Algunos cantores avisaron a la Conferencia Episcopal del cambio de partituras en la Sagrada Familia
Hasta 600 miembros de los coros que debían actuar fueron expulsados de la basílica sin poder cantar
BarcelonaLa escena en la que 600 cantantes fueron expulsados de la Sagrada Familia en el acto de bendición de la cruz de la torre de Jesús a cargo del papa León XIV comenzó con el aviso de algunos de los miembros de los coros a la Conferencia Episcopal (CEE). Así lo ha revelado el presidente de la CEE, Luis Argüello, en la rueda de prensa de balance de la visita del Papa al Estado.
Argüello ha dicho que, si bien no conocían el informe oficial de lo que pasó, sí que tenían información de algunos detalles del "intento de intervención de grupos independentistas" en el acto más relevante de la visita del Papa a Barcelona. De hecho, el presidente de la Conferencia Episcopal ha admitido que fueron miembros de los mismos coros que debían actuar en el templo de Gaudí los que revelaron que se habían producido cambios de partituras para que algunas de ellas ocultaran esteladas entre las páginas.
Según Argüello, "algún grupo tenía preparado" que durante la actuación de los coros en las escalinatas de la Sagrada Familia algunos de los cantantes exhibieran esteladas, "gritaran «Independencia» y cantaran Els segadors". Al tener conocimiento de estos hechos, según ha detallado el presidente de la CEE, los Mossos d'Esquadra y la Policía Nacional hicieron salir por una puerta diferente de la prevista a los miembros de los coros, que finalmente no participaron en la escena final de la ceremonia en las escalinatas de la basílica. De esta manera se frustró la intención de "hacer este gesto" ante "el Papa, el rey y las autoridades", ha explicado Argüello.
Policía durante el 'Virolai'
Tal como detallaron algunos cantantes a el ARA, la actuación policial se produjo durante la primera parte del acto celebrado la semana pasada en la Sagrada Familia. Según explicó una de las afectadas, justo antes de comenzar la misa, personal de seguridad de la Sagrada Familia revisó "uno por uno" todos los libretos de partituras. Algunos de los miembros se habían impreso una estelada y, según las mismas fuentes, a estas personas se les requisó el libreto sin dar ninguna explicación. Posteriormente, sin embargo, los coros iniciaron su actuación dentro de la catedral de Gaudí como se preveía.
Mientras cantaban el Virolai, observaron que "subía muchísima policía" secreta hasta el lugar donde ellos estaban. "Yo pensaba que era el protocolo general para el Papa y ya está", admitió una de las cantantes afectadas. Cuando ni siquiera habían acabado de cantar el himno de la Mare de Déu de Montserrat, los agentes comenzaron a hacerles bajar de las cantorías y los condujeron al exterior. Una vez fuera, se dieron cuenta de que no estaban en el lugar correcto, pero la policía los encapsuló durante 15 minutos y no pudieron cantar en la actuación final.