El auge mundial del sarampión pone en riesgo su eliminación en Cataluña
El pasado año se certificó el rebrote de la enfermedad en el país con unos 90 casos, el triple que en el 2024
Barcelona"Si continúa la tendencia actual, este año tendremos 200 casos de sarampión", advierte Jacobo Mendioroz, subdirector general de Vigilancia y Respuesta a Emergencias de la Agencia de Salud Pública de la Generalitat. El auge de casos y de brotes es cada vez mayor en todo el mundo, también en Cataluña: si en el 2024 se diagnosticaron una treintena de personas con la enfermedad, el año pasado el balance fue de unas 90. Aunque se considera que la enfermedad está eliminada desde hace diez años, el aumento progresivo de las infecciones hace que la posibilidad de tener circular libremente, sea mayor.
La mayoría de los casos detectados en Catalunya el año pasado fueron importados de otros países, y la previsión de Mendioroz es que este 2026 se repita este escenario porque la incidencia de la enfermedad está creciendo en todo el mundo. Así pues, por mucho que en Catalunya haya buenas coberturas vacunales, si llegan más casos importados, el riesgo de tener brotes autóctonos puede llegar a "multiplicarse por dos o por tres", asegura el experto, ya que el sarampión es extremadamente contagioso. De hecho, es la enfermedad más infecciosa de todas las que pueden prevenirse con vacunas.
El año pasado ya se pudo ver una situación como la que vaticina el experto en Cataluña; se detectóun importante brote de sarampión con el origen en una familia antivacunas de Sant Pere de Ribes. Cientos de personas del Garraf quedaron en alerta por culpa de los contagios. Fuentes del departamento de Salut han confirmado al ARA que el foco de infección finalmente se ha cerrado con un balance de 15 casos relacionados, pero también remarcan que supuso un sobreesfuerzo muy grande de los profesionales de Salud Pública por contenerlo. Se estima que por cada caso positivo hay 100 contactos a los que se les debe realizar seguimiento porque pueden enfermar si no han recibido la vacuna.
Aparte de los profesionales de Salud Pública, durante el brote del Garraf los centros de atención primaria (CAP) también tuvieron que llamar a las familias para vacunar a los niños menores de cinco años que no estaban inmunizados contra la enfermedad o que no habían recibido las dos dosis necesarias para completar la pauta. Por todo ello, Mendioroz ve muy difícil que el sistema pueda asumir un gran crecimiento de la enfermedad, ya que no existen recursos suficientes para seguir todos los contactos si los casos se disparan. "La estrategia no puede ser realizar un trazado y contención de todos los positivos y sus contactos, porque el servicio se acabará saturando", defiende. Así pues, reitera que la vacunación es la forma más efectiva (y también la más económica) de prevenir el contagio, cortar las cadenas de transmisión y acercarse al objetivo de eliminar la enfermedad.
Un rebrote mundial
Pese al aumento de casos actual, la Organización Mundial de la Salud (OMS), que en el 2016 dictaminó que España había logrado eliminar la enfermedad, todavía lo mantiene. Sin embargo, el impacto de la pandemia de la Covid-19 interrumpió la vacunación de una parte importante de la población en todo el mundo, lo que ha propiciado que los casos se disparen en nuestro entorno. Con el objetivo de combatir este escenario global de aumento de casos, el ministerio de Sanidad elaboró el Plan Estratégico para la Eliminación del Sarampión y la Rubéola 2021-2025, que buscaba mejorar las buenas coberturas vacunales y reforzar la detección de infecciones durante el período pospandémico.
Aun así, no ha conseguido frenar el auge de casos: en 2024 se detectaron 227 contagios y, de acuerdo con las cifras provisionales de 2025, el balance de positivos del año pasado fue de 397. De todos los casos que se diagnostican en cada Estado, la segunda comunidad autónoma con más población, y, si nos fijamos en las incidencias, existen otros territorios del Estado donde el sarampión ha tenido mayor impacto. Las comunidades autónomas que han detectado más casos este año son Andalucía, con 94; el País Vasco, con 51; Baleares, con 39; Canarias, con 38, y la ciudad autónoma de Melilla, con 31.
La gran mayoría de los casos provienen de otros países o están relacionados con un brote importado y, de acuerdo con los datos del ministerio de Sanidad, tres de cada cuatro personas que se han contagiado no habían recibido la vacuna. "Nosotros continuaremos haciendo búsqueda activa de casos y recomendando la vacunación, también a personas que viajen a países donde la enfermedad es endémica", dice Mendioroz, que reivindica que el pasado año hicieron un esfuerzo muy grande para frenar la propagación de los brotes. Hay que tener en cuenta que estos datos se enmarcan en un rebrote masivo de la enfermedad en Europa que se inició en 2024, con más de 35.000 infecciones, según el informe anual del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC).
Dentro de los países europeos hay un importante foco de contagios en Rumanía, que concentró más del 80% de los casos en el Viejo Continente en 2024 y el año pasado reportó 8.454 contagios. Pero no hace falta ir tan lejos para ver tasas de infección más elevadas que las que hay en el Estado, ya que por ejemplo el Reino Unido reportó 847 casos y los Países Bajos, más de 500. El foco de transmisión más importante del año pasado cerca de Cataluña, sin embargo, fue en Marruecos reportaron más de 44.000 casos sospechosos (no todos acabaron siendo positivos) y 95 fallecidos. De hecho,los primeros casos importados que se detectaron en Cataluñaa principios de 2025 provenían de la epidemia que vivía el país del norte de África.