El Govern prevé recuperar la "normalidad" en Cercanías a partir del lunes

El servicio se ha reanudado hoy a medio gas mientras Adif descarta un sabotaje o ciberataque en el fallo en su centro de control

Trenes completamente parados en la estación de Tarragona, este domingo.

BarcelonaUna semana después del trágico accidente en Gelida, y después de siete días de un caos sin precedentes que este lunes acabó con dos destituciones en Renfe y Adif, Cercanías vuelve a funcionar este martes. Lo hace, eso sí, a medio gas, con numerosos cortes de líneas y tramos y hasta diez servicios alternativos por carretera. La principal novedad fue que el servicio arrancó a las 6:00 horas tal "como estaba previsto", en palabras del portavoz de Renfe, Antonio Carmona. El Govern prevé que el próximo lunes Cercanías recupere la "normalidad" del servicio, ya sin servicios alternativos en el gran grueso de la red. Así lo ha confirmado la consellera de Territorio y portavoz del ejecutivo catalán, Sílvia Paneque, quien ha añadido que el Govern no estará "satisfecho" hasta que el servicio sea "fiable". Desde el fin de semana se irá reanudando la circulación en los tramos que están siendo inspeccionados para garantizar su seguridad.

El operador ferroviario sigue trabajando con los técnicos de Adif para poder habilitar los tramos de circulación que de momento se mantienen cortados tras el doble fallo técnico de ayer, que dejó sin trenes a toda Catalunya hasta dos veces en la hora punta de la mañana. Un fallo, por cierto, que el presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña, confirmó que no tuvo que ver con ningún "sabotaje ni ciberataque", sino con un error en un nuevo software "de última generación". Y ha garantizado que el problema ya se ha resuelto.

Mientras continúan los esfuerzos la circulación en el conjunto de líneas "con todas las garantías de seguridad", los trenes de las líneas con mayor espesor de pasajeros han combinado la circulación con tramos habilitados sólo por carretera, con una flota total de 146 autobuses a disposición de los usuarios. En la R1, por ejemplo, se ha habilitado el servicio alternativo entre Arenys y Maçanet, mientras que en la R4 ocurre lo mismo entre Sant Sadurní d'Anoia y Martorell Central y entre Terrassa y Estació del Nord-Manresa. Los trenes, en cambio, prestan el servicio en todo el recorrido de la R2, norte y sur.

Carmona (Renfe) ha defendido que el servicio actual es "suficiente para garantizar la movilidad de las personas que quieran utilizar Cercanías" y ha asegurado que el objetivo es "recuperar la confianza de los viajeros" lo antes posible. Durante uno más y para compensar las molestias, los abonos de Cercanías, Regionales y Media Distancia son gratuitos. Los billetes gratis se pueden adquirir en las taquillas o máquinas de autoventa de las estaciones, si bien sobre el terreno -y pese a los 700 informadores desplegados para la reanudación del servicio- no todo el mundo se ha enterado.

Tal y como ha podido comprobar el ARA, por ejemplo, algunos usuarios de la R4 en Cerdanyola han validado sus billetes ya comprados previamente sin que nadie les recordara que no hacía falta y otros se han mostrado sorprendidos por ver funcionando las barreras para acceder a las vías. "¿No es gratuito?", se preguntaban. En otros puntos del país, algunos pasajeros han desistido tras el desaguisado de los últimos días y han optado por la alta velocidad o, directamente, por desplazarse en coche. "Prefiero coger un atasco en las rondas que tomar un tren", explicaba al ACN una pasajera que iba de Sils (La Selva) hacia Barcelona.

Los que han optado por la alta velocidad tampoco han tenido una mañana plácida, con trenes que acumulaban más de una hora de demora. Fuentes de Renfe han admitido que las limitaciones de velocidad de Adif -a raíz del accidente mortal en Adamuz- impactan en todos los operadores y afectan también a los turnos de los maquinistas, lo que ha provocado retrasos por relevos al frente de los trenes. Todo ello ha sumado para que una decena de plataformas de usuarios de los trenes, entre ellas la Asociación Promoción del Transporte Público (PTP) y Dignidad en las Vías, hayan convocado una manifestación en Barcelona para el próximo 7 de febrero. Una marcha que quiere denunciar la "desinversión sistemática" en la red ferroviaria y que irá desde la Estación de Francia a la plaza Sant Jaume.

"Eso no había ocurrido nunca"

El caos ferroviario dejó este lunes las primeras destituciones, la del director operativo de Cercanías, Josep Enric Garcia Alemany, y la del director de operaciones de Adif, Raúl Míguez Bailo. Dos ceses que han servido a los gobiernos catalán y español para blindar, de momento, al ministro y consejera del ramo, Óscar Puente y Sílvia Paneque. Las incógnitas y peticiones de responsabilidades, sin embargo, no se detienen, y Junts incluso pide ya llevar a Renfe y Adif a los tribunales para poner "en peligro" la vida de los catalanes.

El primero que ha dado explicaciones esta mañana sobre la crisis de este lunes en el centro de control de Adif ha sido el secretario de estado de Transportes, José Antonio Santano. En declaraciones a Catalunya Ràdio aseguró que lo que falló "nunca había pasado". "Falló un software nuevo [...] Quienes controlan el servicio, unos tecnólogos de alto nivel [de la empresa Siemens] contratados por Adif, nos han explicado por qué falló, cómo lo arreglaron y nos han dado plenas garantías de que no puede volver a ocurrir", ha dicho.

Lo ha defendido también el propio presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña, quien ha detallado que el doble fallo fue en un nuevo software se está probando por las noches en la línea R1 y que a la larga debe garantizar mucha más "fiabilidad". El problema, según dijo, fue que el sistema recibió órdenes del software antiguo y del nuevo, provocando un bloqueo por seguridad. De la Peña ha explicado que la empresa que ha suministrado el nuevo software ha aceptado que fue un error y ya lo han corregido. También han puesto personal técnico permanentemente al CTC por si acaso.

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