El pasado febrero el Estado se convirtió en el primer país de la Unión Europea en financiar la profilaxis preexposición (PrEP) inyectable, el tratamiento preventivo del VIH que hasta ahora estaba disponible solo con píldora. El medicamento, que tiene el nombre comercial de Apretude, está indicado para personas que no tienen el virus, pero sí que tienen un alto riesgo de infectarse por vía sexual. El fármaco se administra cada dos meses, lo que elimina la necesidad de una toma diaria, como ocurre con la PrEP oral que se comercializa actualmente. Según el ministerio de Sanidad, así "se facilitará la adherencia a determinados perfiles de población".
Curado el primer paciente de VIH con células donadas por un hermano
Ya son diez los recuperados en el mundo: el 'paciente de Oslo' mantiene el virus indetectable y no recibe antirretrovirales desde hace cuatro años
BarcelonaLa medicina mostró su cara más espectacular hace diecisiete años con la cura funcional del primer paciente del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). Pero ahora el caso de Timothy Ray Brown, conocido globalmente como el paciente de Berlín, ha dejado de ser una excepción: ya son diez las personas en todo el mundo que han conseguido eliminar el virus mediante un complejo pero efectivo trasplante de células madre. El caso más reciente es el del llamado paciente de Oslo, un hombre noruego y seropositivo de 62 años, a quien también diagnosticaron un cáncer del sistema inmunitario y requirió esta intervención. Cuatro años después, y a pesar de haber dejado de recibir fármacos antirretrovirales, el virus continúa indetectable. Con una particularidad respecto a las anteriores: su donante es su propio hermano.
Este décimo caso lo publica este lunes la revista Nature Microbiology en el marco de un estudio liderado por el Hospital Universitario de Oslo que también ha contado con la participación de IrsiCaixa, centro impulsado conjuntamente por la Fundació La Caixa y el departamento de Salud. "El VIH se puede curar. Ya hay diez pacientes en remisión, no es ninguna casualidad, y vendrán más. También estamos desarrollando nuevas estrategias que puedan beneficiar a más personas", explica a ARA Javier Martínez-Picado, investigador Icrea en IrsiCaixa. El investigador aclara que los tratamientos menos complejos que están desarrollando todavía se encuentran en una fase inicial, y que habrá que esperar para que sean una realidad y puedan llegar al resto de pacientes.
Todos los casos de curación descritos hasta ahora son de personas con VIH y algún cáncer hematológico que necesitaron un trasplante de células madre para combatir esta segunda enfermedad. En estos casos, se buscan donantes con una mutación genética concreta, llamada CCR5Δ32, que impide la entrada del virus a las células. El patógeno es capaz de hacer reservorios y no desaparece del todo, por lo que las personas con VIH son pacientes crónicos y deben recibir un tratamiento preventivo de por vida. Si detienen esta terapia, el virus reaparece al cabo de pocos días. En cambio, como han demostrado hasta ahora los diez casos de éxito, si se toman células madre de personas con esta mutación y se trasplantan a una persona con VIH se consigue evitar que el virus infecte las nuevas células, explica el investigador.
En el caso del paciente de Oslo no encontraron un donante compatible y finalmente se optó por su hermano, que para sorpresa de los autores era portador de la mutación. Martínez-Picado, que también es coordinador de IciStem 2.0, el consorcio internacional dedicado al estudio de la curación del VIH con trasplantes de células madre, explica que en Noruega la mutación es más frecuente que en otros países: hay un 2,5% de la población que la tiene. Esto explicaría por qué el hermano sí que la tenía y el paciente no. Con todo, se ha convertido en el primer caso de curación con un trasplante procedente de un hermano y también uno de los de más edad, ya que el paciente supera los sesenta años. Cuatro años después de haber dejado la medicación, el paciente continúa sin rastro detectable del virus.
Nuevas estrategias
Una de las estrategias que está estudiando el IrsiCaixa para que más personas puedan optar a una cura del VIH es a través de la terapia celular, que ya ha demostrado tener éxito contra algunos cánceres y enfermedades inmunitarias. La terapia se llama CAR-T, y el paciente es su propio donante. En concreto, al enfermo se le extraen los linfocitos T (que son defensas naturales), se reprograman genéticamente en el laboratorio para que reconozcan y destruyan las células diana del VIH y se le vuelven a inocular en el torrente sanguíneo. "Estamos en una fase muy inicial", insiste el investigador Martínez-Picado. Otras líneas de investigación en el centro se encaminan a investigar terapias génicas para modificar el gen CCR5 e inducir la famosa mutación CCR5Δ32, bloqueando así la entrada del virus a las células, si bien estas aproximaciones también se encuentran en etapas preliminares.