Coronavirus
Sociedad  /  Salud 08/04/2022

Las UCI se vacían de covid mientras vuelve la normalidad

Enfermos graves, gente mayor y no vacunados, los únicos que llegan a los hospitales catalanes por covid

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Una enfermera vigilando un enfermo de covid  a la UCI del Hospital Germanos Trias de Badalona.

BarcelonaLas noticias que llegan desde los hospitales catalanes insuflan optimismo. "Pese a que es demasiado temprano para que queden completamente vacíos de covid, ahora tenemos pocos ingresos. Y lo más importante es que los enfermos ya no hospitalizan por neumonías causadas por la infección", afirma el jefe del servicio de enfermedades infecciosas del Hospital Clínic, Alex Soriano. En las unidades de cuidados intensivos (UCI) de este centro barcelonés prácticamente no hay contagiados graves de covid –hoy solo había dos– y la veintena de hospitalizados a los que todavía atienden tienen un perfil muy marcado: no están vacunados, son gente de media edad con un estado de salud delicado o de edad avanzada a quien el virus descompensa las enfermedades de base, o son pacientes con el sistema inmunitario comprometido, sea por una enfermedad grave como un cáncer o porque acaban de pasar por un trasplante. A grandes rasgos, son los mismos enfermos que, antes del covid, acababan ingresados por otros virus respiratorios como la gripe.

Los datos del Clínic son representativos del resto de hospitales: este viernes había 56 enfermos de covid en un área de críticos, un mínimo que no se lograba desde el verano del 2020, entonces consecuencia de los tres meses de confinamiento domiciliario, y una cifra ocho veces por debajo del inicio del año [ver gráfico]. A pesar de que se han eliminado todas las restricciones (la mascarilla desaparecerá prácticamente en todas partes a partir del 20 de abril), también en las plantas de hospitalización hay una ocupación hasta tres veces inferior a la registrada en enero: ahora hay 810 personas y entonces había cerca de 3.000. "El objetivo de tener cero enfermos en el hospital es todavía osado a corto plazo, pero la vacuna ha mejorado mucho el pronóstico de personas que podrían haber hospitalizado si no la hubiéramos tenido", resume el jefe del servicio de enfermedades infecciosas del Hospital Germans Trias i Pujol, Roger Paredes.

Ocupación por coronavirus en los hospitales catalanes
En número de ingresados por tipo, datos diarios

Con una variante más benévola circulando, el impacto asistencial del coronavirus se va apaciguando pese a la reanudación total de la vida social. Además, las vacunas han demostrado su potencial y han evitado la entrada en el hospital de personas con hábitos y condiciones de salud que podían afectarles en caso de infectarse de covid. "La vacuna protege. Los pacientes que nos llegan tienen un estado de salud vulnerable y entran porque, como con la gripe, tienen patologías de base que se agravan con la infección", insiste Soriano. El corazón les falla, el riñón les deja de funcionar. "Vienen por el covid pero no mueren por covid, sino porque son personas muy frágiles", recalca. En la última semana, de las 33 defunciones por covid registradas, 30 tenían más de 70 años. En estos casos la vacuna puede no hacer efecto por el proceso de senescencia; es decir, la pérdida de la inmunidad asociada al envejecimiento.

Factores de riesgo

La edad es uno de los factores más importantes, pero las comorbididades –concurrencia de enfermedades– también. Un estudio publicado en el British Medical Journal analizó cuáles eran las enfermedades de base que aumentaban el riesgo de ingreso hospitalario y muerte en personas vacunadas y concluyó que tenían más peligro de sufrir un covid grave las personas de más de 65 años, las personas con síndrome de Down, los trasplantados –sobre todo de riñón y médula ósea– y los enfermos de cáncer en quimioterapia. "Uno de los grupos más afectados son los inmunodeprimidos. Estos si se contagian acostumbran a ingresar con cuadros graves y el curso de la enfermedad –y, por lo tanto, su estancia– también es más prolongado", dice Paredes. También son más susceptibles las personas con demencia, VIH y cirrosis hepática (daño crónico en el hígado), así como con enfermedad renal crónica, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (MPOC), insuficiencia cardíaca y diabetes tipo 2.

La obesidad y la diabetes de tipo 2 (no dependiente de insulina) merecen una mención especial. Desde que estalló la pandemia se ha visto que presentar estas condiciones –como podría ser también la hipertensión– se asocia a un riesgo más alto de enfermar gravemente, además probabilidades de necesitar ventilación mecánica y a un peor pronóstico. Sin embargo, los dos infectólogos consultados por el ARA niegan que ahora mismo estas personas sean un perfil habitual en las áreas covid. "La obesidad es un factor clave, pero la vemos más en gente joven que en gente mayor por norma general", dice Soriano. Los vacunados que presentan estos factores ya casi no ingresan. “Los números absolutos de este perfil entre vacunados son inferiores", añade Paredes, que subraya que proporcionalmente siempre tendrán más riesgo de enfermar gravemente las personas obesas, pero entre vacunados las cifras de afectación son mucho más bajas que entre no vacunados.

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