La muerte que ha conmocionado el ciclismo y abre el debate sobre la seguridad
El británico Josh Tarling participa en la Vuelta a España pocos días después de la muerte de su hermano pequeño en Portugal
BarcelonaLa Vuelta ciclista a España se ha puesto en marcha este sábado con una contrarreloj en Mónaco. Los corredores de todos los equipos, entre ellos el gran favorito Tadej Pogacar (UAE), han querido mostrar sus muestras de afecto al británico Josh Tarling (Netcompany Ineos), que ha decidido participar en la carrera a pesar de la muerte de su hermano pequeño Finlay, el pasado viernes en la Vuelta a Portugal. El Ineos había dado permiso a Josh para no participar en la carrera tal como estaba previsto, pero después de los funerales de Finlay, el hermano mayor ha decidido estar en la carrera que acabará en Granada el día 13 de septiembre.
Geraint Thomas, director del equipo, ha explicado que Josh disfrutará de apoyo psicológico durante toda la Vuelta. "Quiere volver a su rutina. Es un chico duro; viajó a Portugal, luego a Gales. Pero en todo momento mantuvo el deseo de correr la Vuelta. No fue una decisión tomada a la ligera, por él o por el equipo. Pero él siempre dejó claro que quería estar con nosotros", ha explicado.
Finlay Tarling, corredor del equipo filial del NSN, el equipo con sede en Barcelona donde Andrés Iniesta es uno de los inversores, murió durante la octava etapa de la Vuelta a Portugal tras ser arrollado por un vehículo que circulaba en dirección contraria dentro del recorrido de la carrera. Una muerte que ha provocado un gran impacto dentro del ciclismo profesional y ha reabierto los debates sobre la seguridad en carrera. Tarling se había quedado descolgado del gran grupo en aquella etapa trágica y en una zona que hacía bajada, e iba a gran velocidad para recortar distancias cuando encontró un vehículo que circulaba en dirección contraria. El impacto fue terrible. Inicialmente, se acusó al conductor, pero las investigaciones de la policía portuguesa, que siguen abiertas, indican que estaba esperando a que el tráfico se reabriera, cuando preguntó a los encargados si ya podía pasar. Y estos, que habían visto pasar a muchos ciclistas, dieron por hecho que ya habían pasado todos.
La Asociación de Ciclistas Profesionales (CPA) publicó un comunicado donde afirmaban "estar sin palabras y llenos de rabia. No es justo que la vida de un joven deportista acabe así y estamos furiosos porque todavía hoy no sea posible evitar accidentes tan graves". "Cuando pasa la escapada o el grupo principal, a veces los conductores piensan que esto es toda la carrera. Pero en realidad hay corredores detrás y en algunas etapas la diferencia puede ser de 45 minutos", explicó Adam Hansen, presidente de la CPA, en declaraciones a BBC Sport. Los corredores hace tiempo que reclaman mejorar la seguridad, ya que no es la primera vez que un ciclista que queda descolgado es arrollado por un vehículo que entra en el recorrido cuando en un cruce alguien cree que ya han pasado todos los corredores, como le pasó a Max Schachmann en el Giro de Lombardía del 2020. Con etapas largas en zonas urbanas, cortar decenas y decenas de caminos y carreteras es todo un reto y muchas veces se producen fallos como el que ha provocado la muerte de Finlay. La CPA también reclama mejorar los cascos, ya que la velocidad de los corredores no deja de crecer, hecho que provoca que los impactos puedan ser más fuertes.