Victoria moral para Puigdemont, Comín y Ponsatí
Continúa la convocatoria de huelga de los maquinistas de Renfe para la próxima semana, lunes, martes y miércoles. Tengo la impresión de que no se notará demasiado la diferencia entre un día de huelga y un día normal, es decir, con caídas informáticas y servicios en autobuses. Como decíamos hoy en la redacción del ARA, si logran hacer cumplir los servicios mínimos todavía tendremos más trenes
El martes les dije que el Estado debe compensar los perjuicios que Renfe y Adif, como brazos no ejecutores del ministerio de Transportes, estaban causando en la economía catalana. Decíamos que las obras de Cercanías no son rápidas, vale, pero las compensaciones económicas extraordinarias sí podían ser rápidas. Pues bien, hoy es noticia que el Gobierno reclamará al Estado que pague la factura del caos ferroviario. ¿Qué factura? Pues algunas partidas son muy claras: la gratuidad del servicio de Cercanías decretada hasta final de mes, o el coste del levantamiento de las barreras de los peajes de la C-32, o el coste de la contratación de informadores en las estaciones o de autobuses y conductores de las líneas de Cercanías que ahora deben ir en bus.
Pero esto va mucho más allá cuando tienes el puerto parcialmente detenido porque el túnel de Rubí está cerrado, algo que hace que 23.000 toneladas de acero se acumulen en Portbou por el caos ferroviario. Recordamos que por cada tren que no sale es necesario utilizar hasta 42 camiones. Así que los costes se pueden disparar por otros conceptos que no son fáciles de cuantificar. Estaremos pendientes de saber si realmente el Estado compensa el desastre que ha causado en Cataluña.
Mientras, ¿alguien está haciendo algo?
Sí, hoy leemos que el número dos del ministerio, que han enviado a instalarse en Catalunya, ha creado una unidad específica de mantenimiento en Cercanías con la idea de que actúe preventivamente a base de revisiones. Ahora están identificados más de 600 puntos en la red a inspeccionar y obras que deberían realizarse en 31 tramos. Por cierto, continúa la convocatoria de huelga de los maquinistas de Renfe para la próxima semana, lunes, martes y miércoles. Tengo la impresión de que no se notará demasiado la diferencia entre un día de huelga y un día normal, es decir, con caídas informáticas y servicios en autobuses. Como decíamos hoy en la redacción del ARA, si logran hacer cumplir los servicios mínimos todavía tendremos más trenes.
Por cierto, mañana de victoria moral para Carles Puigdemont, Toni Comín y Clara Ponsatí. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha anulado esta mañana la decisión de marzo de 2021 de la Eurocámara de retirar la inmunidad de los entonces eurodiputados de Junts a petición del Tribunal Supremo, que quería juzgarles. Atención, pues, porque la máxima instancia de Luxemburgo se ha pronunciado en sentido contrario que el Tribunal General de la Unión Europea y el abogado general del TJUE, y ha aceptado el recurso del expresidente de la Generalitat y los ex consellers. Ya digo que es una victoria moral porque ninguno de los tres es eurodiputado ahora, pero también es un paso más cara a la vuelta del presidente al exilio en los próximos meses.
Buenos días.