Inmigración

Más de cuatro horas de cola en la calle por los papeles para regularizarse: "Estaré hasta que sea necesario"

El consulado de Pakistán en Barcelona se desborda y el de Marruecos registra un aumento de citas previas

La entrada al consulado de Pakistán en Barcelona, esta mañana
Diana Silvay Cesc Maideu
29/01/2026
4 min

BarcelonaAunque la oficina no abre sus puertas hasta las nueve de la mañana, tres horas antes ya había una larga cola de gente esperando. "Llevo cuatro horas esperando, pero estaré hasta que sea necesario", explica Asad. Hace cola en la puerta del consulado de Pakistán en Barcelona, ​​en la avenida Sarrià para conseguir un solo papel: la autorización que debe enviar a su madre que sigue viviendo en Pakistán para que sea ella la que le envíe el certificado que prueba que Asad no tiene antecedentes penales. Éste es uno de los requisitos para acogerse a la regularización de medio millón de inmigrantes sin papeles acordada por el gobierno español hace sólo dos días. Del medio millón se calcula que más de 150.000 residen en Cataluña.

Como Asad, que lleva un año y medio en Catalunya, cientos de personas –sobre todo hombres– se esperan pacientemente ocupando toda la acera de la calle. La cola, de hecho, da la vuelta a la esquina ya media mañana sigue creciendo. "Hay dos colas, una por el certificado de antecedentes y la otra por otros trámites, pero es que la gente no escucha", se queja Umar, que ha venido a renovar el pasaporte. Siendo uno de los pocos del lugar que habla castellano y catalán con fluidez, intenta ayudar al resto. De vez en cuando, la calma de la cola se convierte en alboroto cuando de dentro la oficina del consulado sale un trabajador a repartir números para hacer cola. Asir y Ahmed llevan haciendo cola desde las siete y media de la mañana ya las diez consiguen tanda: en 192. "Necesito la carta para enviarle a mi madre, que le hagan un certificado y que me la envíe", es la manera más rápida, explica Ahmed, en inglés. Detalla que él lleva un año en Barcelona, ​​pero que su hija de tres años y su mujer continúan en Pakistán. "Si yo arreglo los papeles, será más fácil plantear que vengan", defiende.

El consulado de Marruecos en Barcelona, ​​ubicado en el distrito de Sant Martí, también ha notado un aumento considerable de personas que vienen a realizar gestiones desde el martes, el día que el gobierno español aprobó la tramitación del proceso de regularización. "Desde entonces hemos llenado casi todas las citas previas, unas 400 al día", afirma un trabajador del consulado. De hecho, admite que suerte ha habido que implantaron la cita previa hace tres años, porque antes las colas podían llegar a recorrer una isla completa. Había gente que, incluso, dormía en la calle para poder entrar el primero en el consulado.

La cola esta mañana para acceder al consulado de Pakistán en Barcelona.

"No sé cuándo me echarán"

Sin embargo, desde el martes han crecido "exponencialmente" las solicitudes de citas previas, sobre todo por las gestiones relacionadas con la regularización. Esto hace que no haya colas, pero sí un ir y venir constante de gente. Entre ellos se encuentra Ayman, de 21 años, que se ha presentado en el consulado para poder pedir el certificado que acredita que no tiene antecedentes penales en el país de origen. Vino solo a España hace dos años, y está estudiando castellano. Ha pasado por Andalucía, por Madrid y por Barcelona. "Tengo que hacer esto porque no sé cuándo me van a echar", comenta preocupado. Pero él no ha pedido cita previa y no le dejan entrar.

El certificado de antecedentes penales es uno de los documentos necesarios para tramitar una regularización y el motivo por el que han aumentado las citas. Se puede conseguir de dos formas, según fuentes del consulado, pero siempre debe pasarse por la diplomacia marroquí: se puede pedir directamente al consulado que requiera en Marruecos este certificado, si bien este proceso suele alargarse más de un mes. Hay una forma más rápida y es pedir a un familiar que se encuentra en el país de origen que lo solicite allí y luego lo envíe. Sin embargo, para poder hacerlo es necesario un certificado dándole estos poderes, y esto también se consigue en el consulado. Es precisamente lo que ha venido a buscar a Omar, de 37 años. Lleva tres años aquí y trabaja de albañilería, aunque no tiene papeles. También está aprendiendo castellano.

Es habitual que en torno a las comisarías de la Policía Nacional o de la Guardia Civil de Catalunya haya justo al lado un negocio donde hacen las fotografías de carnet. Y con el consulado de Marruecos ocurre absolutamente lo mismo. El edificio, ubicado en una isla de Poblenou, está rodeado de locutorios que ofrecen muchos más servicios. Hacen fotografías de carné, pero también traducciones de documentos y muchos trámites. Es el negocio de hacerte la gestión: si pagas, te piden ellos la cita previa e incluso tramitan permisos de residencia. Hay más de cinco junto al consulado. Dos de ellos admiten que desde el martes también han notado un aumento de la clientela.

stats