La podredumbre del Estado
Podredumbre hasta la médula del Estado, un tipo de podredumbre que conocemos bien, porque algunos de estos, empezando por Fernández Díaz, salen en todas las fotos de la policía patriótica. Y hoy empieza el caso Koldo, que afecta al PSOE: compra de mascarillas, contrataciones, enchufismo y favores. ¿Tienen algo en común estos dos juicios? Sí, que Fernández Díaz era de la máxima confianza de Rajoy y Ábalos era de la máxima confianza de Pedro Sánchez.
Hoy es uno de esos días en los que no tienes tiempo ni de situarte. Estamos pendientes de Irán, porque Trump parece decidido a no dar más ultimátums. Ayer dijo: “Podemos destruir Irán en una noche, y esta noche puede ser mañana”, o sea, esta próxima madrugada. Esta vez puede ir de verdad, porque esto de los ultimátums prorrogados empieza a ser la risa y porque el lenguaje soez que Trump ha utilizado estos días muestra más desesperación que capacidad de intimidar al régimen de los ayatolás, y eso aún lo hace más peligroso. Si su amenaza se cumple, las consecuencias pueden ser catastróficas, casi inimaginables, más allá de las muertes, de los crímenes de guerra que cometerá y de la economía mundial saltando también por los aires.Para entender lo errático y de Nerón que es Trump, solo hay que pensar que tiene al mundo admirado por el viaje de la NASA a la Luna: el ser humano nunca había estado tan lejos de la Tierra, y esto es una noticia extraordinaria y de unidad nacional y casi mundial, pero Trump mismo se ha contraprogramado con una guerra de la que no sabe cuál es el sentido y de la que no sabe salir. Solo sabe presumir del rescate del piloto abatido (una operación meritoria, sí, porque si los iraníes hacían un prisionero el coste político para Trump habría sido muy alto), pero bien mirado Irán ya tiene un gran rehén, que es el estrecho de Ormuz, del que dependemos todos.Hablando de Ormuz, les recomendamos muy especialmente los reportajes que estos días está firmando nuestro jefe de Internacional, Francesc Millan, desde Oriente Medio. Ayer leímos cómo navegaba por el Estrecho, y hoy lo tenemos en el modernísimo y muy expuesto Dubái.No todo son desgracias: el paro ha bajado en Cataluña y la cantidad de gente que tiene trabajo y que está afiliada a la Seguridad Social roza récords. Es una buena noticia, que no evita, por desgracia, que haya gente que trabaje y no salga de pobre.Y ayer un viejo conocido, Jorge Fernández Díaz, fue a juicio acusado de haber participado en el robo a Luis Bárcenas de información que comprometía al PP. La trama de la Kitchen habría pagado con dinero de fondos reservados policiales los sobornos al chófer de Bárcenas. Se sientan en el banquillo de los acusados un que fue ministro, un que fue secretario de estado, cinco comisarios, dos inspectores y dos policías. Podredumbre hasta el tuétano del Estado, un tipo de podredumbre que conocemos bien, porque algunos de estos, empezando por Fernández Díaz, salen en todas las fotos de la policía patriótica.Y hoy comienza el caso Koldo, que afecta al PSOE: compra de mascarillas, contrataciones, enchufismo y favores. ¿Tienen algo en común estos dos juicios? Sí, que Fernández Díaz era de la máxima confianza de Rajoy y Ábalos era de la máxima confianza de Pedro Sánchez.Y acabamos con una página que hace pensar que en Rodalies continuará la pesadilla. Es esta que firma Natàlia Vila. Como saben, el servicio se presta con trenes de 1990, y ahora debían venir los nuevos. Primero debían venir el año pasado, después a principios de año y ahora dicen que “en otoño”, y la mayoría serán para Rodalies y a Regionales no vendrán muchos, y se irán entregando en los próximos 4 años, hasta 2030. Encima, algunos convoyes nuevos que ya están en período de pruebas ya están cubiertos de pintadas. No hay más preguntas, señoría.Buenos días.