Ciencia

Un microorganismo encontrado en la Costa Brava amplía el árbol de la evolución

Investigadores catalanes encuentran en Blanes una ameba con un comportamiento que no se ha observado nunca hasta ahora

El hallazgo en una observación microscópica.
C.M.
16/06/2026
3 min

BarcelonaDentro de los mamíferos hay diversos órdenes, como los primates, a los cuales pertenecemos los humanos; los cetáceos, como las ballenas o los delfines, o los carnívoros. Ahora, un equipo del Instituto de Biología Evolutiva (IBE) ha descubierto en Blanes, en la comarca de la Selva, una nueva especie de microorganismo. Se trata de un hallazgo que, salvando las distancias, podría equipararse al descubrimiento de un nuevo orden dentro de los mamíferos, ya que añade una nueva rama al árbol evolutivo de este grupo. En este caso, sin embargo, hablamos de amebas, unos microorganismos unicelulares que mantienen una forma dinámicamente estable, pueden tener más de un núcleo y se desplazan formando pies falsos o pseudópodos mediante extensiones de la membrana celular.

Los investigadores del IBE han localizado en las aguas de Blanes una ameba de linaje "desconocido" y con comportamientos nuevos, que han bautizado como Apostamoeba explorator. La han nombrado así por su tendencia a explorar el entorno. Este microorganismo presenta un comportamiento único de "doble ameba" que le permite movilizar dos polos independientes sin llegar a dividirse nunca. Este fenómeno podría tener implicaciones para los humanos: por un lado, de manera directa, ya que tenemos células ameboides como los macrófagos en el sistema inmunitario; por otro, indirectamente, ya que algunas células cancerosas se comportan de una manera muy similar. Junto con su presencia en una amplia variedad de nichos ecológicos, esto hace que la investigación con epicentro en Blanes pueda ser de especial relevancia en ámbitos como la medicina.

La A. explorator ocupa un lugar especial en el árbol de la vida, como miembro de un grupo estrechamente emparentado con el linaje de los animales y los hongos. Esto hace que su estudio también sea clave para comprender la evolución primordial de ambos grupos. Los investigadores del IBE descubrieron esta ameba en una muestra de agua marina de la playa de Blanes y consiguieron aislarla y cultivarla en el laboratorio. Mediante microscopía óptica y electrónica, han observado un comportamiento único en eucariotas. Lo han descrito como la formación de una "doble ameba": una célula con más de un núcleo que se bipolariza formando dos polos que actúan de manera semiindependiente, pero acaba reabsorbiéndolos, sin llegar a dividirse nunca.

"La bipolarización solo se observa durante la división en células eucariotas, un punto clave en muchos estudios sobre los procesos cancerosos. Tiene similitudes con los puentes citoplasmáticos entre células de los animales y podría ser una comparación útil para estudiarlos", afirma el primer autor del estudio e investigador, Àlex Gàlvez-Morante. Este comportamiento se puede llegar a inducir en el laboratorio rebajando la cantidad de nutrientes del cultivo, un hecho que refuerza la teoría de que el microorganismo tiene una función exploradora.

Nuevo orden

Los análisis de ADN revelan que A. explorator no pertenece a ningún linaje de ameba conocido, sino que se trata de un nuevo orden que había quedado oculto en muestras ambientales. En términos de filogenética, afirman los investigadores, la magnitud del descubrimiento sería comparable a identificar un nuevo orden dentro de los mamíferos, al nivel taxonómico de los primates o los cetáceos.

Esta ameba pertenece a los amebozoos, un grupo hermano del linaje que dio lugar a los animales y los hongos. "Este nuevo orden está tan alejado del resto de amebozoos que nos lleva a hipotetizar sobre la existencia de numerosas especies de amebas que desconocemos", remarca el investigador principal del Laboratorio de Biología y Ecología de los Protistas Abundantes del IBE, Daniel Richter. En este sentido, los científicos catalanes consideran que podría contener claves sobre el origen de muchas especies eucariotas. "El comportamiento de A. explorator, sin embargo, supone una mirada al futuro de la investigación. Tendremos que continuar explorando", concluye Richter.

stats