La Vuelta

El día de gloria de Enric Mas, el mallorquín que ha pasado de ser "un paquete" a ganar la Vuelta

El corredor de Artà gana por primera vez una carrera grande en la Vuelta en la que todo se ha puesto a su favor

Enric Mas antes de disputar la 10a etapa de la Vuelta
13/09/2026 - 20:05 h.
4 min

BarcelonaEnric Mas lo ha conseguido. "He soñado toda la vida con ganar así", decía en Granada. Con 31 años, se ha subido a lo más alto del podio de la Vuelta a España en Granada. Después de años soñando con poder imponerse en una de las tres carreras grandes del ciclismo en ruta, llega el triunfo más grande de la historia del ciclismo mallorquín en ruta. Si en el ciclismo en pista el corredor de Porreres Joan Llaneras rompió todos los récords con sus cuatro medallas olímpicas, en ruta será Enric Mas el referente a partir de ahora. "He sentido nervios, un día con una mezcla de emociones, todas positivas. Ahora hay que seguir con lo que hago, ya pienso en los próximos objetivos. En el deporte a veces no hay tiempo para disfrutar las victorias", ha explicado el mallorquín, quien ha estado acompañado por amigos y familiares de Artà.

El corredor del Movistar ya había defendido el liderazgo en la general con éxito en la contrarreloj del jueves, cuando no perdió mucho tiempo con el esloveno Primoz Roglic (Decathlon), ganador de la Vuelta cuatro veces. En la penúltima etapa entre La Calahorra y el Collado del Alguacil en Sierra Nevada, un rompepiernas con más de 4.600 metros de desnivel, Mas defendió la primera posición por delante de Roglic y el austríaco Felix Gall (Red Bull Bora). Así que la última etapa, un poco caótica ya que los corredores no veían con buenos ojos el final en la Alhambra, quejándose a los organizadores, ha sido un paseo para Mas. Etapa donde ha ganado el noruego Tobias Johannessen (Uno X).

Un chico de pueblo

Mas, casado con la chica con la que ya salía cuando tenía quince años, tiene dos hijos y es un chico reservado. Nacido en Artà en 1995 e hijo de un médico y una enfermera, había empezado a pedalear para jugar con sus amigos. Jugaban al baloncesto, hacían saltos con un monopatín y pedaleaban, como tantos niños. Pero cuando uno de ellos entró en el Club Ciclista Artanenc, Enric también pidió apuntarse con 9 años. Y todo cambió. Aquí lo descubrió Miquel Alzamora, uno de los mejores especialistas españoles en la modalidad de Madison en el ciclismo en pista, que ganó un mundial en 1997. Fue él quien le propuso entrar en la Escuela de Tecnificación de Baleares cuando tenía catorce años, donde pasó a ser el protegido del excorredor Toni Colom. Entonces parecía que estaba destinado como tantos grandes ciclistas mallorquines a rodar en un velódromo, pero Fran Contador, el hermano de Alberto Contador, el dos veces ganador del Tour, lo vio en acción y le propuso ir a entrenar con su hermano cuando tenía diecinueve años.

Con 21 años Enric Mas debutó como profesional con el conjunto Klein Constantia, filial del Quick Step belga. Y llegaron los primeros éxitos, en el Tour del Alentejo y el Tour de Saboya. En un año ya pasó al Deceuninck-Quick Step para estrenarse en carreras grandes. "Enric se pone mucha presión a sí mismo. Hay que aprender a vivir así. Es un chico muy trabajador, metódico, sacrificado, que lleva mal las derrotas. Por condiciones, estamos hablando de un ciclista que podría aspirar a ganar carreras, pero no podemos añadirle mucha presión, ya se presiona bastante él", explicaba entonces Alberto Contador, que hizo de padrino de un hombre que tiene unas grandes condiciones físicas para ser ciclista, como un corazón un poco más grande que el del resto de la gente. Buen escalador, Enric Mas saltó al equipo Movistar, donde se convirtió en el líder del equipo con apenas 26 años. La llegada a Movistar marcó un antes y un después: se marchó a residir a Andorra y pasó a ser una de las grandes esperanzas del ciclismo estatal. España estaba huérfana de buenos ciclistas en la era de los Pogacar, Vingegaard y Roglic, hecho que presionaba a cada buen ciclista que asomaba la cabeza, como Mikel Landa y después Mas.

En 2018 ya se había convertido en el primer mallorquín que subía al podio de la Vuelta desde el año 1948, cuando lo hizo Bernat Capó, nacido en Muro. Y lo hacía ganando una etapa, la suya primera en una carrera en la que el último ciclista de la isla que lo había conseguido era Antoni Vallori en 1976. Y en 2021 compitió de tú a tú con el esloveno Primoz Roglic, el hombre al que ha superado finalmente este año en la clasificación general.

Pero desde entonces, no ha llegado el gran triunfo que necesitaba. Ha hecho cuatro podios en la Vuelta y en dos ocasiones ha terminado entre los diez primeros del Tour, pero sin opciones de ganar. Toda la ilusión que había empezado a generar se convirtió en críticas. Su propio jefe de equipo, Eusebio Unzué, llegó a afirmar en 2022 que Mas no tenía "madera para liderar". "El bloqueo psicológico que sufre no es normal. Sencillamente, no está listo para cargar con las ilusiones de todo el ciclismo español, necesita tiempo y paciencia para madurar”. Aquel mismo año un aficionado le siguió durante una etapa de la Vuelta gritándole que era "un paquete". Los últimos años, las caídas le han castigado una vez tras otra, y ha abandonado muchas carreras mientras era criticado por no ser de aquellos que atacan en las etapas de montaña. Mas, de hecho, ha admitido que ha trabajado con psicólogos para intentar competir mejor, superar el miedo que tenía a los descensos a gran velocidad.

Y cuando poca gente esperaba verle ganar, todos los astros se han alineado. En esta Vuelta en la que todo el mundo daba por hecho que ganaría el mejor corredor del momento y quién sabe si de todos los tiempos, el esloveno Tadej Pogacar (UAE), Mas iba segundo después de un gran triunfo en la novena etapa con final en la Sierra de Aitana. Parecía que acabar segundo ya sería un éxito cuando Pogacar se cayó al chocar con una piedra en una etapa poco importante. El abandono del esloveno permitió a Mas ser primero, que defendió con acierto y su mejor ciclismo en años una primera posición que significa, de paso, el primer triunfo de un español en la Vuelta desde Alberto Contador, uno de los mentores de Mas, en 2014.

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