Abusos

Julio Iglesias, acusado de agresiones sexuales a ex trabajadoras de sus mansiones

Dos mujeres denuncian las vejaciones, el control y los abusos a los que las habría sometido el músico de forma habitual en el 2021

El cantante supuestamente tendría un hijo fruto de su relación con una bailarina en los años setenta
ARA
13/01/2026
3 min

BarcelonaDos mujeres que trabajaban para Julio Iglesias en sus mansiones caribeñas, República Dominicana y Bahamas acusan al cantante de haberlas agredido sexualmente, según destapa una investigación publicada este martes por Eldiario.es y Univision Noticias. Los hechos habrían tenido lugar en 2021, y las víctimas, contratadas en régimen interno una como trabajadora doméstica y la otra como fisioterapeuta, denuncian que recibieron presiones para mantener relaciones sexuales con Iglesias, bofetadas, tocamientos, insultos y vejaciones físicas y verbales, así como un ambiente. Ni Julio Iglesias ni su entorno han hecho declaraciones.

Una de las mujeres explica que con la presencia y la participación de una trabajadora que tenía más jerarquía en el servicio doméstico, Iglesias prácticamente cada día la hacía ir a su habitación y la penetraba con los dedos anal y vaginalmente o debía practicarle sexo oral. La otra mujer explica que el músico le besaba y le tocaba los senos cuando él quería, en situaciones cotidianas. Los hechos ocurrían en las casas que Iglesias tiene en Punta Cana (República Dominicana) y en Lyford Cay (Bahamas), y con conocimiento y complicidad de las personas encargadas de gestionar la mansión y el personal. La más joven tenía 22 años y el músico 77.

Las presuntas víctimas acudieron a una entidad internacional de derechos humanos para denunciar su testimonio y recibieron asesoramiento legal antes de llegar a los medios. Eldiario.es sostiene que se trata de una investigación que se ha alargado tres años, para la que han contactado con una quincena de mujeres del servicio y otros trabajadores del músico. Las afectadas eran mujeres de clase baja, que trabajaban internas y podían salir poco de las mansiones, eran jóvenes (25-35 años), no podían ser amigas y no podían tener pareja mientras trabajaran por Iglesias. Para acceder al trabajo debían enviar cinco fotografías. La selección la hacía la encargada del personal. Les hacían pasar exámenes médicos, incluyendo visitas ginecológicas y pruebas de enfermedades de transmisión sexual.

También explican que el cantante tenía un carácter irascible, que las hacía vivir en tensión, bajo una estructura laboral muy jerárquica y aisladas. Había "el servicio" y "las señoritas", que podían ser fisioterapeutas o las encargadas, que tenían otro estatus. A las miembros del servicio el músico les controlaba el móvil, la comida del plato y cuando tenían la regla y las sometía "a través del miedo". Cuando se negaban a sus peticiones sexuales las humillaba y les chantajeaba emocionalmente. Según el diario, Iglesias tiene decenas de trabajadoras contratadas, hasta dieciséis, que trabajan las horas necesarias todos los días, sin vacaciones regladas. Las elegidas le acompañan en viajes y estancias, por ejemplo en España, pero tampoco se les permite salir con normalidad de la casa. Lo que sí se les pedía era bañarse en el mar en bikini con él y que le masajearan, y en el caso de uno de los testigos explica una sumisión sexual prácticamente diaria. En algunos casos, en los encuentros también participaba el ama que gestionaba la casa, y en otras ocasiones lo justificaba diciendo a la trabajadora que servía para aliviar el dolor del músico. Las chicas lamentan que se abusara de su vulnerabilidad económica y social por ejercer estos abusos sexuales, laborales y psicológicos.

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