COP26
Sociedad 10/11/2021

Estados Unidos y China actuarán conjuntamente para reducir las emisiones de CO2

Anuncio sorpresa de los dos países más contaminantes para retrasar el calentamiento global en la década actual

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El presidente de los EE.UU., Joe Biden, y el asesor climático John Kerry.

Glasgow (Enviado especial)Anuncio sorpresa en Glasgow. En las últimas horas de este miércoles, los dos principales emisores de gases de efecto invernadero del mundo, China y Estados Unidos, han asegurado que trabajarán juntos para frenar el calentamiento global durante esta década. El acuerdo conjunto, anunciado en sendas conferencias de prensa, supone un punto de esperanza en una jornada que había empezado con la publicación de un primer borrador de declaración final que no ha satisfecho a prácticamente ninguna organización ambientalista y después de que el primer ministro británico, Boris Johnson, asegurara que “el riesgo de fracaso de la COP26 es colosal”.

El enviado especial de China, Xie Zhenhua, ha sido el primero en anunciar la publicación de la Declaración para la acción climática mejorada en la década de 2020. El texto reitera la importancia para los dos países de mantener vivo el objetivo de París, esto es, la limitación del calentamiento a finales de siglo a 1,5 ºC.

"Las dos partes reconocen que hay una brecha entre los esfuerzos actuales y los objetivos del Acuerdo de París", ha dicho Xie en su comparecencia. “Como dos superpotencias del mundo –ha continuado–, Estados Unidos y China tienen la obligación especial de trabajar juntos para asegurar que el mundo continúe siendo un lugar tranquilo. Tenemos que pensar en grande y ser responsables. Tenemos que abordar activamente el cambio climático y, mediante la cooperación, aportar más beneficios a nuestros dos pueblos y a las personas de todo el mundo".

Por su parte, también en una conferencia de prensa posterior, el enviado especial de Estados Unidos para el cambio climático, John Kerry, ha calificado la declaración “de un primer paso para asentar los principios para ayudar a cerrar la brecha" entre los planes anunciados y las emisiones que generarían. "Estados Unidos y China mantienen no pocas diferencias [en muchos temas]. Pero en cuanto al clima, la cooperación es la única manera de abordar esta tarea".

Un año de trabajo

Los dos representantes han asegurado que la declaración conjunta era producto de 36 sesiones de trabajo y negociación entre diplomáticos de China y de Estados Unidos, reunidos frente a frente y que se han celebrado a lo largo del año. Kerry ha afirmado también que China se había comprometido a desarrollar rápidamente un plan para reducir sus emisiones de metano y, gradualmente, del gases producto del carbón "tan pronto como sea posible".

El compromiso adquirido por Pekín no implica, de momento, que China se sume al plan anunciado la semana pasada por la Unión Europea y Estados Unidos de reducir en un 30% las emisiones de gas metano para el año 2030. En todo caso, sin embargo, sí que supone un primer reconocimiento del gobierno de Xi Jinping de la relevancia del metano como uno de los elementos más contaminantes y que más contribuye al calentamiento del planeta.

Aunque la letra pequeña de la declaración todavía se tiene que conocer, lo más positivo del anuncio sorpresa es que “pone el énfasis en la actuación durante la década actual”, ha comentado Harjeet Singh, uno de los asesores más relevantes de Climate Action Network International, uno de los grupos ecologistas que siguen de bien cerca la evolución de las negociaciones.

Los procedimientos de Glasgow han sido criticados por el gran número de compromisos adquiridos a largo plazo, pero que no han venido acompañados por otros a corto plazo, en especial cuando la década presente se considera vital para realizar actuaciones decisivas.

Un análisis publicado el martes por Climate Action Tracker consideraba que las promesas de llegar a la neutralidad de carbono en 2050 limitarían el calentamiento en unos 1,8 ºC, si se cumplen. Pero las acciones anunciadas para el 2030 ponían a la humanidad ante un escenario de 2,4ºC de calentamiento a finales de siglo.

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