hasta el 85% el seguimiento del paro en las escuelas e institutos de todo el país. Una contundente movilización con la que los profesionales de la escuela catalana –no sólo los docentes, sino también el personal de atención educativa y los profesionales del ocio– han querido hacer sentir cuatro reivindicaciones muy claras: reclaman un incremento de sueldos generalizados para igualar las condiciones de los docentes catalanes con los del resto del Estado, una reducción de las ratios y las ratios. desburocratización del trabajo en escuelas e institutos.
En todo el país, miles de docentes han salido a las calles de forma simultánea con una movilización que ha contado con cortes de autopistas y carreteras a primera hora de la mañana, grandes columnas de maestros que han recorrido las ciudades y cuatro grandes manifestaciones en Barcelona, Girona, Lleida y Tarragona. De hecho, la protesta se ha materializado con más de 70.000 participantes en toda Catalunya, según el balance policial, y unas 100.000 según los sindicatos convocantes: Ustec, Aspepc, CCOO, CGT y UGT.
La movilización masiva ya empezó el martes por la noche con cerradas de docentes a medio centenar de escuelas e institutos y ha continuado esta mañana. Entre las siete y las nueve de la mañana algunos maestros cortaron el tráfico de una decena de carreteras de toda Catalunya y provocaron un importante colapso de movilidad en plena hora punta. Entre los cortes más destacados se encuentra el de la ronda Litoral de Barcelona que los manifestantes han ocupado durante más de una hora, así como el de la AP-7 en Girona, la C-31 en Hospitalet de Llobregat o la C-37 en Valls.
Al caos en las carreteras le ha seguido el "sabotaje" a medio centenar de centros educativos –según los sindicatos–, donde se bloquearon las puertas con piquetes y se inutilizaron las cerraduras de las puertas con silicona. Además, en la mayoría de escuelas e institutos del país se han instalado piquetes informativos para explicar a las familias que llevaban a sus hijos a la escuela los motivos de la protesta. En este sentido, hay que tener en cuenta que, a pesar de no dar clase con normalidad, las escuelas e institutos sí que han tenido que cumplir con los servicios mínimos fijados por la Generalitat que marcaban que era necesario un docente por cada tres aulas en infantil, primaria y secundaria, y un 33% de la plantilla en las guarderías. Unos servicios que los sindicatos han tachado de "abusivos".
Una marea amarilla
Al mediodía fue el turno de las grandes manifestaciones que, según el balance policial, congregaron a 25.000 docentes en Barcelona, 11.000 en Girona, 5.000 en Lleida y 4.500 en Tarragona. La gran mayoría de los docentes que se han manifestado lo han hecho después de recorrer las calles de su ciudad con grandes columnas que salían de escuelas e institutos para encontrarse en el punto de inicio de las manifestaciones. En Barcelona maestros y profesores han desbordado la avenida Diagonal con una riada de camisetas amarillas que recordaban otras grandes manifestaciones por la escuela pública que también han sido históricas. De paseo de Gràcia en la calle Aribau, esta arteria barcelonesa se ha llenado de pancartas caseras, que han eclipsado a las banderas sindicales que encabezaban la marcha.
"Hemos venido con nuestro hijo porque él también vive el problema en el aula", explicaban Marc y Nayara, maestros de la Roca del Vallès y de les Franqueses, respectivamente, que habían acudido a la manifestación con su hijo Asier. Subido al cuello de su padre, el niño de seis años levantaba una pancarta donde se leía: "No juegue con nosotros". "Yo lo llevo a él encima, pero mayor es la carga de la burocracia en las escuelas", reivindicaba Marc. E insistía: "Todos nuestros esfuerzos no están reconocidos y eso impacta en el aula".
De hecho, muchos de los manifestantes han optado por acudir a la marcha con sus hijos que carreteaban cartones con mensajes escritos con rotuladores y ceras que iban desde un "amamos a las maestras" o "la vocación no justifica la precariedad" hasta llamadas contundentes dirigidas a la consellera de sublevación". Además, entre los manifestantes también se encontraban muchos grupos de maestros jóvenes que convertían la movilización en un acto festivo. Entre ellos estaba Carla que es maestra sustituta desde hace tres años. En su caso, la llamada que hacía era muy clara: "¡Basta, queremos más sueldo!", repetía, megáfono en mano.
Ahora bien, aunque los sindicatos habían insistido en que la mejora salarial era "una línea roja", en las calles la principal queja era la falta de manos y recursos en el aula. De hecho, el lema "educamos el futuro con recursos del pasado" se repetía en varias de los cientos de pancartas que se alzaban sobre la marea amarilla. Agustí, maestro desde hace dieciocho años, insistía en decir que se encuentran con aulas masificadas y con un aumento de complejidad de la situación de los alumnos. "Hay muchos alumnos con necesidades específicas, hay mucha inmigración, que esto comporta un nivel sociocultural y socioeconómico diferente, que también debe atenderse... Nos llenamos la boca de la inclusión cuando lo que hace falta es dar recursos humanos", afirma.
Una propuesta de mejora la próxima semana
La manifestación en Barcelona ha terminado ante el departamento de Educació, con miles de docentes gritando consignas contra la conselleria. A su llegada, el Gobierno ha "invitado" a un representante de cada sindicato para recoger su manifiesto, pero no para negociar. "Seguimos sin nada", admitieron los representantes sindicales a mediodía a la salida del departamento. De hecho, el toma y daca entre sindicatos y Educación ha sido constante durante todo el día, ya que se ha generado cierta confusión sobre en qué punto se encontraba la negociación.
Mientras los sindicatos aseguraban que el Govern no les estaba haciendo ninguna propuesta, el departamento de Educación compareció a defender que tienen una propuesta, pero que la harán llegar a los sindicatos a la próxima mesa sectorial del 19 de febrero. El secretario de Mejora Educativa, Ignasi Giménez, aseguró que la propuesta que van a plantear supondrá "un punto de inflexión" para llegar a un acuerdo. Según detalló, la propuesta incluye un incremento del complemento autonómico que supone un primer paso para resolver una situación "que no se ha tocado en veinte años". Además, afirmó que la conselleria está determinada a continuar reforzando la escuela inclusiva, pero insistió en que para poder llevar todas las propuestas adelante es necesario que se aprueben los presupuestos.
La consellera de Educación, Esther Niubó, se ha pronunciado esta mañana sobre la huelga de docentes aunque lleva una semana de baja por una intervención médica. "La huelga de hoy de la comunidad educativa es un clamor de reconocimiento de una profesión que requiere todo el apoyo del Gobierno", ha asegurado en un mensaje a X. Niubó ha admitido que desde el departamento entienden y comparten "las demandas para fortalecer el sistema educativo" y que mantienen "la voluntad de diálogo con los sindicatos" para poder llegar a un acuerdo social.
Ante este escenario, los sindicatos han terminado la jornada asegurando que continuarán en las calles. "Lo ideal sería no tener que convocar estas huelgas, pero si no movemos ficha en las calles, tampoco lo hacen en los despachos", ha reivindicado Iolanda Segura. La portavoz de Ustec -el sindicato mayoritario- ha avisado de que el "curso no acabará con normalidad" si no llegan a un acuerdo.