El ministro de Cultura israelí pretende revocar la nacionalidad a los directores del documental 'Naza'
La película ha ganado el Premio Especial del Jurado en el Festival de Venecia y ha causado un gran impacto periodístico
BarcelonaEl ministro de Cultura israelí, Miki Zohar, ha anunciado que quiere revocar la nacionalidad a los directores del documental Naza, que ha recibido el Premio Especial del Jurado en el Festival de Venecia este sábado, por mostrar la estrategia calculada y masiva de Israel para destruir la Franja de Gaza, con la ayuda de la IA. Zohar les acusa de "traición al país".
Los periodistas y cineastas israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor exponen en el documental los crímenes de guerra cometidos por el ejército de su país durante la Guerra de Gaza. El film recoge los testimonios de 24 miembros de la inteligencia militar israelí. El film tiene un alto valor periodístico y cinematográfico. Para sus autores, "muestra la dimensión sistémica de los crímenes cometidos por el Estado de Israel”, dijo Abraham. Naza es el acrónimo militar hebreo de los daños colaterales de los ataques del ejército, que se cuentan por cientos de vidas humanas. El ejército israelí ha desmentido que la IA sea quien toma las decisiones finales de los bombardeos y ataques del ejército, como dicen algunos soldados en el film.
El precedente
Los cineastas ya fueron los coautores de No other land, junto con los palestinos Basel Adra y Hamdan Ballal, que triunfó en la Berlinale 2024 y se llevó después el Óscar a Mejor Documental. Allí mostraban, a través de la figura del joven activista Basel Adra, la historia de la comunidad palestina de Masafer Yatta, al sur de Cisjordania, que lucha contra la demolición de casas y contra los planes de Israel para convertirla en zona de entrenamiento militar. Tras el premio, un grupo de colonos agredió a Hamdan Ballal en la localidad de Susya, al sur de Cisjordania, donde ocurren los hechos que describe el filme. Fue detenido y posteriormente liberado.
Ahora, con Naza, que ha causado un gran impacto en Venecia y tendrá un largo recorrido internacional, el gobierno israelí vuelve a cargar contra los cineastas. Los cineastas han afirmado que quieren exhibir el filme en Israel. El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, ha dicho que Abraham y Szor "son una vergüenza y una deshonra para todo el pueblo de Israel".