Incendio en Almería

El primer guardia civil que socorrió el incendio de Almería: "Nos jugamos la vida, para eso nos pagan"

El agente acudió al punto inicial del fuego y ayudó a una mujer a rescatar a su madre y a sus hijos

Agentes de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía analizando el punto inicial del fuego.
11/07/2026
3 min

Los GallardosEn una rotonda de la carretera N-340, considerada la más larga de todo el estado español, hay un restaurante destartalado y calcinado. Está en el término municipal de Los Gallardos, en la provincia de Almería. Este sábado, a primera hora de la mañana, agentes de la Guardia Civil y de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía analizan el entorno de este edificio, que ya estaba abandonado antes de que el fuego lo impactara. Explican que este es el punto exacto donde comenzó el trágico incendio. ¿Y cómo comenzó? Responden que todo apunta a una chispa de un cableado eléctrico, a pesar de que el restaurante en cuestión llevaba años cerrado.

Plantado en otra rotonda de Los Gallardos, hay un agente de la Guardia Civil que va indicando educadamente a los coches que no pueden pasar hacia la zona cero del fuego. Sobre si trabajaba el día que comenzó el fuego, responde que prácticamente fue el primero en llegar a aquel restaurante abandonado. Vio cómo el fuego salía de aquel punto y, "con una velocidad increíble", se movía arriba y abajo. "Pensaba que me quemaba las cejas", admite. Lo primero que hizo fue empezar a gritar por la emisora que se necesitaban urgentemente medios aéreos para lanzar agua.

Los agentes de Medio Ambiente de la Junta –los homólogos andaluces de los Agentes Rurales– describen desde el lugar de los hechos que el fuego, impulsado por el viento, cogió una velocidad inaudita e hizo una larga carrera que superó la carretera y empalmó con varias colinas de matorrales y se comió varias casas adosadas. El agente de la Guardia Civil ratifica unos kilómetros más allá que vio exactamente eso. A lo lejos, sin embargo, también vio a una mujer que pedía ayuda. Su madre y sus hijos se habían quedado atrapados en una de las casas y no podían cruzar el fuego. Cogió el coche patrulla, situó a la mujer detrás y "cruzó la línea del fuego". "Pensaba que el coche se quemaría, que no lo conseguiríamos. Nos jugamos la vida, por eso nos pagan", asegura un día y medio después el policía. Gracias a este movimiento, pudieron rescatarlos y los llevaron a todos a un lugar seguro.

El control policial en la rotonda de Los Gallardos.

"Los tuvimos que detener"

El trabajo policial, sin embargo, no había terminado. El agente subió hasta el término municipal de Bédar y participó en el dispositivo de ir llamando puerta a puerta a los vecinos que podían pidiendo que se marcharan. Recuerda que hubo casos, sobre todo de matrimonios de edad avanzada y extranjeros, que se negaron a marcharse. "Los tuvimos que detener y sacarlos de allí", rememora. Este sábado la Guardia Civil ha confirmado que detuvo a dos personas por un delito de desobediencia en el marco de la evacuación del municipio de Bédar.

Esta parte de Andalucía es un paraje seco y con muy pocos árboles pero muchos matorrales, que junto con el viento hicieron que el fuego avanzara muy rápidamente. Tenemos que imaginarnos el epicentro del incendio como una pequeña cordillera seca rodeada de pueblos, como Los Gallardos (al este) o Lubrín (justo al lado contrario, al oeste, que es hacia donde ha avanzado el fuego). En medio de la cordillera hay municipios diseminados, como Bédar. Se suceden las urbanizaciones de casas ubicadas sin lógica, dejando edificaciones desamparadas del fuego.

Los agentes de Medio Ambiente de la Junta explican que, si bien la teoría de la línea eléctrica es la principal hipótesis de la causa del incendio, todavía no está del todo claro. Sobre todo porque el restaurante llevaba años cerrado. De hecho, desde la compañía Endesa han indicado que la línea no era de su propiedad, que estaba dada de baja y que, sobre el papel, no pasaba tensión. Sea como sea, la chispa inició un fuego que ya ha quemado 7.000 hectáreas, sobre todo de rastrojos y un poco de bosque. Igual que pasa en Cataluña, los vecinos de la zona denuncian que ha faltado gestión forestal, que el terreno era un polvorín.

El punto inicial del fuego de Almería.
stats