El informe inicial del Estado sobre el origen de la peste porcina refuerza la hipótesis de la teoría del bocadillo

El documento descarta el sabotaje y que el brote saliera de un escape al IRTA

Un jabalí en Collserola
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BarcelonaLa teoría del bocadillo –la opción de que el origen del brote del virus de peste porcina (PPA) fuera un alimento contaminado– vuelve a tomar fuerza. Este lunes el ministerio de Agricultura hizo público el informe inicial del comité científico al que el gobierno español encargó estudiar el origen del brote de PPA en Bellaterra y, a pesar de ser un documento inicial, los expertos descartan que detrás de la crisis haya un sabotaje, un caso de transmisión natural o un escape accidental de un laboratorio. En cambio, ven "coherente" y "compatible" que la teoría del bocadillo explique el origen del brote de PPA.

De este modo, el informe inicial del gobierno español también descarta que el brote fuera consecuencia de un escape en el IRTA-Cresa, tal y como se había especulado hace unos meses. El documento, consultado por el ARA, detalla que los resultados de las analíticas complementarias realizadas por organismos independientes no mostraron ninguna coincidencia genética entre el virus aislado en la zona del brote de Cerdanyola y los virus utilizados en actividades experimentales en el IRTA-Cresa, ni en el ámbito de marcadores parciales ni a escala de genoma. El informe estatal llega un mes y medio después de que el estudio encargado por el Govern descartara que el brote de PPA saliera del IRTA y afirmara que la variante detectada en Cerdanyola no coincide con ninguna muestra conocida.

Más allá de descartar un posible escape de laboratorio, el análisis también describe cómo la conocida como teoría del bocadillo es "coherente" con los patrones históricos de dispersión del virus de la PPA y "compatible" con varios elementos epidemiológicos observados en el brote detectado en Cataluña. En este sentido, el comité de investigadores señala la aparición aislada del foco, sin continuidad epidemiológica con zonas previamente afectadas; la ausencia de focos intermedios en países vecinos, incluidos territorios con alta capacidad de detección y vigilancia; la localización del brote en un entorno altamente conectado, con elevada movilidad humana y una densa red de infraestructuras viarias y ferroviarias, y la divergencia genética respecto a los linajes dominantes en Europa, incluidos los más cercanos, del norte de Italia, lo que sugiere una introducción no vinculada a la expansión geográfica conocida.

Sin certeza sobre el origen geográfico

Aunque los científicos del comité español ven coherente que la teoría del bocadillo explique cómo se reintrodujo la PPA en nuestro país, también advierten que actualmente "la información genética disponible no permite atribuir con certeza el origen geográfico del brote". En este sentido, aseguran que es "prematuro" pronunciarse con seguridad sobre el origen del brote "sin que hayan finalizado las investigaciones judiciales y administrativas que siguen en marcha".

De hecho, en estos momentos todavía está abierta la investigación española –de la que forma parte este informe inicial–, así como la investigación policial de los Mossos d'Esquadra y la Guardia Civil por la que se hizo un registro en el IRTA. El caso está en manos del juzgado de Cerdanyola del Vallès y las pesquisas se están haciendo bajo secreto.

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