La vigencia incombustible de Ignasi de Solà-Morales
El CCCB acoge la primera conferencia de un ciclo que revisa el legado teórico del arquitecto en el marco del congreso de la UIA
BarcelonaEl arquitecto Ignasi de Solà-Morales (Barcelona, 1942 - Ámsterdam, 2001) ha pasado a la historia como una figura extraordinaria por cómo aglutinó en su oficio las vertientes de arquitecto, historiador y teórico. Entre sus hitos intelectuales se encuentra la dirección general del congreso de la Unión Internacional de Arquitectos de Barcelona de 1996. La dirección incluía una ponencia marco, titulada "Presente y futuros. Arquitectura en las ciudades, que vuelve a estar de actualidad ahora que Barcelona acoge una nueva edición del congreso, del 28 de junio al 2 de julio. Solà-Morales desgranó su teoría de la arquitectura en las ciudades en cinco aspectos plenamente actuales, entre los cuales se encontraban las transformaciones de los entornos urbanos y los nuevos modelos de viviendas. Asimismo, se planteó cuál era la incidencia de los medios de comunicación y de transporte en la arquitectura y las ciudades contemporáneas, cuáles eran las nuevas arquitecturas que respondían "a los nuevos ritos de la vida en las grandes ciudades" y cuáles eran los cambios en "las zonas residuales o caídas en desuso", es decir, la reflexión sobre el terrain vague por la cual es todavía reconocido internacionalmente.
Han pasado treinta años de aquel congreso y 25 de la muerte de Solà-Morales. ¿Cómo ha evolucionado su legado intelectual? Para analizarlo, el CCCB ha acogido este lunes Ignasi de Solà-Morales o la imagen borrosa que sale cuando intentas hacer una foto de un arquitecto mientras trabaja, una conferencia del arquitecto Hashim Sarkis, el decano de la Escuela de Arquitectura del Massachusetts Institute of Technology (MIT). Para Sarkis, Ignasi de Solà-Morales hizo honor a la etimología de su nombre y tuvo un carácter incendiario, todavía vigente, por cómo introdujo conceptos que resultaban incómodos como la "forma débil" para la arquitectura y "terrain vague" para la ciudad. "Si algo atraviesa toda su vasta y variada escritura histórica es la atención a los periodos de transición, sobre lo que desaparece, lo que cambia y lo que persiste. No solo buscaba momentos de transición en la historia, sino que también entendía la historia siempre en transición", dice Sarkis.
Para Sarkis, Solà-Morales congregan tres maneras de mirar la arquitectura: "la etimológica/mitológica, la histórica y la imagística", esta última sobre cómo usó la fotografía y la teoría de la imagen como una herramienta de investigación y reflexión. "A primera vista, cuando Ignasi de Solà-Morales vio las fotografías del pabellón Mies van der Rohe, encontró pruebas forenses a partir de las cuales reconstruir el pabellón. Su ensayo seminal sobre el terrain vague, lo abrió una serie de fotografías de grandes fotógrafos que miraban hacia los territorios inexplorados en las afueras de las ciudades. Al documentar aquel lodazal, los fotógrafos revelaban el potencial latente. El fotógrafo era el socio del arquitecto a la hora de identificar y cartografiar el espacio para la acción", explica Sarkis.
Solà-Morales defendió la figura de "triple agente", que había extraído de su propia práctica y de otros colegas mayores y de su generación, entre los cuales se encontraban Francisco Sáenz de Oiza, Oriol Bohigas, Josep Antoni Coderch, Francisco de Asís Cabrero, Álvaro Siza, Rafael Moneo, Manuel de Solà-Morales, Joan Busquets y otros profesionales de los 80 y los 90. Solà-Morales fue profesor de algunos de ellos, y todos juntos construyeron "los espacios cívicos de interacción en la ciudad" que fueron celebrados en el congreso de la UIA de 1996. Y después de su muerte, tal como recuerda Sarkis, estudios como Martínez Lapeña-Torres (Explanada del Fórum de las Culturas), Lacol (viviendas Laborda y Can Batlló) y Atelier Ter (Parc de les Glòries) han mostrado cómo intervenir en lugares residuales. "En todas sus actitudes y en todos sus escritos, Ignasi de Solà-Morales dedicó toda la vida a forjar una agencia fuerte para el arquitecto, una agencia que le permitiera actuar con más eficacia desde una disciplina débil –la disciplina de la arquitectura– en un campo cada vez más complejo, el de construir en contextos expansivos e inciertos como la ciudad contemporánea y los descampados que esta proyecta a su alrededor", dice Sarkis.
El interés por la filosofía
(Pabellón Mies van der Rohe, 17 de septiembre), El ciclo sobre Ignasi de Solà-Morales continuará con las sesiones Terrenos vagos y nuevos paisajes urbanos (COAC, 8 de julio), Patrimonio, rehabilitación y proyectos de referencia (Pabellón Mies van der Rohe, 17 de septiembre), Teoría, crítica y docencia (Casa de la Arquitectura de Barcelona, 30 de septiembre) y Barcelona como campo de pruebas: proyectos, políticas y relatos urbanos (Etsab, 29 de octubre). Entre los participantes hay grandes teóricos nacionales e internacionales como Philip Ursprung, Deane Simpson, Lucia Allais, Daniel Abramson, Jan de Vylder, Carlos Mínguez, Antonio Monegal, Moisés Puente, Sarah Whiting y Ana Milkacki.