Medicamentos

Un nuevo sistema de precios y que las enfermeras puedan prescribir: así será la nueva ley del medicamento

El gobierno español quiere acabar con los problemas de abastecimiento en las farmacias con la nueva norma, que ahora se tramitará en el Congreso

La farmacéutica Susanna Boada prevé que el sábado se formen colas de clientes en la farmacia ya que tendrá que explicar uno por uno porque se encarece el precio.
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BarcelonaEn la última década ha habido problemas de abastecimiento en las farmacias y dificultades para acceder a determinadas terapias que el gobierno español atribuye a cambios científicos, industriales y sociales que han impactado de lleno en la industria farmacéutica. Por ello, este martes el ejecutivo ha aprobado en consejo de ministros el proyecto de ley de los medicamentos y productos sanitarios, una reforma integral que busca evitar desabastecimientos, facilitar el acceso a medicamentos innovadores y adaptar la prescripción y la dispensación a las nuevas necesidades del sistema nacional de salud. También incorpora un sistema de precios nuevo con el que quiere "fomentar la competencia y la penetración de genéricos".

Una de las novedades de la norma, que ahora deberá debatirse en el Congreso de los Diputados para la aprobación definitiva, es la inclusión del concepto "medicamento estratégico", que se refiere a un fármaco indispensable para el sistema de salud que tiene una cadena de suministro "vulnerable". El objetivo es asegurar que este fármaco se mantenga en el mercado, por lo que la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) podrá adoptar medidas económicas y regulatorias especiales que eviten desabastecimientos. Además, ante emergencias de salud pública, laboratorios, distribuidores y farmacias deberán informar de las existencias de estos medicamentos.

El gobierno español también reorganiza la forma en que se fijan los precios de los medicamentos. El objetivo es fomentar la competencia entre marcas y conseguir que la sanidad pública ahorre dinero. Se combinarán dos métodos diferentes que no se aplicarán nunca a la vez al mismo medicamento. Por un lado, se mantiene el sistema tradicional de precios de referencia como regla general. Esta vía agrupa los medicamentos que tienen el mismo principio activo y se toman de la misma manera para establecer un techo máximo de dinero que el Estado está dispuesto a pagar.

Por otro lado, se crea la figura de los precios dinámicos, pensada especialmente para los medicamentos que ya no tienen patente, como los genéricos. En este caso, el precio del fármaco se irá reduciendo de manera automática a medida que aumente su presencia en el mercado. Por ejemplo, cuando un genérico llegue a cubrir el 50% o el 70% de las ventas totales de su grupo, la ley obligará a rebajar su precio industrial, de manera que los precios serán "más competitivos".

Finalmente, la norma introduce un rango de precios financiados para permitir que convivan opciones más caras y más baratas de un mismo tratamiento. El ministerio fija un límite máximo que cubre el coste de las opciones más eficientes y todos los medicamentos que estén por debajo de este umbral serán financiados. Si el paciente elige un medicamento que está dentro de este límite o es el más barato, solo pagará el porcentaje de copago que le corresponde habitualmente. Ahora bien, si prefiere una marca específica que supera este límite, deberá pagar la diferencia de precio respecto al límite financiado, además del copago. De esta manera, el sistema público no asume "sobrecostes" por preferencias de marca, pero el paciente mantiene la libertad de elegir.

Prescripción

La nueva ley también recoge una de las reclamaciones históricas del sector sanitario: que enfermeras y fisioterapeutas puedan prescribir medicamentos y productos sanitarios. Así pues, se integran en el equipo prescriptor junto con médicos, odontólogos y podólogos, cada uno dentro de sus competencias. En un año se actualizará el marco reglamentario para armonizar el ejercicio de la prescripción de todos estos profesionales, lo que quiere decir que se deberán elaborar los protocolos necesarios para la coordinación entre médicos, enfermeros y fisioterapeutas.

Otra de las novedades es la mejora del acceso a medicación en situaciones sanitarias excepcionales, como por ejemplo en casos de dependencia, discapacidad o vulnerabilidad en que el paciente tenga dificultades para desplazarse. En estos casos se permitirá que el paciente no tenga que ir físicamente al servicio de farmacia hospitalaria o a la farmacia, "siempre bajo la responsabilidad del centro dispensador y con garantías de trazabilidad, conservación, transporte y atención farmacéutica". El gobierno español aclara que no se trata de una venta a distancia de medicamentos, sino "de una manera de acercar la dispensación al paciente" en casos muy concretos.

La ley también permitirá que determinados medicamentos innovadores se incorporen pronto a la prestación pública cuando cubren una necesidad médica no resuelta o cuando el tratamiento no se puede demorar, aunque haya incertidumbre sobre su efectividad o sobre su impacto económico definitivo. Durante un período provisional, el ministerio de Sanidad evaluará la respuesta de los pacientes que tomen este medicamento y, en caso de confirmar un beneficio, la "financiación se podrá consolidar en las condiciones acordadas". En cambio, si los resultados no son satisfactorios, o si el precio definitivo acaba siendo inferior al provisional, el laboratorio deberá compensar o retornar las cantidades correspondientes.

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