Movilidad

Los maquinistas desafían Renfe: rechazan los horarios del Garraf y se agravan los retrasos en Cercanías

Las asociaciones y plataformas de usuarios critican la falta de gestión para resolver este nuevo conflicto

01/04/2026

BarcelonaLos problemas se acumulan en la línea R2 Sur de Rodalies, en el Garraf, desde que comenzaron las obras de mantenimiento de los túneles, hace dos semanas. El plan alternativo de transporte que se diseñó para garantizar la circulación de trenes mientras duran los trabajos no está funcionando. ¿El motivo? Una parte de los maquinistas se ha plantado y rechaza trabajar con los nuevos horarios definidos por Renfe para este dispositivo, lo que ha dejado en papel mojado la nueva planificación horaria de los convoyes, que se debía rehacer porque ahora pasan por una única vía, a consecuencia de las obras. Desde el sindicato español de maquinistas Semaf alegan que la compañía no cumplió los plazos establecidos para avisar con suficiente antelación de los cambios.

Así, aunque la operadora diseñó un nuevo cuadro para conseguir que todos los trenes entraran y salieran del tramo de vía única con el menor tiempo de espera posible, este no se está aplicando y los maquinistas continúuan trabajando siguiendo los horarios viejos. La situación se alarga desde hace 15 días, cuando comenzaron los trabajos, que está previsto que duren tres meses más, hasta el verano. Según fuentes del sector, las desavenencias tienen un "impacto directo" y "grave" sobre el servicio, que se ha vuelto más irregular e impredecible por la acumulación de retrasos, trenes que se solapan y esperas excesivas en las entradas del tramo de vía única que alargan los tiempos de viaje porque los horarios no cuadraron.

Cargando
No hay anuncios

Las asociaciones y plataformas en lucha por un transporte público digno lamentan que son los usuarios los que están "pagando" la situación. "Nos consta que no se están cumpliendo los horarios y esto afecta de forma muy negativa al funcionamiento no solo del plan alternativo de la R2, sino también la reactivación de la R4 Sud [en el tramo donde ocurrió el accidente de Gelida] que continúa sin servicio para los trenes de Cercanías cuando, en cambio, ya pasan Regionales y los trenes de mercancías", apunta Adrià Ramírez, presidente de la asociación Promoción del Transporte Público (PTP).

"Con una única vía, si no cambian los horarios, tienes un problema grave", coincide la portavoz de Dignidad en las Vías, Anna Gómez, que añade: "No solo hay esperas y retrasos, sino que a veces los maquinistas acaban su jornada laboral en una localidad que no es la prevista y los usuarios se quedan allí, tirados", asegura Gómez. "¿Quién tiene la culpa de todo esto? Los usuarios seguro que no", resume esta portavoz. "Pedimos que se resuelva con la máxima celeridad para que los usuarios no sufran las consecuencias", reclama Ramírez.

Cargando
No hay anuncios

La operadora Renfe, de quien dependen tanto los nuevos horarios como los maquinistas, ha evitado dar una respuesta contundente al conflicto y se limita a decir que "la dirección está en contacto permanente con los maquinistas" para intentar poner en marcha los nuevos horarios de acuerdo con las obras y hacer "los ajustes necesarios que hagan falta" para garantizar, dicen, las mejores condiciones de movilidad. Por su parte, la Generalitat —la titular del servicio— también ha sido discreta en sus valoraciones al respecto: fuentes de Territorio admiten que hay "disfunciones" y aseguran que han pedido explicaciones a la operadora para que aclare los motivos.

Cargando
No hay anuncios

"La responsable de que el servicio funcione como se ha pedido es la operadora, y por tanto es Renfe quien debe ejecutar lo que le ha pedido el titular del servicio y lo que ella misma ha planificado", valora Ramírez desde la PTP. "Nos sorprende lo difícil que es conocer todos estos entresijos en una empresa que es pública", se queja. "Nosotros lo que sabemos, porque hemos hablado con la Generalitat, es que detrás de todo esto hay temas sindicales, de convocatoria de nuevas plazas", avanza Gómez.

¿Una huelga encubierta?

Fuentes sindicales consultadas por este diario coinciden en que Semaf estaría haciendo una "maniobra de presión" a Renfe para conseguir más plazas, que les serían beneficiosas en las próximas elecciones sindicales. Otras fuentes del sector ferroviario añaden que el sindicato tiene mucho poder, porque aglutina a la mayoría de los maquinistas, y la dirección de Renfe "no querría o no podría asumir otra revuelta laboral" como la que hubo en febrero, con la huelga. Las mismas fuentes añaden que, a pesar de este pulso, la operadora y Semaf mantienen buena sintonía ahora mismo y "siguen la misma estrategia" en muchas cuestiones desde que empezó la crisis.

Cargando
No hay anuncios

"Nosotros no queremos ir contra los maquinistas, de hecho quizá si los escuchamos llegaríamos a entenderlos, pero hay mucha opacidad", continúa la portavoz de Dignitat a les Vies. "¿Cómo se llama a esto? ¿Podemos hablar de huelga encubierta? ¿Por qué nadie nos explica qué pasa?", se pregunta Gómez. Semaf no ha querido profundizar en ningún argumentario, pero señalan que "si se tratara de una huelga encubierta Renfe ya habría abierto expedientes, como lo ha hecho en muchas otras ocasiones", apuntan los portavoces del sindicato.

Sea como fuere, este conflicto se suma a todos los problemas que ya acumula la red ferroviaria catalana desde que se abrió la crisis, en enero pasado, justo después de la creación de la nueva empresa mixta, Rodalies de Catalunya, que aún no ha podido empezar a gestionar la "normalidad" del servicio. Actualmente, dos meses después de los accidentes de Adamuz y Gelida, y del temporal que puso en entredicho toda la red, todavía hay limitaciones de velocidad, tramos en obras, cortes y reparaciones en marcha en toda la red.

Cargando
No hay anuncios