Las explicaciones de Sánchez llegan cuando ya está sentenciado
Es probable que las explicaciones precisas de Sánchez ya no sirvan mucho. Porque llegan semanas tarde, con él de vacaciones. Y porque Ceuta todavía no está bien
Pedro Sánchez ha comparecido esta mañana en el Congreso y ha comenzado por hacer una profesión de españolidad: ha recordado que los leones de la puerta del Congreso se esculpieron con bronce fundido de cañones capturados en Marruecos en el siglo XIX y que Ceuta y Melilla serán españolas “hasta el final de los tiempos”.Ha construido un relato sobre la respuesta del gobierno, de hecho, ha inundado el hemiciclo de cifras, datos, días y horas, inundación que ha acabado resumiendo en una cifra: 72 horas después de la entrada masiva, más del 90% de la gente que entró, 63.000 personas, ya había vuelto a Marruecos. Y que esto se había hecho en colaboración con Marruecos. Y que no había ningún informe policial que avisase de lo que estaba a punto de venir:Y lo ha rematado: ha dado orden de que se publiquen todos los documentos policiales sobre la prevención. Ha dicho que el gobierno no tiene nada que esconder.Es probable que las explicaciones de Sánchez no sirvan, políticamente, de gran cosa. Porque llegan tarde, muy tarde, semanas tarde, en las que él ha estado de vacaciones. Y porque Ceuta todavía no está bien. Y porque el informe policial que ayer publicó El Español apunta a Marruecos, por pasividad de la policía marroquí, y deja al ministro Marlaska en evidencia. Pasividad que vimos todos. ¿No controla el ministro a su policía? ¿No tiene información de la policía? Ceuta puede ser el final de la escapada de Sánchez. Lo dice nuestra periodista en Madrid, Núria Orriols:“Difícilmente podrá salir de esta, esta vez, Pedro Sánchez”. Y porque aparte de la derecha y la ultraderecha, que hace tiempo que lo quieren fuera del gobierno y dentro de la prisión, la mala gestión de Ceuta ha dejado sin argumentos a los que se horrorizan con la perspectiva probable de un gobierno de PP y Vox.Las manifestaciones de ayer por la tarde iban de tres cosas: a favor de Ceuta, contra Sánchez y haciendo apología de la extrema derecha. Las tres cosas simultáneamente. ¿En qué proporciones? Ceuta primero, sí, pero era el motivo que legitimaba y justificaba una protesta. Sin perder de vista que cuando decimos Ceuta estamos hablando de dos cosas: de la entrada masiva que hace un mes que sufre la gente de la ciudad y de la gestión nefasta del gobierno español. Es un panorama complicado para Pedro Sánchez que ya veremos qué repercusión puede acabar teniendo, pero que sin duda es el golpe más grande de la carrocería de un gobierno que ya lleva bastantes golpes.Buenos días.