Ciencia

Los fármacos para adelgazar abren una nueva vía contra el envejecimiento

Un estudio en ratones envejecidos muestra que el fármaco mejora la función física, metabólica y cognitiva y alarga ligeramente la vida

La mitad de los catalanes está por encima de su peso: un tercio tiene sobrepeso y cerca de un 20% obesidad.
02/09/2026 - 17:01 h.
3 min

BarcelonaEn la lista de efectos beneficiosos para la salud ya conocidos de los medicamentos de semaglutida, como Ozempic o Wegovy, asociados a la pérdida de peso y a la mejora del control de la glucosa, ahora investigadores de la Universidad de California en Berkeley (Estados Unidos) han sumado otro: podrían contribuir a aumentar la longevidad y, sobre todo, la calidad de vida. En un estudio con ratones hembra envejecidos que recibieron semaglutida durante tres meses, los investigadores observaron que los animales mejoraban la función física, metabólica y cognitiva y que, además, vivían más tiempo que los que no recibían este fármaco.

Según los investigadores, si bien algunos de estos efectos podrían deberse a la restricción calórica –los medicamentos de semaglutida reducen el apetito–, asociada a una mejora de la salud y de la longevidad en diversas especies, otros van más allá y podrían estar relacionados con los mecanismos de envejecimiento.

“Ya sospechábamos que la semaglutida podría tener efectos sistémicos más allá de hacer perder peso. La pregunta era hasta qué punto podrían estar relacionados con los mecanismos del envejecimiento”, apunta Salvador Macip, investigador de la Universidad de Leicester (Reino Unido) y de la Fundación Pasqual Maragall, al frente de los estudios de ciencias de la salud de la UOC. “Este es el primer trabajo que confirma esta relación”, añade. Los autores de este estudio, sin embargo, reclaman prudencia: se necesita más investigación a largo plazo para saber si estos medicamentos podrían tener efectos similares sobre el envejecimiento y la esperanza de vida en humanos.

Más años con salud

Los medicamentos de semaglutida imitan la acción del GLP-1, una hormona intestinal que ayuda a regular el apetito y el nivel de azúcar en sangre, y se utilizan para tratar la diabetes tipo 2 y la obesidad. Ensayos clínicos previos ya han demostrado que, además, reducen el riesgo de enfermedad cardiovascular, renal y hepática. Y, incluso, tienen efectos relevantes beneficiosos en enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer, aunque, por el momento, se desconoce de qué manera el fármaco causa estos efectos.

En este nuevo trabajo, publicado en Nature, los investigadores se centraron en averiguar qué parte de los beneficios se podrían explicar por la restricción calórica. En un experimento con ratones, vieron que aquellos a los que administraban semaglutida vivían de media unos 100 días más que sus compañeros. Además, durante los tres meses que recibieron el fármaco, observaron una mejora de la movilidad y la actividad física de los animales, así como una mayor actividad de las células madre neuronales y la formación de nuevas neuronas en algunas regiones del cerebro.

“Los efectos sobre el aumento de la esperanza de vida son pequeños. Lo más interesante es que mejoran la calidad de vida al final de la vida, que es lo que se persigue: alargar los años con buena salud el máximo posible”, apunta Macip, que tiene precisamente en marcha una investigación en ratones jóvenes y semaglutida con resultados preliminares en la línea de los de este nuevo trabajo.

Aun así, recuerda, “estamos muy lejos de poder extrapolar estos resultados a humanos”. Habría que confirmar estos efectos positivos más allá de la pérdida de peso y evaluar si los beneficios compensan los efectos negativos indeseados, como la pérdida de músculo, que en edades avanzadas contribuye a una mayor fragilidad. También habrá que investigar si los efectos beneficiosos se repiten en personas que no están diagnosticadas de obesidad ni enfermedades asociadas a la edad. Con todo, este descubrimiento abre una nueva vía de investigación hacia un envejecimiento más saludable.

stats